México


LAS REALIDADES DE LA REALIDAD


Fernando Schütte y Elguero *

La Realidad es un poblado de la sierra de Chiapas, es la casa de Marcos, pero es también una percepción unipersonal; una es la realidad de Marcos y los zapatistas y otra muy distinta es la del gobierno federal. Tenemos un México que ha cambiado, a diferencia del 1 de enero de 1994, el México de hoy es democrático, pero además se dejaron a un lado las propuestas centroizquierdistas y revolucionarias del Partido Revolucionario Institucional (PRI), para ser sustituidas por un modelo de centro derecha, con el cual están de acuerdo la gran mayoría de los mexicanos. En ello, el dirigente del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), Marcos, pierde margen de maniobra y su lucha se cifra ahora en el reconocimiento de la dignidad y autonomía que deben tener los pueblos indígenas, pero ya no tanto en intentar cambiar el modelo neoliberal. El ataque al plan puebla panamá, podría ser el arma que marcos necesita para negociar, pero no una posibilidad que se acerque a la realidad. Así Marcos marca su posición frente al nuevo gobierno, pegando en el proyecto foxista, que es donde duele.

Mientras tanto, el gobierno federal y los gobiernos de los estados, están viendo transformarse y crecer a un grupo guerrillero con enormes posibilidades de participar políticamente en elecciones futuras, el "marketing" de Marcos y el del presidente de Mexico, Vicente fox, son un juego de inteligencias del cual seguramente veremos buenos frutos. Sin embargo para que los frutos se den es necesario que las partes cedan, no puede Marcos regresar a la realidad con las manos vacías, pero tampoco puede el gobierno federal someterse al EZLN, bajo el duro escrutinio de una opinión pública, que pueda generarle graves problemas de gobernabilidad, misma que como hemos podido ver hasta ahora, refleja polaridaes sumamente peligrosas. Ahí el caso del limitado gobernador inquisidor del estado de Querétaro.

La sensibilidad política es un elemento fundamental en estos momentos en que existen grupos extremistas tan antagónicos, y tantos frentes abiertos por el nuevo establishment en materias tan diversas que ponen en peligro la estabilidad de México. Para Kant, la sensibilidad es el elemento necesario para recibir la realidad, y ahora más que nunca la aseveración de este extraordinario filósofo, está vigente.

De poco sirven las trampas de "marketing", en las que se involucran las televisoras para tratar de obligar a marcos a firmar una paz en donde no hay guerra, la resistencia de marcos a la manipulación pública, ha quedado demostrada desde un principio. Vale la pena recordar que es más fácil desacreditar a un gobierno cuando se tiene autoridad moral suficiente, y que es muy difícil desacreditar a un grupo disidente que cuenta con la simpatía de los medios nacionales serios, y de muchos de los medios internacionales.

Marcos volvió a caer en la trampa al postular como su contrincante al canciller de México, Jorge Castañeda, igual que hace unos meses, en que marcos discutía ya con el gobierno de Chiapas, mientras el EZLN, perdía la oportunidad de una mayor dimensión de diálogo e interlocución. Castañeda es reconocido por su capacidad gran intelectual y ahora se le reconoce también como un hombre con una enorme capacidad de resistencia, a la crítica, así es que para marcos es un enemigo peligroso, que disminuye sensiblemente la estatura del movimiento zapatista.

La realidad es cruel, la pobreza que existe en nuestro país así lo señala, los zapatistas son quienes han venido recordándonos a los olvidados, la pobreza es una realidad nacional que no se sitúa en Chiapas solamente, y que es verdaderamente urgente atender.

Los zapatistas de hoy, han sido capaces de hacer que muchos analistas económicos en el mundo entero, volteen hacia la realidad chiapaneca y reflexionen acerca de la globalización y el neoliberalismo, lo que da la oportunidad de corregir.

Si lográramos saber cuales son los límites de la bienaventuranza de unos cuantos, detendríamos la desventura de muchos y lograríamos un mundo en equilibrio, antes de que los muchos despojen a los pocos de los mucho que tienen.

* periodista y columnista del diario El Financiero.

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