Poesía
JORGE
Patricia González *
Jorge:
Escuchando las suites para chelo de Bach, se pueden decir cosas que a veces cuesta trabajo. Y aprovechando la música te saludo hermano. Aunque resulta que bien a bien ya no te conozco, ya no sé cómo eres; pero no importa, siempre te puedo reconstruir: Eres de música, de poesía, de ríos subterráneos, de mares y volcanes. Y das botes de lanza sin medir estaturas buscando sendas, que si no siempre fueron las mejores, si reiniciaron y refrescaron caminos... Y eso es todo lo que necesito, o no hay más, o ya no recuerdo nada más.
No quiero fatigarte con más sensiblerías, sólo quiero que sepas que, como te dije alguna vez: ... el crepitar de un tronco me hace sentir que aún estas conmigo.
Guillermo.
Simplemente
Adiós, hermano,
adiós,
yo me despido.
muy poco sé de ti,
hace tiempo que no
paseamos juntos.
Pero te digo adiós
en el recuerdo
de esos asuntos nuestros:
Lo que escuchamos juntos,
por lo comido y
por lo bebido,
lo leído;
lo andado;
lo peleado y lo compartido,
en fin,
éso que hicimos juntos...
Ya no habrá
tiempo de reparar estropicios
ni de arrepentimientos,
sólo habrá el momento
para decir un comprimido
adiós;
-como si fuera lo importante-
Yo no tengo consuelo
de artificios,
de dioses o destinos:
Simplemente depositaré
una amorosa lágrima
muy dentro de mí
para tenerte vivo.
Simplemente:
Me encuentro que te vas
y me despido... (6/1/99)
* Escritora y correctora; México, 1969.