LA TORMENTA
Arturo Mora Torres *
Con mi alma para Susan
Llega suave, pero inminente
En un instante,
la casa inmersa queda
en aquel mar ingente.
Afuera, la noche inquieta
se desgarra en mil voces relucientes,
y a cada una me arrastra
absorto y fascinado.
¡La tormenta es ya dueña del mundo¡
Sólo se escucha el monótono
murmullo de su llegada
y el trueno que rompe la paz.
El tiempo queda atrapado
en su inexplicable fascinación.
¡La tormenta es ya dueña de todo¡
Implacable arranca pedazos a mi mente,
el recuerdo a mi piel
y mi corazón voltea de adentro
hacia afuera.
¡La tormenta es ya dueña de todo¡
* Fracasado recurrente, empedernido soñador.