LOS PRINCIPIOS DEL PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA
En esta oporutnidad compartiré con los lectores de Veneno algunos criterios para entender el proceso de reestructuración del Partido de la Revolución Democática (PRD).
El Partido de la Revolución Democrática es una organización política nacional constituida por mexicanos y mexicanas de acuerdo a los principios y normas que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El Partido es una organización independiente y laica que no está sujeta a organización internacional o partido extranjero alguno, y rechaza cualquier financiamiento que provenga del exterior o de instituciones, organizaciones o grupos religiosos. Conduce sus actividades por medios pacíficos y democráticos y reafirma el principio fundamental de que la soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo y que todo poder público debe instituirse para beneficio del mismo.
Nuestra historia, nuestra identidad
La historia de México es la lucha del pueblo por conquistar una nación libre, democrática, justa, igualitaria e independiente. El Partido de la Revolución Democrática asume esa tradición histórica así como los esfuerzos de otros pueblos del mundo en favor de esos mismos objetivos.
Las grandes revoluciones de México: la Independencia, la Reforma y Restauración de la República, y la Revolución de 1910 hicieron aportes fundamentales para la independencia, la democracia y la justicia social. De la misma manera, en otros momentos históricos, la lucha por el derecho a la tierra, los derechos laborales, la reivindicación nacional sobre los recursos naturales, la libertad política para todos los mexicanos y mexicanas, la equidad entre los géneros, y el derecho a la educación, a la salud y a la seguridad social, forman parte de nuestro legado histórico.
El Partido de la Revolución Democrática se identifica con las luchas obreras, campesinas y populares del siglo XX; con las grandes reformas sociales del gobierno de Lázaro Cárdenas; los movimientos sociales y políticos de los años cincuentas y sesentas; el movimiento estudiantil popular de 1968; el movimiento feminista y amplio de mujeres y el movimiento democrático nacional iniciado en 1988.
Sus principios e ideales son patrimonio vigente del pueblo mexicano y herencia de todos los que aspiran a transformar este país. Comprometen al PRD a seguir aportando sus mejores esfuerzos en esa lucha.
El Partido de la Revolución Democrática ratifica su llamamiento fundador del 21 de octubre de 1988. Declara que se ha constituido como un partido de izquierda, de mujeres y hombres libres e iguales dispuestos a luchar por la República, por la vigencia plena de los principios constitucionales y los derechos humanos y fundar las instituciones en la libertad, la justicia, la equidad, la razón y la tolerancia. Se propone el ejercicio del poder público basado en la decisión de la ciudadanía y en la organización libre de la sociedad para construir un mejor futuro para todos los mexicanos y las mexicanas.
El partido se rige por los siguientes principios:
El partido, instrumento de la sociedad
El Partido de la Revolución Democrática se propone recoger las aspiraciones, intereses y demandas de la ciudadanía, en especial de quienes sufren la explotación, la opresión y la injusticia. Se compromete con las mejores causas del pueblo y de la Nación, para construir una sociedad justa, igualitaria y democrática. El PRD no busca el poder por el poder mismo sino como una vía para transformar democráticamente la sociedad y el Estado. El PRD aspira a ser el cauce de millones de ciudadanas y ciudadanos para organizarse políticamente en torno a sus postulados básicos. Rechaza el corporativismo, el clientelismo y la manipulación de los intereses y sentimientos populares pues ello sólo conduce a profundizar el autoritarismo y la injusticia.
La participación política debe entenderse como una tarea de servicio público y representación de los diversos intereses y aspiraciones de la sociedad. La política es el mejor instrumento para dirimir conflictos, establecer consensos y acuerdos, competir por la representación de la ciudadanía en la conducción del gobierno y ejercer el poder. La política que postula el PRD se basa en la ética, los principios democráticos, la crítica constructiva y la acción honesta y responsable.
El PRD asume la representación de una parte de la sociedad y pretende que sus propuestas se identifiquen con la mayoría de ella. El PRD aspira a representar principalmente a los trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad, a la intelectualidad democrática, a los pequeños empresarios y empresarias, a los sectores excluidos, y en general a todos aquellos, hombres y mujeres, que se identifican con la construcción de una sociedad justa, equitativa, democrática, sustentable e incluyente.
El PRD se asume como un partido de izquierda con el propósito de reafirmar sus convicciones, su ideología y sus proyectos de gobierno. Esta definición significa el compromiso de transformar la sociedad y el Estado hasta lograr la equidad, la justicia para todas las personas y la democracia plena política, social y económica.
El PRD no intenta imponer una moral pública ni mucho menos sancionar la vida privada de las personas. Sí reclama de sus miembros, sobre todo de su dirigencia, sus representantes populares, funcionarias y funcionarios públicos, el ejercicio de una ética política consistente en apegarse a valores como la honestidad, transparencia, sencillez en el trato con los demás, espíritu de servicio, tolerancia frente a otros puntos de vista, voluntad de diálogo, y respeto a la dignidad de las personas, sin importar, sexo, edad, raza o condición social y de género.
Las luchas sociales poseen una enorme vitalidad: sus formas de organización, su capacidad de movilización y su persistencia rebasan en ocasiones, por su creatividad, congruencia y fuerza a los partidos políticos y a los gobiernos. Representan, con frecuencia, más directamente, el verdadero sentir de la sociedad. Por ello, el PRD se compromete a entablar una relación abierta, fluida y permanente con las luchas, movimientos y organizaciones sociales. A reconocer sus demandas y objetivos de lucha, abrirles cauce para que se escuche su voz; y a apoyar el ejercicio de su libertad de manifestación y organización democrática.
Una sociedad productiva, justa e igualitaria
El PRD se pronuncia por la construcción de una sociedad basada en la igualdad, la equidad, la democracia, la libertad y la justicia. Ello significa que a través de las acciones de gobierno y de la participación de la sociedad se construya una sistema económico que asegure el continuo mejoramiento del nivel y calidad de vida del pueblo. De esta manera se podrá erradicar la pobreza y las desigualdades y hacer posible el acceso de todos los mexicanos y mexicanas a los beneficios del progreso y la cultura. Permitirá abrir el camino hacia una nueva forma de asignación de la riqueza social y de distribución del excedente económico. La lucha contra la desigualdad social significa también evitar que la riqueza y los medios de producción se concentren en las manos de unos cuantos. La conquista de los derechos sociales fundamentales: a la alimentación, al trabajo, a los servicios de salud, a la educación y la cultura, a un medio ambiente sano a la vivienda, al descanso, al esparcimiento, y al retiro y la jubilación dignos, forman parte de la conquista por la igualdad, tomando en cuentas las diferencias de género.
El PRD considera que también es parte de la lucha por una sociedad igualitaria acabar con toda forma de discriminación y exclusión, en particular la que sufren los pueblos indios de México y las mujeres; así como con la acumulación de privilegios por el ejercicio del poder.
Equidad de género
El PRD se compromete a luchar por los derechos humanos de mujeres, se pronuncia por el acceso, en condiciones de igualdad de oportunidades para los hombres y las mujeres, al uso, control y beneficios de los bienes y servicios de la sociedad. Se compromete a luchar por la participación equitativa de las mujeres en la toma de decisiones en todos los ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y familiar. Para ello propondrá las políticas y mecanismos necesarios que permitan identificar, cuestionar y evaluar la discriminación, la desigualdad, la opresión y la exclusión de las mujeres con el objeto de emprender las acciones y cambios necesarios para la construcción de la equidad entre los géneros.
El trabajo, valor esencial
Para el PRD el trabajo es el valor esencial de la sociedad y fuente principal de la riqueza, la dignidad y la creatividad de los seres humanos. Por ello se propone luchar por acabar con la explotación del trabajo. Dignificar el trabajo doméstico y que todos los trabajadores y trabajadoras gocen de salarios, dignos, prestaciones, capacitación y condiciones de trabajo suficientes y seguras. El trabajo debe ser una prioridad en los planes y acciones de gobierno para acabar con la pobreza y construir una sociedad justa.
El PRD se pronuncia por la equidad entre los géneros en el mundo del trabajo. La incorporación de la mujer a la vida productiva representa uno de los grandes cambios del fin de siglo. Su incorporación se ha dado en condiciones de discriminación y desigualdad y es, muchas veces, víctima de diversos actos de violencia y agresión a su dignidad personal, como es el hostigamiento sexual. Por ello el PRD se compromete a luchar por las reivindicaciones de la mujer trabajadora y reconoce que sin equidad entre los géneros no podrá haber una sociedad justa e igualitaria.
Conquistar la democracia
El PRD se pronuncia por la construcción de una sociedad democrática, donde todas y todos puedan organizarse libremente para defender sus intereses; donde toda la ciudadanía tenga acceso a la información y a la cultura y éstas se produzcan y difundan libremente. Una sociedad democrática en la que prevalezca la solidaridad y la fraternidad entre todos; se respeten los derechos de las minorías, la diversidad y la diferencia; y tengan plena vigencia los derechos individuales, sociales y colectivos.
En la construcción de una sociedad democrática, resulta fundamental garantizar la libertad de organización de las y los trabajadores para luchar por mejorar sus ingresos, sus condiciones de trabajo y su nivel de vida. Son también vitales para reclamar el cumplimiento de la ley y la aplicación de políticas públicas encaminadas a redistribuir la riqueza.
El PRD postula la formación de un Estado democrático y social en el cual todos los niveles de gobierno rindan cuentas a la ciudadanía, exista transparencia en la administración de los recursos y eficiencia en sus programas y acciones de gobierno. Se debe erradicar en forma definitiva la corrupción, la arbitrariedad y el autoritarismo.
El PRD se pronuncia por un Estado laico, alejado de cualquier doctrina religiosa, y tolerante de todas las formas de pensamiento.
El PRD se compromete a seguir luchando por la democratización del Estado con el objeto de construir una relación entre gobernantes y gobernados fincada en la participación ciudadana permanente, en elecciones libres y equitativas, y apegada al derecho y a la ley.
Por un desarrollo sustentable
La defensa y protección del medio ambiente es una de las grandes tareas de la humanidad. Por ello, el PRD se pronuncia por un desarrollo sustentable. La sustentabilidad consiste en la preservación actual de los recursos humanos y naturales, de tal manera, que no se cancele la viabilidad del desarrollo en el futuro. Para ello, el crecimiento económico tiene que ser planificado, armónico y equitativo entre las regiones del país, entre la ciudad y el campo; entre el trabajo y el capital y entre el mercado mundial y el mercado nacional. El crecimiento económico no debe agredir al medio ambiente sino basarse en un aprovechamiento racional de los recursos naturales, en su preservación y cuidado. Igualmente, el desarrollo debe tener como prioridad la satisfacción de las necesidades básicas de la población. Finalmente, un desarrollo sustentable es aquel que se basa en la educación y la investigación científica y tecnológica de tal manera que estos avances redunden en una mayor productividad y en el bienestar de todas y todos. En la batalla por la conservación y recuperación del medio ambiente, la creación de tecnologías limpias es fundamental para el desarrollo sustentable.
Independencia y soberanía
La independencia de México es la reivindicación del derecho de los mexicanos y mexicanas a tomar sus propias decisiones sin interferencias o presiones provenientes del exterior.
La soberanía es la capacidad del Estado mexicano, como expresión de la voluntad popular libremente manifestada, de asumir sus decisiones y compromisos frente al resto del mundo en beneficio común y a favor de la convivencia internacional justa y equitativa.
El PRD se compromete a luchar por liberar al país y al pueblo de México de todo forma de dominación extranjera que se sustente en la fuerza militar o en el poder económico y político.
El PRD defenderá el derecho de los mexicanos y mexicanas a decidir libremente sobre su presente y su futuro. Asimismo, aspiramos a una nación abierta al mundo, a sus culturas, al comercio, al intercambio tecnológico y científico y al conocimiento mutuo.
Cooperación y paz mundiales
El PRD se pronuncia por un nuevo orden internacional basado en la paz, el respeto a la soberanía de los países, en la ayuda y la cooperación económica a las naciones más necesitadas, en el intercambio comercial, científico y tecnológico que apunten hacia el desarrollo y el bienestar de todos los países. Se pronuncia por un sistema mundial basado en la cooperación internacional en la que ningún país obtenga beneficios unilaterales sin una compensación al más débil.
La globalización, controlada por unos cuantos países y corporaciones trasnacionales, deberá dejar su lugar a un orden mundial basado en la distribución, entre todos los pueblos, de los beneficios del conocimiento científico y técnico, en la eliminación de la especulación financiera, en un comercio mundial equitativo y en la libre circulación y divulgación de los bienes culturales y artísticos.
El PRD se pronuncia igualmente por la asociación de países a nivel regional y mundial con fines comerciales, culturales y políticos siempre y cuando estas asociaciones tiendan a superar las desigualdades y sirvan para que los países de menor desarrollo alcancen niveles superiores de bienestar. Mención especial requieren las y los trabajadores migrantes ya que sufren en todo el mundo y en particular los mexicanos y mexicanas en Estados Unidos, de frecuentes violaciones a sus derechos humanos y laborales. Por ello, el PRD se pronuncia por la defensa y protección de todos los derechos de los mexicanos y las mexicanas que laboran en Estados Unidos.
La paz en el mundo será conquistada por la democracia, la igualdad,
la libertad y la solidaridad, el respeto a la independencia y la soberanía
de los Estados, y la observancia del principio de autodeterminación
de los pueblos. El PRD se compromete a luchar por una política internacional
de paz, desarme mundial y solución pacífica de las controversias.
* Sociologo mexicano.