México


EL LADO OSCURO DE LAS LEYENDAS


Rubén Fieytal *

El morbo es el pan de los pueblos en la actualidad. La ignorancia es el apetito que induce a los hombres a comer de él. Cuerpos desmembrados, gente agonizante y el sufrimiento del prójimo generan una lucha entre los medios por el rating.

En los últimos días ha corrido mucha tinta y tantas cosas se han dicho en torno al asesinato del popular locutor y comediante Francisco "Paco" Stanley, quien se encontraba en un gran momento de su carrera artística y para algunos era el mejor, aunque otros lo calificaban de "bufón barato". Paco había abandonado al emporio Televisa, después de más de dos décadas de trabajar en él, con un rating elevado, dejando dudas en su salida, para pasar a la competencia, TV Azteca.

Inmediatamente los medios de comunicación politizaron el lamentable hecho y se volcaron en un linchamiento masivo en contra del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas, exigiendo su renuncia, así como la del Secretario de Seguridad Pública, Alejandro Gertz Manero; y la del Procurador de Justicia, Samuel del Villar.

La gente salió a las calles pidiendo justicia. "Ya basta a la inseguridad", "Alto a la violencia", eran algunos de los mensajes que se leían en las mantas y los carteles que se veían a las afueras de la agencia funeraria donde se velaban los restos del conductor de televisión.

Las investigaciones siguieron su curso y se dio a conocer que, al parecer, el motivo de su asesinato fue una vendetta entre narcotraficantes. Más tarde, esta hipótesis sería reforzada al encontrarle un paquete con medio gramo de cocaína y un molino de acero inoxidable, además de salir positivo en el examen toxicológico realizado a él y a su compañero, y co-conductor, Mario Bezares.

La vox populi inmediatamente descalificó esta versión argumentando que se trataba de un intento por inculpar a Paco Stanley, evadiéndolo a toda costa de su responsabilidad.

Resulta curioso ver cómo un personaje público tiene que morir en una situación trágica para acceder al grado de leyenda, no importando su pasado. La gente inmediatamente lo sube a un pedestal y lo beatifica.

El poder de la imagen y la palabra en los medios de comunicación vuelve vacas sagradas a los becerros imberbes, que no se merecen la potestad que se les otorga.

Esto les da una cierta impunidad, por lo que su imagen crece sin sustento, inflándolos y haciéndolos inmortales. Pero al final habrá alguien que tenga la aguja para tronar ese globo de fantasía.

En su momento Pedro Infante, fue acusado de ser contrabandista y, sin embargo, fue absuelto por la sociedad. En la avioneta en la que viajaba traía contrabando procedente de centroamérica, el sobrepeso de la carga fue el motivo por el cual se estrelló la aeronave. El pueblo no quiso adjudicar su responsabilidad moral y decidió simplemente evadir la realidad.

El caso de Raúl "El Ratón" Macías es muy peculiar, porque él sin morir fue defendido a capa y espada por el pueblo. Al "Ratón" Macías se le comprobó un fraude en 1978, cuando era diputado. Todo indicaba que sería un inquilino más de uno de los reclusorios de la ciudad, pero una vez más la vox populi decidió.

La historia se repite ahora con Paco Stanley. Su turbio pasado queda hecho a un lado por el pueblo, quien se desbordó a las calles para darle el último adiós. El tiempo dirá y pondrá a cada quién en su lugar. Alguien llegará con la aguja para tronar ese globo de cantoya. 

* Periodista mexicano, especializado en Rock.

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