México


MARCOS, PAN-PRD: JUEGOS FATUOS


Leonardo Ochoa *

Los coordinadores de las fracciones parlamentarias de los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) en la Cámara de Diputados, Felipe Calderón y Martí Batres, se enfrascaron en singular discusión en torno al uso de la máxima tribuna del país, el pleno del Congreso de la Unión, por parte de la representación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Tan inútil e infantil resultó el torneo que el mejor argumento de ambos fue el de reírse cada uno del otro; lo que inevitablemente nos remontó a los tiempos en que en la escuela primaria un insulto es repelido con el "tú eres más".

Después de haber observado la impresionante multitud que se volcó al Zócalo capitalino el domingo 11 de marzo en torno a la caravana zapatista, lo que menos importa ahora es si Marcos habla ante comisiones legislativas (que se pueden considerar de carácter privado, no obstante que se invite a representantes de los medios de comunicación) o ante el pleno, pues ya demostró fehacientemente su gran capacidad para cautivar audiencias.

Felipe Calderón y el "Jefe" Diego Fernández de Cevallos, conductores de las bancadas panistas en las cámaras de Diputados y Senadores, respectivamente, han jugado el papel de villanos en la nueva película sexenal al rechazar aprobar la iniciativa de modificaciones a la Carta Magna y la nueva Ley Indígena enviada por la nueva Comiisón de Concordia y Pacificación (Cocopa) (la original fue formada hace siete años), mientras queel presidente mexicano Vicente Fox utiliza todos los foros posibles para demandar a los legisladores que se apruebe el documento.

Por momentos parece un juego clásico del poder anterior, y más si recordamos que Fox dijo en sus primeros días de gobierno: "Yo propongo, pero el legislativo dispone" esto podría ser una forma simple de endosar la responsabilidad de gobernar exclusivamente al legislativo, cuando la experiencia anterior ha demostrado plenamente que cuando se intenta que algo pase verdaderamente en el Congreso, se consensan previamente los puntos de desacuerdo, como se hizo con la reforma electoral en el sexenio de Ernesto Zedillo.

Fox, en efecto, envió la iniciativa al Congreso tal cual la elaboró la Cocopa, en donde está el PAN plenamente representado nada menos que por un hombre-emblema del panismo: Luis H. Alvarez, por lo que este rechazo viene a echar por tierra que un partido por sí sólo represente una forma homogénea ideológica. El PAN de los últimos años ya había venido dando muestras de que el pragmatismo es el mejor sustituto de la ideología, cuando de ejercer el poder se trata.

Llama la atención que en esta iniciativa  específica estén aliados el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el PRD; representantes de ambos partidos hablan de esta generalidad: que todoslos indios de México tengan el derecho de uso y disfrute colectivo de sus bienes; el PAN argumenta que se les niega el derecho de propiedad, porque ninguno podría disponer para su venta de nada.

Las discusiones han omitido, por ejemplo, qué y cuánto alcance tienen los usos y costumbres de cada etnia en cada región. En Chiapas calcula el INEGI que existe más de un millón de expulsados de su respectiva comunidad, por no coincidir en religión o partido político con la mayoría; esto, sólo se conoce de "oídas", porque ni Marcos ni ningún legislador habla o está dispuesto a discutir qué significa todo esto y hasta dónde se les beneficia o perjudica con esta concesión al EZLN.

Algunos estudiosos opinan que quizá las leyes que más han benefeciado a los indios de México fueron las promulgadas en España en el reinado de Fernando VII, cuando se les otorgó en propiedad todas sus tierras, de las que fueron despojados, dicen, por leyes de Benito Juárez, quien dio paso a la creación de lo que hasta antes de la Revolución se conocía como "haciendas".

Esto es lo que hay que discutir de cara a la nación y no si Marcos tiene capucha o barba o que no puede hablar porque no es legislador.

* Periodista y columnista del diario El Sol de México.

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