Cuba


NUESTRAS VERDADES


Felipe Pérez Roque *

Venimos a acusar a los que mienten; a decir nuestras verdades, y venimos armados de razones: un arsenal de ideas justas y la historia de luchas de nuestro pueblo, al que nada ni nadie puede doblegar en su empeño de conquistar toda la justicia, y al que agresiones, bloqueos y difamaciones no le han podido aplastar su ferrea voluntad de luchar, ni mellar siquiera su plena independencia.

La Comision de Derechos Humanos esta hoy mas dividida que nunca y amenazada de llegar a un punto irreversible de descredito.

De un lado estamos los representantes del Tercer Mundo: somos los rehenes de la deuda, victimas del injusto desorden implantado en el mundo, solo dueños de nuestra miseria y postergacion; somos los que aportamos los millones de hambrientos, de pobres, de analfabetos, de niños y madres que mueren, los que hemos cimentado con nuestro sufrimiento la opulencia de nuestros explotadores. Somos siempre, en esta Comision, los acusados.

De otro lado estan los representantes de los paises desarrollados y ricos: son los acreedores, los que que consumen casi todo lo que se produce, los que derrochan, contaminan y olvidan que nos deben su riqueza. Y son, ademas, los que pretenden convertirse en acusadores y jueces de nuestros paises.

Es hora ya de barrer de los trabajos de esta Comision la hipocresia y el doble rasero. ¿Podria Estados Unidos explicar por que vota en contra de considerar al hambre, que hoy afecta a casi mil millones de personas, como un ultraje y una violacion de la dignidad humana?. ¿Podria explicar que mientras pretende acusar a Cuba, a la vez se opone a condenar las flagrantes y masivas violaciones de los derechos humanos perpetradas por el ejercito isreali contra el valeroso pueblo palestino?

Ha llegado el momento de exigir que se ponga en practica un amplio proceso de reforma y democratizacion de esta Comision.

Cada año lo discutimos y se han aprobado con ese proposito varias resoluciones. Pero lo cierto es que la Comision de Derechos Humanos continua siendo un instrumento al servicio de los intereses de dominacion de Estados Unidos y sus aliados.

¿Podria cambiar esta situacion? Por supuesto. Pero requerimos que ustedes, los representantes de los paises desarrollados, acepten con modestia la justeza de nuestras demandas. Se requiere que ustedes reconozcan que no son los dueños absolutos de la verdad. Es preciso renunciar a la nocion racista de que los pobres no podemos tambien tener razon.

Necesitamos un mundo mas democratico y tolerante. ¿Por que un pequeño grupo de ricos y poderosos paises quieren imponer un mundo cada vez menos democratico y plural? ¿Por que no luchamos por mayor tolerancia no solo dentro de los paises sino en las relaciones entre los paises? ¿Por que no se puede aceptar la existencia de diversos modelos de ordenamiento civil y politico?

¿Con qué derecho se intenta consagrar un unico modelo de democracia? ¿No acordamos ya en la Conferencia Mundial de Derechos Humanos que todos los
pueblos tienen el derecho de libre determinacion y en virtud de este derecho establecen libremente su condicion politica?.

Solo de la colaboracion respetuosa pueden resultar utiles los trabajos de esta Comision; jamas de la imposicion dogmatica y la arrogancia.

Cuba seguira exigiendo que esta Comision deje de ser rehen de intereses injustificables. Cuba no dejara de batallar mientras no se respete el derecho de todos los paises, mientras no se garantice un funcionamiento plural, transparente, objetivo y democratico en los trabajos de esta Comision.

Estados Unidos acusa a Cuba de violacion de los derechos humanos. Como todos sabemos, en esta acusacion no se dirime una genuina preocupacion por la situacion de los derechos humanos en Cuba. Se dirime, realmente, si un pequeño pais del Tercer Mundo puede o no escoger su propio camino y construir a su manera un futuro de igualdad y beinestar para sus hijos.

Rechazo con profundo desprecio la acusacion contra Cuba, fabricada por Estados Unidos, e impuesta mediante salvajes presiones en el seno de esta Comision. Sostengo con toda firmeza, mirando a los ojos de cada uno de ustedes, que no existen violaciones de los derechos humanos en Cuba; que no tiene absoluntamente ninguna justificacion el intento de singularizar a Cuba en esta Comision; que tal aseveracion es solo posible debido a la incapacidad patologica de Estados Unidos de aceptar a Cuba como un pais independiente, que ya no le pertenece.

Despues de mas de cuarenta años de genocida bloqueo y guerra economica, invasiones, actos terroristas, intentos de subversion, sabotajes, planes de asesinato de dirigentes cubanos, guerra biologica y muchas otras agresiones, la Comision de Derechos Humanos es el mas reciente campo de batalla entre el intento opresor de Estados Unidos contra Cuba y nuestras ansias de independencia, justicia y desarrollo.

No voy a emplear tiempo en explicar la realidad cubana y en probar la naturaleza injusta y selectiva de las acusaciones de Estados Unidos. En realidad, no hace falta. Ustedes, lo reconozcan o no, lo saben. Me limitare a decir que Estados Unidos es el pais con menos autoridad moral para juzgar a Cuba en materia de derechos humanos y de democracia.

No puedo dejar de preguntar: ¿Ha visto alguien en Cuba siquiera una vez a la policia golpeando a los trabajadores o a los estudiantes en una manifestacion, disparando contra ellos balas de goma, lanzandoles perros, caballos o gases lacrimogenos, como ocurre diariamente en no pocos rincones del mundo de hoy?

Ustedes saben que en Cuba los dirigentes marchan junto al pueblo en las manifestaciones.

Hasta el reciente informe del departamento de Estado norteamericano sobre la situacion de los derechos humanos en el mundo, al que, por supuesto, no reconozco legitimidad alguna, y en el que, como sabemos, del unico pais que no se habla es de los propios Estados Unidos, reconoce que no hay muertes ni desapariciones por motivos politicos en Cuba.

Pese a su odio visceral contra nuestro pais, su obsesion por condenarnos y su falta de escrupulos, Estados Unidos no se ha atrevido a mentir, al menos, en este asunto. ¡ Es tan limpida y humana nuestra obra, que es imposible negarla¡

¿Alguien en esta sala puede mencionar un solo caso de tortura, asesinato o desaparecido en Cuba? ¿Alguien en esta sala conoce un solo caso de periodista asesinado en Cuba, o de secuestro de niños, como no sea el intento fallido de secuestrar a un niño cubano en Estados Unidos, o de venta de niños, o de esclavitud?

¿Alguien oyo hablar alguna vez de un escuadron de la muerte en Cuba?

¿Alguien ha visto en Cuba una manifestacion de madres y abuelas clamando por sus hijos y nietos asesinados o desaparecidos?

¿Ha oído algunos de ustedes que el gobierno cubano, a espaldas del pueblo, haya impuesto un programa de ajuste del Fondo Monetario Internacional o que haya regalado las riquezas del pais a las transnacionales? ¿Se han pregundado ustedes por que tras 40 años de bloqueo y 10 años de gravisimas dificultades economicas conservamos, y crece por dia el apoyo abrumador de nuestro pueblo?

La respuesta esta en que la Revolucion le pertenece al pueblo, no a una elite obsesionada con el poder.

Los dirigentes en Cuba vemos en nuestras responsabilidades un deber, una actitud ante la vida, no un medio de vida. Nuestra autoridad se basa no solo en nuestra eleccion democratica y transparente, sin dinero ni corrupcion, sino en la conviccion de nuestro pueblo de que no robamos, que no nos sentimos por encima de sus necesidades y sueños, que compartimos sus dificultades, que no renunciamos a una vida austera y comprometida.

¿Debe interpretarse entonces que nos creemos una sociedad perfecta? No, no estamos satisfechos. Solo estamos empezando.

Estamos tratando de borrar siglos de marginacion e injusticias. Intentamo elevar la educacion y la cultura hasta planos nunca antes alcanzados por nuestro pueblo. Nos esforzamos por lograr para nuestros hijos niveles de igualdad, justicia social y participacion ciudadana, como los de ninguna otra sociedad.

Haremos todos los esfuerzos necesarios para seguir perfeccionando nuestra obra, hacer todavia mas eficiente y participativo nuestro sistema politico, que es --lo sabemos bien-- incomparablemente mas democratico que el de nuestros falaces acusadores.

En Cuba luchamos por una sociedad cada vez mas tolerante y humana. Soñamos con un pueblo cada vez mas culto e instruido, que equivale a decir un pueblo cada vez mas libre.

Aspiramos a todo el conocimiento posible para todo el pueblo, y no solo para una elite. Soñamos con un pueblo de profunda sensibilidad social, liberado de egoismos, con arraigadas convicciones humanistas.

Soñamos, y cada vez estamos mas cerca de alcanzar esos sueños, con un pueblo para el que la Patria sea Humanidad. Una sociedad como la nuestra, en la que el hombre y su dignidad son el centro, no comulga con la violencia, la represion o el engaño.

No se nos puede presionar. Hacemos lo que creemos justo y conveniente.

Tenemos etica. Tenemos moral. Y debo decirlo con toda claridad: no aceptamos ni aceptaremos presiones ni amenazas.

Es hora de definiciones. Quien secunde a Estados Unidos en su inocuo proceder conta Cuba, no tiene autoridad moral para hablarnos de derechos humanos. No se puede rechazar el bloqueo a Cuba y al mismo tiempo ser complice de Estados Unidos en la maniobra con que intenta justificarlo.

Tenemos el aliento y la simpatia de los pueblos de America Latina, que saben que nustra lucha es tambien por sus derechos, que recuerdan el apoyo solidario de Cuba en los tiempos en que las dictaduras sostenidas por Estados Unidos torturaron, asesinaron y desaparecieron a cientos de miles de personas en Nuestra America.

Sabemos tambien que la lucha de Cuba es por el respeto a los derechos de todo el Tercer Mundo, para que cese el menosprecio, el desconocimiento de nuestro derecho a un mundo mas equitativo y justo, de nuestro derecho al desarrollo y a la vida.

A Estados Unidos le molesta que Cuba quiera ser libre e independiente. ¡ y Cuba no va a renunciar a ser cada vez mas libre y mas independiente¡

A Estados Unidos le molesta que Cuba sea socialista. ¡Y Cuba va a ser cada vez mas socialista¡

A Estados Unidos le molesta que en Cuba mande el pueblo. ¡Y en Cuba cada vez el pueblo sera mas dueño de su destino¡

A Estados Unidos le molesta que Cuba salga al paso de sus aspiraciones imperialistas y hegemonicas. ¡Y Cuba sera cada vez mas antimperialista y solidaria con las causas justas¡

Estados Unidos quiere organizar en una Cuba fragmentada y debil el partido que pida la anexion a Estados Unidos. ¡Y en Cuba seguira existiendo el partido de la unidad y la independencia, de la justicia social y la dignidad, de la igualdad real y la solidaridad verdadera entre todos los hombres y todos los pueblos, sin lo cual no puede haber ni libertad ni democracia ni paz¡

Cuarenta años de heroica resistencia sostienen nuestras ideas, nuestra razon, nuestra verdad, nuestra invencible fuerza, nuestra irrenunciable e indestructible libertad.

Los gobernantes de Estados Unidos no saben ya que hacer con Cuba. En un campo o en otro seguiran sufriendo derrota tras derrota. Lo que trata de alcanzar en esta Comision, sobre la base de humillantes presiones a sus miembros, y a un altisimo costo politico, demuestra que olvidan aquella famosa reflexion del Rey Pirro: "Con otra victoria como esta, estoy perdido".

Nos han convertido en el pueblo mas libre de la Tierra, que nada depende ya de su comercio, de sus creditos y de sus inversiones.

Disfrutamos hoy del raro privilegio, casi unico, de poder decirles toda la verdad y destruir cada una de sus mentiras, desde esta o cualquier otra tribuna.

No acusamos a su pueblo, capaz de ser noble e idealista; acusamos a un sistema hegemonico de dominacion, y a un orden politico y economico egoista y rapaz, impuesto al mundo, que es insostenible.

Algunos nos piden un gesto para complacer a Estados Unidos. El gesto que hago, a nombre de mi pueblo, es levantar el puño y decir bien alto las palabras que durante cuarenta años hemos repetido los cubanos ante cada uno de sus crimenes y agresiones contra Cuba.

* Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, discurso pronunciado por el autor el 27 de marzo de 2001 en el 57 periodo de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza:

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