El Salvador


DE LA GUERRA A LAS BATALLAS ELECTORALES


Gerardo Javier Alva Castillo *

El año de 1992 marcó a El Salvador, en enero de ese año se firmaron compromisos entre el gobierno del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

En la ciudad de México, a instancias del gobierno mexicano en el Castillo de Chapultepec, el gobierno salvadoreño y el FMLN firmaron los "Acuerdos de Chapultepec" que pusieron fin a la guerra civil de El Salvador. Concluyó un periodo histórico caracterizado por gobiernos militares y militaristas que impusieron la represión como método de gobierno, gobiernos representativos de una oligarquía concentradora de la riqueza y que sumió a la gran mayoría de la población en la pobreza.

Los "Acuerdos de Paz" contemplaron aspectos políticos, económicos, sociales y militares. La concreción de los "acuerdos" fue mediante cambios constitucionales. Hubo una reducción  drástica del ejército, desaparecieron los batallones élite, patrullas cantonales, así como  todos los cuerpos policiales represivos. Redujeron al 50 por ciento los efectivos del ejército, que fue depurado excluyendo a los militares responsables del 95 por ciento de las violaciones a los derechos humanos cometidas en la guerra y se replanteo su doctrina. Se creo la Policía Nacional  Civil, conformada por ex-efectivos de filiación gubernamental y del FMLN (20 por ciento cada uno), el resto sin filiación política. Hubo transferencia de tierras para ex combatientes, "tenedores" y población. Entregándoseles créditos, a estos, así como créditos para proyectos productivos de otro tipo y becas de estudio.

En esta etapa salió por la puerta el militarismo y  entró por la ventana el proyecto humano y social del FMLN, junto a él, y sobre los hombros de los derrotados se levantó un sector de la oligarquía ("La Argolla de Oro"), para levantar la "nueva" bandera neoliberal.

A ocho años de los "Acuerdos de Paz", aun quedan pendientes algunos de cumplimiento completo pues por caso, la Policía Nacional Civil  ha sido algo desnaturalizada en la medida que, realiza acciones "militares" en coordinación con las fuerzas armadas y acciones de inteligencia que no le corresponden. Hay también incumplimiento en la entrega de tierras de aquellas propiedades que exceden de 246  hectáreas, y falta de políticas que viabilicen la productividad en el campo, el desarrollo social en un país esencialmente agrícola.

Un cambio importante no efectuado es la reforma a la Ley Electoral, particularmente en sus diferentes aspectos organizativos, pues en El Salvador  no existe voto domiciliario, sino que, los votantes pueden inscribirse en cualquier parte.

Sin embargo abierta una puerta a la democracia, el FMLN ha venido avanzando electoral, social y políticamente. Su participación se limita a tres procesos electorales "democráticos" desde 1992, el primero en 1994, año en el que coincidieron la competencia electoral en todos los cargos de elección popular, para presidente, alcaldes y diputados.

En el primer caso el frente se posicionó como segunda fuerza y en el segundo obtuvo 17 Alcaldías y en el tercero 15 Diputados. Para 1997, en elecciones sólo para diputados y alcaldes, el FMLN logró 27 lugares  contra 28 del partido gubernamental ARENA, de un total de 84 curules, y de 262 alcaldías, el FMLN ganó en 54, ya gobierna poco más del 50 por ciento de la población, especialmente en ocho de las 10 ciudades más importantes, entre ellas San salvador, la capital.

El FMLN participó también en las más recientes elecciones a la presidencia, en las cuales tuvo una derrota  política, "la más grande" de los últimos años. No logró cohesión y alejarse de sus raíces y entrar en una pugna interna que mereció la desconfianza de sus electores, llegando la abstención hasta un 70 por ciento

El próximo mes habrá elecciones en El Salvador y la perspectiva para el FMLN es ampliamente alagadora ya que las encuestas colocan a ARENA, con 30.32 por ciento en cuanto a diputados y en lo que respecta a alcaldes con un 29.87 por ciento. Para el FMLN, las preferencias lo ubican en 31.59 por ciento para diputados y en relación a las alcaldías en 32.55 por ciento. Un buen dato es que el alcalde de San Salvador, Héctor Silva, va muy por delante del candidato de ARENA, Luis Cardenal. A Silva lo colocan las encuestas con 50.11 por ciento y a Cardenal con 29.55 por ciento.

*Representante del FMLN en México de 1994 a 1997.

regresar a la primera página