Poesía


EL CUARTO VACÍO


Arturo Mora Torres *

Para S. H.

El manto de tu fría soledad
amortaja mi corazón deshecho,
y lágrimas que huyen mi mortandad
dibujan cuatro cirios en  mi pecho.

Acompañada por un fiel lucero
la Luna inicia su celeste ronda
ungida con aceite de romero
y vestida de plata repujada.

Indiferente, se asoma discreta
a la umbría que flota suspendida,
entre restos de una pasión secreta
que se muere de amores olvidada.

El viento viene al recinto afligido
susurrando a la hojarasca del prado
aquellas caricias que mi líbido
prodigaba en tu pecho perfumado.

Las aves, la bugambilia y la malva
que antaño disputaban tu ventana
para ver que mi amor te transformaba
en un sol, de la noche a la mañana,

Hoy atisban y preguntan confundidas
en qué lugar reposas extasiada
dejando tus promesas olvidadas
y en mi cuerpo el alma petrificada. 

* Fracasado recurrente, empedernido soñador.

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