Computación


EL RETO PRESENTE: COMBATE A LA PIRATERĶA DE SOFTWARE


Mauricio Santillán *

Una de las regiones en donde existe un gran compromiso con el desarrollo económico y social es la que abarca América Latina y el Caribe. Desde la perspectiva de los gobiernos como de la del sector privado, en los próximo años no se abandonará el énfasis puesto en los temas del desarrollo. Por lo anterior, la modernización de los procesos productivos y la incorporación de tecnologías que redunden en una mejor competitividad y en el desarrollo del capital humano habrá de convertirse en el reto del nuevo siglo.

Cabe mencionar que en lo que se refiere a la industria de tecnologías de información, la región tiene un gran potencial. De cara a los retos del nuevo milenio con distintos grados y avances los países de la región están conscientes de lo que las nuevas tecnologías representan en la esfera productiva como en la social. Tanto para el desarrollo de la productividad de las empresas y la eficiencia de los gobiernos, como para el fortalecimiento de los procesos educativos, el mundo de la informática es visto como una puerta de acceso al progreso de los países y el bienestar de la población.

Esta situación plantea la posibilidad de que el capital humano se desarrolle y contribuya a darle el impulso que requieren distintas actividades económicas. Particularmente, en lo que se refiere a la industria del software, es importante destacar los esfuerzos de modernización que realiza el sector y la manera como los desarrolladores nacionales de software en cada país van adquiriendo la experiencia que fortalece su creatividad, con lo que las empresas que contratan sus servicios mejoran notablemente su desempeño.

Sin embargo, hay un mal que afecta de manera inmediata el desarrollo de las empresas del sector y que tiene un costo económico importante. Este mal es la piratería de software.

La piratería de software consiste en el uso de los programas de cómputo sin la autorización legal para ello. Existen distintas modalidades que van desde la copia y reproducción ilegal para la venta al público de software empacado, hasta la compra por grandes empresas de unas cuantas licencias de software cuando en realidad lo aplican en decenas o cientos de computadoras. Este tipo de situaciones afecta a las economías pues se tiene un impacto fiscal importante, pero también a las empresas del sector y, particularmente, a los creadores de software, quienes ven robado su capital y creación intelectual.

En general, se estima que en 1997, las pérdidas anuales por piratería de software en el mundo ascendieron a $11,400 millones de dólares. Tan sólo en América Latina seis de cada diez programas para computadora son ilegales. Los países que registran las pérdidas de ingresos más grandes son Brasil ($395 millones de dólares), México ($133 millones de dólares) y Argentina ($105 millones de dólares). Estos tres países representan 69% de las pérdidas en dólares de la región, correspondientes al 65% del mercado de software comercial que estos países representan.

Aunque la tasa de piratería en América Latina declinó seis puntos porcentuales a un nivel total de piratería regional que ahora es del 62%, más de seis de cada diez programas fueron utilizados o copiados ilegalmente en la región durante el año de referencia. Los países que mostraron la tasa más alta de piratería fueron El Salvador (89%, todavía la más alta de la región), Bolivia (88%) y Paraguay (87%).

Estos son resultados de estudios sobre la piratería mundial de software de la Business Software Alliance (BSA) y la Software Publishers Association (SPA). Se estima que de los 574 millones de programas de cómputo orientados a la productividad instalados mundialmente durante 1997, al menos 228 millones de programas, o sea cuatro de cada diez, son piratas. Esto representa un aumento de dos millones en la existencia de programas piratas en el mundo con respecto a lo observado en 1996.

Ante este panorama es importante que en la región se consoliden los esfuerzos realizados por los gobiernos y las empresas del sector para combatir este mal de la piratería, pues el software y su desarrollo viene a ser una herramienta estratégica para el desarrollo y la modernización de las economías. Sin garantías jurídicas el uso, la introducción y el desarrollo de programas de cómputo perfectamente adecuados a las necesidades de cada país puede verse entorpecido.

De ahí que de cara al futuro, los gobiernos y las empresas del sector deben trabajar conjuntamente para reducir las cifras de piratería de software y fomentar la creación de una industria regional fuerte y estratégica para el desarrollo de nuestros países.

* Vicepresidente para América Latina de Microsoft Corporation.

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