EL SILENCIO DEL CIELO
Jesús Acosta *
Tan solo es marfil, la vastedad cóncava,
sin perturbaciones onduladas que profanen,
la suavidad de la paz, se siente, huele,
mar invertido, oceáno que humecta el
horizonte,
el azul cielo duerme tras lo espeso,
abrazando a tibios soplos del sol,
dejando que el silencio sea uno solo
ante mí,
sólo rozan mis mejillas los susurros
de almas errantes, evocando sus memorias
impregnan mi mente de sabores añejados
en la húmeda tierra,
voces que bruñen mis sentimientos y los
moldean y los hornean como el suave y
caliente pan de la campesina noble.
Dejo que mi todo se desprenda de mí,
danzando viaja por brisa suave, gris, blanca
todo lo esconde ante la mirada, neblina fresca
algodón que arropa mi boca, sin palabras
me abandono siempre,
el alma no necesita de palabras expulsadas
sólo necesita que se le abran las compuertas
del corazón.
* Ingeniero Mecánico Electricista, egresado de la U.A.N.L. de México en 1982; ha laborado principalmente en empresas de ingeniería, diseño y automatización industrial.