LOS CORRESPONSALES DE MEDIOS INTERNACIONALES EN MÉXICO
Fernando López *
La presencia y actuación en México de corresponsales de medios internacionales es cuantiosa e importante, así de acuerdo con cifras oficiales al mes de agosto del presente año se tenían 260 corresponsales extranjeros acreditados, representando a 159 medios provenientes de 30 países. Esta presencia se puede explicar por varias razones, sobresaliendo entre ellas las siguientes: El proceso de apertura económica que nuestro país inició de manera mas intensa en la década de los años 80; la creciente globalización mundial y la consecuente integración de mercados regionales (TLC-UE-APEC); el proceso de transición democrática que vive nuestro país y finalmente la privilegiada posición geográfica de México.
La imagen del país ante la comunidad internacional está siendo cotidianamente moldeada por todos estos medios que envían su información conforme a sus criterios editoriales, de acuerdo a su particular percepción de los hechos y conforme a su propia ética periodística, ofreciendo a sus lectores una imagen que no necesariamente corresponde a los deseos de muchos mexicanos.
El presente documento describe cuales son los intereses de los corresponsales extranjeros, de que manera se allegan la información, cuales son sus fuentes privilegiadas, a que problemas se enfrentan, al mismo tiempo que se analiza cómo impacta en el ámbito político y socioeconómico nacional la publicación de hechos en los medios internacionales, para finalmente ofrecer un panorama sobre la imagen que actualmente ofrecen los medios extranjeros sobre nuestro país,
Intereses de los medios extranjeros.
Al igual que los medios nacionales, podemos decir de manera simple que los medios extranjeros se interesan en los temas de actualidad o de coyuntura, sin embargo existen diferencias más sútiles como pueden ser los intereses propios de cada nacionalidad, los particulares de los medios y por supuesto los intereses específicos de los corresponsales.
a) Los intereses propios de la nacionalidad de origen de los medios.
Siendo los corresponsales extranjeros periodistas representando a medios cuya nación de origen tiene a su vez intereses específicos de su idiosincrasia, historia y cultura además de su problemática coyuntural, es lógico que deben estar atentos a los hechos que correspondan a estas necesidades así por ejemplo muchos observadores del comportamiento de la prensa estadounidense en relación con nuestro país dicen que a Estados Unidos solo les interesamos cuando los hechos que suceden en México afectan sus intereses, además de que tienden a informar mayoritariamente sobre acontecimientos tan escandalosos como narcotráfico, inseguridad y desastres de todo tipo o bien en hechos que pueden percibirse como amenazas a su estabilidad como en el caso de la inmigración ilegal o el alza en los precios del petróleo.
Si bien esta apreciación puede ser cierta, también lo es que muchos medios norteamericanos escriben sobre otros temas como economía y política e incluso sobre cultura y sociedad. Sin embargo es comprensible que temas o coyunturas que afectan determinada nacionalidad van a atraer a sus propios medios, así por ejemplo si la noticia es la expulsión del territorio nacional de españoles, los medios de tal nacionalidad querrán ofrecer no solo la primicia y la “exclusiva” sino que profundizarán en sus investigaciones periodísticas, o se ha visto que en el conflicto chiapaneco hay un interés muy marcado por parte de los medios europeos que aparentemente responde a los deseos de encontrar un lugar donde todavía “se lucha por las libertades individuales y por defender la autonomía de las etnias indígenas”.
b) Los intereses propios de los medios.
Los medios extranjeros tienen sus propias prioridades e intereses, así por ejemplo habrá ocasiones en que al margen de la coyuntura nacional ellos obedecerán a sus necesidades específicas, esto queda claramente mostrado con los medios norteamericanos que con una nota ellos mismos crean el ambiente propicio para que los medios nacionales generen a su vez toda una ola de notas y comentarios en torno a la nota de origen.
Un ejemplo de ello se tuvo el 3 de noviembre de 1995 cuando una nota de la agencia AP Dow Jones hablaba de un ambiente de inestabilidad y desconfianza en el mundo financiero ante las acciones de gobierno de Ernesto Zedillo, y que textualmente decía en sus párrafos finales “uno de los rumores mas descabellados que están circulando es que el ejército está negociando con Zedillo para que renuncie en favor de un gobierno interino militar hasta que convoque a nuevas elecciones”, esto provocó una caída inmediata en la Bolsa de Valores de México y durante varias horas creó incertidumbre y especulación.
En este caso podemos apreciar un estilo de ejercicio periodístico donde se hace un análisis muy parcial de una realidad económica por parte de una agencia que es líder mundial en la edición de periódicos y noticias financieras, destacándose entre sus publicaciones The Wall Street Journal con una circulación mundial de 1.9 millones de ejemplares, y que en su división de noticias de tiempo real incluye a servicios de mercados de capital, energía y productos básicos, lo que permite afirmar que conocen los efectos que una nota como la mencionada puede causar en mercados emergentes como el mexicano y que necesariamente obedecía su publicación a intereses muy específicos, que nunca fueron revelados.
Otro caso en el cuál se observa un interés muy marcado del medio por un tema, fue el reportaje que sobre el narcotráfico en México publicaron el 23 de febrero de 1997, Sam Dillon y Craig Pyes, corresponsales de The New York Times, es decir previamente al anuncio que anualmente emite el gobierno estadounidense de certificación de países que colaboran en su lucha contra las drogas, y en cúal se publicó una nota sobre un reporte interno de la Agencia Antidrogas Estadounidense ( DEA ) sobre los entonces gobernadores de Sonora y Morelos, Manlio Fabio Beltrones y Jorge Carrillo Olea, en el que se mencionaba que estos protegían las operaciones de narcotraficantes en sus estados. Carrillo y Beltrones demandaron por difamación a los autores del texto y a quien resultase responsable. La Procuraduría General de la República les concedió la razón mientrás que la investigación periodística, que formó parte de una cobertura sobre corrupción y narcotráfico en México obtuvo el premio Pulitzer de 1997.
c) Los intereses de los corresponsales.
Independientemente de los intereses nacionales y de los medios, también se presentan con frecuencia los intereses profesionales de los corresponsales, en especial de aquellos que son considerados con gran experiencia y reconocidos en el ámbito de la información internacional, dicho de otra manera son las “vedettes” que tienen el suficiente prestigio y peso dentro de sus casas editoriales como para publicar hechos que ellos consideran lo suficientemente atractivos e impactantes.
Algunos ejemplos de esto, son los siguientes: Alan Riding corresponsal del New York Times en México, de 1980 a 1986 privilegió sus notas a la relación México-Estados Unidos, lo que le permitió posteriormente escribir un libro sobre este tema titulado “Vecinos distantes” y que en su momento causó gran revuelo en nuestro país debido a las críticas que ahí se hacían sobre diferentes costumbres mexicanas.
Otro hecho ilustrativo mas reciente de estos intereses fue el caso de Maité Rico y de Bertrand de la Grange, corresponsales de El País y de Le Monde respectivamente quienes se interesaron profundamente en el conflicto chiapaneco, y que llevados por ese interés profesional decidieron inclusive publicar un libro titulado “Chiapas la genial impostura” donde derivado de su investigación periodística concluyen que el conflicto mas que una guerra es una batalla de medios y entre otras afirmaciones mencionan que los diferentes actores son movidos por sus propios intereses mas que por la reivindicación indígena.
Este libro también causó una gran polémica ya que hasta el momento de su aparición todas las obras publicadas sobre el tema mayoritariamente eran proclives al movimiento zapatista. Un hecho anecdótico fue que durante un foro organizado en plena selva chiapaneca por el EZLN denominado “Encuentro Intercontinental contra el Neoliberalismo” al cual habían sido invitados la gran mayoría de los corresponsales extranjeros y periodistas nacionales, los zapatistas no les permitieron el acceso a Rico y De la Grange “por desvirtuar el movimiento zapatista” dando muestra de lo que precisamente denunciaban ambos corresponsales esto es intolerancia y autoritarismo, en contra de los principios democráticos reiteradamente expresados pero aparentemente no cumplidos por los propios zapatistas.
Finalmente tenemos el caso de Andrés Oppenheimer, corresponsal del Miami Herald, quien ha escrito frecuentemente sobre lo que él considera temas delicados de la política interior de México y que al igual que en los ejemplos anteriores publicó en 1996 un libro titulado “México en la frontera del caos” donde se advierte que el país está siendo absorbido por infinidad de problemas que van desde la inseguridad hasta el narcotráfico pasando desde luego por la corrupción, la pobreza y los problemas económicos. Estos tres ejemplos nos muestran como los intereses personales de los corresponsales en ocasiones pueden tener más peso que aquellos de los países y de los medios y sobre todo que su efecto en tiempo puede ser mas duradero que el de los otros dos.
Las fuentes de información.
En el trabajo cotidiano de los corresponsales extranjeros es frecuente observar que la gran mayoría de ellos trabajan sus notas y artículos buscando ser objetivos en la descripción de los hechos y en el equilibrio de la información, sin embargo no se puede generalizar, por lo que es necesario enfocarnos hacia los estilos de periodismo de acuerdo a las diferentes nacionalidades y medios.
En el caso de los medios norteamericanos es usual la generalización o deducción de hechos a partir de entrevistas a “gente común”. Así por ejemplo en el tema de la inseguridad fue muy común durante 1997 y 1998 que diversos corresponsales después de entrevistar a dos o tres personas que habían sido asaltados en la ciudad de México, concluyeran que la inseguridad pública era el problema primario del país y se mencionara que el gobierno, tanto federal como local, había sido incapaz de frenar la ola de delincuencia.
Tratándose de asuntos políticos cuando los corresponsales acuden a fuentes no oficiales y recaban la opinión de académicos, casi siempre van a ser sus mismas fuentes por ejemplo investigadores del Colegio de México, CIDE, y ocasionalmente la UNAM, aclarándose que no pasarán de ser una decena de ellos quienes permanentemente expresarán su opinión
En el caso de los medios europeos existe un análisis mas profundo y se acude a diversas fuentes incluyéndose la de la mayoría de los actores así como la opinión crítica del propio corresponsal. Cabe señalar que los medios europeos se ocupan del país con menor frecuencia que los americanos pero esta ausencia es suplida con la profundidad del contenido de los artículos y reportajes.
En cuanto a los medios de otras partes del mundo resaltan los medios asiáticos, en particular los japoneses y los chinos que acuden por lo general a fuentes oficiales.
En todos los casos aún tratándose de medios prestigiados, una crítica que frecuentemente se les hace en México es que sus fuentes primarias van a ser los propios medios mexicanos, es decir los corresponsales extranjeros están atentos a la radio, la prensa y televisión nacionales y solo a partir de este momento tratarán de confirmar las noticias, pero en principio ellos no van a ser generadores de información salvo que ella venga de sus países de origen o como sucedió con el proceso electoral mexicano que por su interés algunos diarios norteamericanos contrataron servicios de opinión electoral como sucedió con The Dallas Morning News que publicó durante la primera quincena de marzo los resultados de una encuesta de opinión destacando que Vicente Fox estaba cerrando fuertemente y que podría igualar a Francisco Labastida en la intención del voto, lo que evidentemente generó una cauda de opiniones y comentarios en la prensa nacional, favorecedores desde luego para el candidato panista tomando como fuente al diario norteamericano.
También es preciso señalar que fue este mismo diario el que publicó a fines del mes de junio los resultados de una encuesta de la especialista María De las Heras (quien previamente trabajó encuestas para el PRI) donde se decía que Vicente Fox ganaría la elección presidencial con una ventaja de 10 puntos porcentuales.
Problemas a los que se enfrentan los corresponsales extranjeros
Trabajar en México como corresponsal extranjero tiene sus bemoles a decir de varios de ellos, en primer lugar aunque nos parezca extraño a los mexicanos la realidad de nuestro país resulta casi ignorada o desconocida en los países altamente desarrollados en particular en los europeos donde se recibe nuestra información muy esporádicamente, salvo el caso de notas que hablen de grupos guerrilleros, desastres o escándalos de corrupción, lo que limita el campo de acción de los corresponsales con excepción de los casos que hemos visto, de esta manera el primer problema al que se enfrenta el corresponsal va a ser despertar el interés de su editor por otros temas que para la sociedad mexicana son relevantes en su desarrollo, sea económico, social o político.
Otro problema del que se quejan algunos corresponsales que cubren las actividades gubernamentales es que el gobierno mexicano no sabe comunicar sus noticias ni tampoco manejar su imagen en el exterior, ya que aquí existe una tendencia a ver la información como algo que debe ser manejado con criterios establecidos “desde arriba”, concepto que difiere bastante de aquel que suelen utilizar los corresponsales en sus países de origen donde están acostumbrados a desenvolverse en un ambiente de mayor intercambio, mientras que en México aparentemente existe en algunas instituciones la tendencia a dar la información ya empaquetada, aunque anotan que recientemente se notan cambios importantes en las direcciones de comunicación en el sentido de que se debe actuar de diferente manera; que es necesario abrirse más, dar espacio a los corresponsales y entender que a veces ellos tienen un punto de vista diferente que merece respeto, que este punto de vista no es necesariamente hostil o negativo para el país, sino simplemente que trabajan con criterios diferentes.
Otro aspecto relevante a tomar en consideración es la cultura política y su forma de expresión en nuestro país, la cuál es difícil de entender para los corresponsales extranjeros en general pero mas por supuesto para aquellos de cultura lejana a la latina ( anglosajones, nórdicos, asiáticos ), por ejemplo en Europa y en los Estados Unidos la crítica, la discusión, la pelea política abierta es parte del juego y está aceptado como tal en todas partes, mientras que en nuestro país no ha sido sino recientemente que empezamos a observar estos hechos, pero aún en muchos sitios se considera que las discusiones fuertes deben tener lugar a puerta cerrada y es muy difícil para un corresponsal el obtener información sobre ello, ya que generalmente el funcionario mexicano es reacio a hacer declaraciones a la prensa en general y en todo caso siempre se va a privilegiar a la prensa nacional, ya que se ha visto que cuando ocurre lo contrario se genera un alud de protestas por parte de periodistas nacionales, ante esto los corresponsales extranjeros comentan que les parece lógico, pero su molestia se da cuando teniendo necesidad de alguna información se busca al funcionario indicado, a la fuente precisa y este no accede a las peticiones de información o a conceder la entrevista solicitada, dándose casos en los cuales después de mucho insistir, la información que se da ya no es oportuna o esta es irrelevante porque ya pasaron uno o dos meses, estos casos han sido repetidos sobre todo en dependencias encargadas de la procuración de justicia o de la seguridad pública.
Gideon Lichfield, corresponsal de The Economist, comenta en un artículo publicado en Letras Libres (correspondiente a julio de 2000), que “la cautela oficial respecto a la información y la renuencia de conceder entrevistas vuelve muy difícil verificar los acontecimientos. He pedido las cifras más simples que fuera posible en distintas dependencias, con una única respuesta: ’No manejamos esos datos’”.
Otro de los problemas a los que se enfrentan muchos corresponsales, sobre todo los de prensa escrita, es que tratándose de información coyuntural los funcionarios públicos son afectos a ofrecer conferencias de prensa por la noche, esto no les permite enviar su información para que sea publicada al día siguiente por razones de usos horarios y de acuerdo a sus “dead lines” o cierres de edición, sin embargo esto también resulta hasta cierto punto entendible para ellos aunque no dejan de manifestar su molestia. Finalmente una queja muy reiterada de los corresponsales es que en México a pesar de que el INEGI ha logrado avances, no se cuenta con un sistema nacional de estadística sectorial lo suficientemente actualizado y confiable.
Impacto de los medios internacionales en México.
La sensibilidad hacia lo que se dice o se omite en los grandes medios internacionales (particularmente los estadounidenses) sobre México, es muy importante para la alta clase política y el empresariado. En efecto, resulta tan importante que los principales candidatos a la Presidencia desfilaron por los Estados Unidos ante diversos grupos de interés y desde luego también por la pasarela de los medios norteamericanos ya que una opinión favorable de ellos tiene una gran resonancia en los medios nacionales.
En este sentido la administración de Carlos Salinas resultó ser el paradigma de seducción ya que en su momento fue el personaje mas hábil que supo vender su imagen de estadista exitoso para conquistar los diferentes espacios noticiosos de los medios norteamericanos, gracias a un cabal conocimiento del funcionamiento de esos medios y del cabildeo que permitió pasar las notas que a los medios y al gobierno convenían, sin embargo a pesar de todo ello la buena relación o luna de miel se acabó en enero de 1994.
Tal parece que así se da una paradoja, pues por un lado vemos que los políticos y las grandes figuras públicas conceden una gran importancia hacia lo que se dice o deja de decir en los grandes medios internacionales, pero por otra parte observamos que algunos de estos mismos personajes los rehuyen, lo cuál permite aventurar que lo que sucede es que hay un desconocimiento importante sobre el funcionamiento en general de estos medios.
Sobre este punto se puede observar que los equipos de comunicación de diversas dependencias públicas han establecido áreas de información internacional para atender específicamente a corresponsales extranjeros, esto en razón de que han percibido la importancia que tiene la difusión de sus actividades en los medios internacionales. A la fecha además de la Presidencia de la República las Secretarías de Estado que cuentan con estas áreas son: Gobernación, Relaciones Exteriores, Energía, Comunicaciones y Transportes, Medioambiente Recursos Naturales y Pesca, y Desarrollo Social.
El tratamiento, la difusión, el análisis y la retroalimentación
de la información que sobre México se publica en los medios
internacionales, cada vez más va a requerir de personal especializado
que conozca el funcionamiento de estos medios, lo que permitirá
aprovechar su gran potencial de difusión e influencia en el ámbito
mundial.
* Doctor en Administración Pública y especialista en análisis de medios.