GUATEMALA: CAUSAS Y ORÍGENES DEL ENFRENTAMIENTO ARMADO INTERNO
Acaba de salir un libro fundamental que todo guatemalteco debe tener y leer. Se trata de Guatemala: Causas y Orígenes del Enfrentamiento Armado Interno, con un prólogo de Edelberto Torres-Rivas: La metáfora de una sociedad que se castiga a sí misma. Además de la importancia y trascendencia de su contenido, la obra está bellamente editada, como todo lo que cae en manos del connotado doctor en derecho y editor, Raúl Figueroa, a cargo de F&G editores.
El libro tiene el propósito de contribuir a una difusión más amplia del informe de la CEH: "Guatemala Memoria del Silencio". Recoge, por ello, íntegramente el Capítulo Primero (Tomo I) de dicha obra, relativo a las "Causas y orígenes del enfrentamiento armado interno". Al mismo tiempo, incluye el prólogo de Torres-Rivas, en donde éste expone un "conjunto de reflexiones personales, no sobre las causas de la atroz crisis que padeció Guatemala durante casi cuatro décadas, sino sobre sus consecuencias", ya que es indispensable tener en cuenta "la herencia de dolor y muerte" que nos dejó la guerra interna.
Torres-Rivas advierte que no se trata de responsabilizar únicamente a una de las partes que intervinieron en la desastrosa guerra. Se trata de responsabilizar a "la sociedad guatemalteca en su conjunto", porque "sin la participación de una parte importante de la población guatemalteca en los actos genocidas en contra de la otra parte, nada de ello habría podido ocurrir".
Según él, un gobierno democrático no puede dejar de reaccionar frente a los crímenes de lesa humanidad cometidos y renunciar al castigo de los responsables, por lo que ha de derivar las responsabilidades individuales o institucionales y terminar con la impunidad.
"¿Por qué los guatemaltecos fuimos capaces de matarnos entre nosotros, hasta alcanzar una experiencia de muerte que no tiene parecido con ninguna época, en ningún país de América Latina?". Es indispensable que los guatemaltecos expliquemos y comprendamos la inaudita violencia cometida en contra de la población civil, pues el enfrentamiento entre ejército y guerrilla sólo produjo el diez por ciento de las víctimas.
La sociedad guatemalteca es una "sociedad violentada" por las esferas del poder. En el transcurso de la historia de la humanidad, siempre aparece la violencia. En Guatemala, desde la conquista hasta nuestros días, la violencia ha sido una rutina en contra de la población indígena vencida.
Es posible que en el inconsciente todos llevemos racismo y crueldad, personificados primero en la "figura del encomendero", luego en "la figura del hacendado, del patrón de finca, del capataz, del sargento, etc."
Nuestra drama está en que el Estado se constituyó en depositario
y ejecutor de esa clase privilegiada y asegura el poder de esta clase por
medio del ejército, la policía, el sistema judicial y carcelario,
el orden político. Imposible no tomar en cuenta esta verdad. Es
como querer tapar el sol con un dedo.
*Periodista.