LEY MORDAZA, ATENTADO CONTRA LA DEMOCRACIA
Lamentable resulta sin duda la pérdida de Raúl Ramos Tercero, todavía no comprendo que fue lo que lo indujo al suicidio, a mi entender Ramos Tercero, no era el blanco de los señalamientos, algo lo indujo, desconocemos que fue, pero me parece que que la inducción provino de su propio equipo, y si sigo elucubrando, creo que alguien le pidió que se mostrara como el causante del fracaso del Registro Nacional de Vehículos, RENAVE, es posible que alguien le haya solicitado que se sacrificara, aunque todavía no conocemos la información de los documentos, que como él dice firmaron sus subalternos.
Definitivamente no es posible que se responsabilice a los medios de generar las presiones para tomar una determinación de esa envergadura, los medios hasta ahora han mostrado una enorme responsabilidad, han sido y siguen siendo el contrapeso que ha contribuido a los cambios democráticos.
Me resulta incongruente pensar, que la solución a los problemas de información que a diario viven los medios de información, sea el aplicar una ley mordaza; por el contrario, si la información fluyera normalmente y existiera un verdadero derecho a la información, cada vez se darían menos errores.
Hacer parecer a Ramos Tercero como un víctima de los medios, es establecer una cortina de humo sobre el RENAVE, pero también es aprovechar la coyuntura para intentar retroceder en la libertad de expresión.
La libertad de expresión es una de las anclas de la democracia, pretender amordazar a los medios por ello resulta un atentado en contra de la democracia misma. Si bien es cierto que los medios tienen un poder extraordinario, también lo es que aquel medio de información que actúe con la seriedad requerida, perderá credibilidad ante el público, las cosas caen por su propio peso. El periodista francés Emile Girardin, nacido en 1806 dijo: No hacen el periódico sus redactores, sino sus abonados.
En México, los medios no tienen derecho a la información, no existen leyes que obliguen a las autoridades a entregar información veraz y de manera inmediata, en otros países esta obligación existe y esto permite que la información entregada de manera formal, no pueda ser utilizada irresponsablemente, no da espacio a la interpretación imprudente.
Los mexicanos tampoco tenemos reflejada en ninguna ley el derecho a la información, esta surge casi siempre de manera subrepticia, y a pesar de ello los medios han hecho una labor extraordinaria.
Al parecer muchos han olvidado los tiempos nada remotos, en que al medio escrito que no se sujetara a la “Línea”, simple y sencillamente no se le vendía papel, mismo que estaba en manos del gobierno, o a los medios electrónicos se les podía (hoy todavía) retirar la concesión. Tampoco hay que olvidar que en los medios de comunicación e información, sufrieron amenazas, y que cantidad de periodistas desaparecieron por haber generado incomodidad al sistema. Esta no era la única forma, la repartición de sobres con dinero en efectivo, generaba las lealtades periodísticas requeridas, el pan y el palo.
Deberemos ser capaces de aprovechar el espacio de reflexión, que se da en estos momentos en donde se acusa a los medios, para determinar si son estos los responsables de actuar de manera irresponsable, o bien si la falta es de las autoridades que no permiten un mayor escrutinio de su desarrollo, por la vía formal.
Vale la pena pensar en la importancia de los medios, en estos momentos en que queremos que se señalen los errores para el mejor funcionamiento del país, los medios son los únicos capaces de generar el contrapeso que la sociedad civil requiere para determinar el desempeño de los funcionarios públicos, y así prever condiciones inconvenientes en el futuro.
Por otra parte tenemos que elevar las condiciones de los periodistas, conozco infinidad de casos en que los periodistas ganan cantidades ínfimas, mismas que atentan en contra de su dignidad y por supuesto, no contribuyen a la profesionalización del sector.
No deberemos juzgar a los medios con maniqueísmo, recordemos
que amordazar a los medios es provocar la ignorancia de los ciudadanos,
y esto da lugar al autoritarismo.
* Periodista.