México


UNA PROPUESTA PARA EL COMERCIO EN VÍA PÚBLICA


Mario Sánchez * y Armando Ramírez **

El presente proyecto de creación del Instituto Nacional del Comercio en Vía Pública pretende ser una opción para solucionar el problema del comercio ambulante, que adquiere dimensión de reto por lo complejo y enraizado de la actividad comercial.

La propuesta pretende ir al fondo del problema del comercio en vía pública, ya que la construcción de plazas es sólo una parte de la solución hacia el comercio no ambulante.

El estudio indica el marco legal en el cual se sustenta el proyecto sin conocer que debe ampliarse, explica los objetivos básicos, la situación del comercio ambulante, así como una propuesta para solucionar la problemática.

También de plantea la organización y el funcionamiento de los órganos que integrarían el instituto y las consideraciones finales.

Antecedentes históricos

Época precolombina

En los relatos de Bernal Díaz del Castillo sobre la historia de la Nueva España alcanzan relevancia los orientados a describir las matemáticas del comercio en las calles de la gran Tenochitlán.

El tiangui principal del centro de la ciudad era el mercado de Santiago de Tlatelolco, al norte de la ciudad, y destacaba por la variedad de animales, plantas y frutos, la clasificación de los productos por andadores, la limpieza de la vía pública y de los comerciantes, el trato directo entre el comprado y el vendedor y la determinación de lugares específicos para desarrollar el comercio en vía pública sin detrimento de otras actividades comerciales y de servicios:

La eficiencia del funcionamiento de los primeros tianguis públicos se debía fundamentalmente por el orden y la disciplina de los cuadros operativos y ejecutivos que administraban los puntos de venta.

Con la conquista, el comercio experimentó la introducción de una gran variedad de productos  y servicios  y en la medida en que la población se extendía a las afueras del centro histórico de la ciudad, el comercio lo seguía y se acondicionaba según las circunstancias, y ocupaba calles y avenidas y/o plazuelas a donde trasladaban sus productos.

En las partes más alejadas, el comercio atendía a los pobladores de las regiones aledañas a la ciudad, lo que impulsó la apertura de caminos y brechas y la ampliación del intercambio.

Época Independiente

Solo unos pocos comerciantes estaban establecidos  y la mayoría se trasladaba de un lugar a otro.

En la ciudad de México, se tenía un incipiente comercio ambulante dirigido a la prestación de servicios como fontanería, zapatería, dulcería y venta de antigüedades.
Con la consumación de la independencia surgieron en la capital y en la provincia vendedores de leña, pulque, torillas y pelucas.

Época Revolucionaria

El comercio se extendió a algunos puertos, como Veracruz y Acapulco,  en las principales estaciones ferroviarias y camioneras. Los productos tradicionales fueron sustituidos por cigarrillos, ropa  y adornos.

En las ciudades se estableció el comercio urbano y los libaneses empezaron a fundar industrias textiles y de bordados.

Época Posrevolucionaria

El comercio de bienes y servicios continuó incrementándose, sin que hubiera un plan regulador o planes de gobierno que lo consideraran como una de las acciones públicas.

En los primeros gobiernos prisitas, sólo se puso énfasis en la construcción de mercado públicos a fin de tener el comercio al menudeo establecido en locales exprofesos para este tipo de actividad y sin realizar estudios de demanda comercial, impacto ambiental y de dotación de servicios.

Los mercados públicos fueron más una bandera política que  una verdadera respuesta a las necesidades de los habitantes de pueblos, colonias y barrios, en especial por la falta de mantenimiento de los mercados y al auspicio que el gobierno al mercado sobre ruedas.

El mercado sobre ruedas se convirtió en el azote de los locatarios y de los habitantes de las zonas donde de manera arbitraria se establecen pues el comercio dirigido a ofrecer productos a bajos precios a la población de escasos recursos se asentó en colonias donde no se necesitaba ese servicio, como Polanco, Del Valle.

En las zonas populares se asentaron comerciantes que ofrecen productos de mala calidad y con un precio muy elevado y el comercio en vía pública representó para miles de mexicanos una tabla de apoyo frente al desempleo y la marginación social.

Por otro lado, gran parte de la actividad fue controlada por grupos cuyos intereses se oponen a su ordenamiento. Líderes corruptos, la ineficiencia de las autoridades de la ciudad y de las delegaciones hacen que la actividad sea considerada como la papa caliente que nadie quiere enfrentar.

Época actual

El comercio en vía pública se ejerce por el exceso de mano de obra no calificada, la ineficiencia de los programas de empleo del gobierno y del sector privado, la explosión demográfica.

Otras de las razones son el auspicio del gobierno del comercio en la vía pública con programas de mercado sobre ruedas, los grupos de traficantes ilegales promueven esta actividad por medio del suministro de productos y bienes de dudosa procedencia y de ínfima calidad.

En algunos sectores de la población, el comercio ambulante se ejerce para completar los  ingresos familiares, pero tambien el comercio ambulante es una forma de evadir el pago de impuestos, además de que el comercio en vía pública se ejerce sin emitir factura, por lo que el comprador carece de garantía de la calidad del producto que recibe.

El nivel de inseguridad es muy alto en los lugares donde se ha asentado el comercio prevalece en la mayoría, la actividad registra una tendencia hacia el crecimiento, de manera anárquica y sin  planeación alguna, y las autooridades, a nivel federal, estatal o municipal, han carecido de voluntad políticas para controlar la actividad.

Propuesta de solución

La solución al problema del desordenado crecimiento del comercio ambulante empieza por la creación del Instituto Nacional del Comercio en Vía Pública, que tener autonomía funcional, administrativa y financiera.

El organismo se encargará de regular el comercio en vía pública en todos el país, partiendo de la dignificación de la actividad a fin de que se consolide como una fuente de trabajo para miles de mexicanos y de ingreso para los diversos niveles de gobierno: municipal, estatal y federal.

Objetivos

Entre los principales objetivos de la institución está lograr la coexistencia del comercio establecido y del ambulante y evitar que el que se realiza en vía pública compita con dominio y ventaja.

Tener un padrón real de comerciantes en vía pública y ordenar, clasificar y orientar los distintos giros en atención al producto que se expenda y al lugar donde se expenda y asignar a cada comerciante ambulante el pago de impuestos en razón del producto que venda y al lugar en el cual lo haga, a fin de que cada uno pague la cuota por uso de suelo que le corresponda, por uso de sanitario, limpieza y alquiler del puesto semifijo.

Expedir credenciales de identificación y mantenerlas actualizadas a fin de que el padrón de comerciantes se mantenga actualizado, proporcionar el servicio de locales semifijos a fin de unificar los expendios y mejorar su vista y promover la elección de los representantes de los comerciantes por medio del voto directo y uniformar a los vendedores ambulantes según el giro al que se dediquen y la delegación en la que ejerzan el comercio  y establecer un reglamento para el comercio ambulante.

* Especialista en Administración Pública.

** Periodista.

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