¿DONACIÓN O CORRUPCIÓN?
Lilia Cisneros Luján *
Los millones de pesos “donados” al jefe de gobierno de la delegación Miguel Hidalgo, de la ciudad de Méxcico, Arne Ausden Ruthen Haag, obligan a tocar un tema que por su misma esencia pretende ser sagrado: las obras pías. Cuando el amor al prójimo deja de lado a la humildad como control, el altruismo se prostituye y degenera en aberraciones que van desde el hipócrita encubrimiento de la culpabilidad, pasando por la usurpación del mérito, hasta el extremo de pretender sublimar lo perverso, ilícito y fraudulento.
Para la ínfima minoría que ha logrado salvarse de la desmovilización y disgregación de la humanidad a la que los poderes transnacionales con el apoyo de los medios le han conducido, el donativo ofrecido primero a la delegación Miguel Hidalgo y luego al Fideicomiso de la misma demarcación presidido por su titular, no es otra cosa que un vil soborno elevado al plano del cinismo, al pretender que con dicha aportación la autoridad se obligue a hacerse de la vista gorda en el cumplimiento de la ley además de entregar alguna suerte de documento con valor fiscal por el delito intentado. Estos son a que negarlo los riesgos de la deducibilidad, que por presiones políticas se otorga sin cortapisas y se niega si acaso se carece de contactos o se ha caído en desgracia.
La gran mayoría de los benefactores famosos que usted pueda nombrar tienen en común el hecho de no haber aportado lo propio y gozar de una impresionante habilidad para reunir los recursos de otros para así caravanear con sombrero ajeno. Salvadas las honrosas excepciones, casi no habría fundación o fideicomiso exento de un escándalo como el del inocente -¿será?- “Arnito”. Un auténtico chapulín colorado, tendría mucha tela para cortar, hurgando en el sospechoso fideicomiso y en otros tantos grupos establecidos para: crearle opciones de maniobra a ex presidentes, darle posibilidades de lucimiento a damas o caballeros de alcurnia, prenderle reflectores a los amantes del protagonismo, servirle de tapadera o trampolín hacia el poder a empresarios inquietos o políticos bisoños, permitirle una escenografía agradable a empresas en situación de riesgo, birlarle impuestos al fisco o simplemente limpiar dinero.
La filantropía global
En la visión posmoderna del capitalismo que supone formaciones sociales dominantes y dependientes, cada cual con estructuras internas propias a partir de una revolución de expectativas crecientes, en la que los objetos de consumo son anhelados por todos aun cuando estén fuera del alcance de muchos, la filantropía se transforma y alcanza su nivel máximo de eficiencia al corporativisarse. Para lograr y mantener este status de “empresa no lucrativa” los magnates del altruismo cuentan con soportes tecnológicos que van desde el proyector de filminas, pasando por la cámara super 8, para luego llegar a la computadora. En el proceso de globalización del amor a la humanidad los medios de comunicación masiva, cumplen la función de materializar la concepción del cambio propio del sistema imperialista, generando y reproduciendo la retórica de esta transformación evitando así que el publicitado sistema se altere sobre todo en las sociedades dependientes. Las imágenes y valores de tales sociedades subdesarrolladas circulan a través de imágenes que refuerzan la razón de ser de corporaciones de benefactores, que con solo un dólar son capaces de trasformar a un niño pobre en potencial profesionista, un drogadicto en ejemplo comunitario y un desempleado en orgulloso voluntario.
Al igual que el engendro del doctor Frankestein, el modelo empieza a tener disfuncionalidad, cuando se descubre que al amparo de sociedades filantrópicas, se esconden paidófilos, sociópatas –con hábitos religiosos o con capuchas de brujos blancos- comerciantes de personas –mediante la adopción, la prostitución o el tráfico de ilegales- defraudadores fiscales o lavadores de dinero; y con todo y la confusa realidad imperialista que conjuga su proyecto de liberación humana con una propuesta de dominación encubierta de participación democrática, los grupos de gente pensante presionan para la promulgación de leyes que copten un paradójico neocomunismo que pretende hacer del mundo una aldea planetaria pasiva en la que los buenos decidan el reparto de las migajas para los desposeídos.
¿Caridad o derecho?
Es esta la reflexión trascendente del libro presentado por Sara Murúa con relación a la asistencia privada. Vasto en investigación histórica y bibliográfica sobre la evolución del fenómeno -sobre todo a partir de la Colonia, en que la construcción de hospitales se torna en estrategia obligada para la conquista- el libro de la ex diputada que defendió casi con la vida la ley vigente sobre la materia en el D.F. dedica buena parte de su contenido al Nacional Monte de Piedad, hoy por hoy, manzana de la discordia, cuyos jugosos remanentes desea administrar cualquier cantidad de personas habida cuenta que dinero y poder es binomio inseparable.
Trescientos mil pesos, fue la aparente donación del Conde de Regla, para fundar un Monte Pío similar al de Madrid y más allá de sí la motivación original tuviera que ver con apoyo a viudas o con indulgencias para almas en el purgatorio, la ex diputada no falta a la verdad cuando afirma que desde su fundación ha financiado a gobiernos y particulares. Su objetivo primordial de proporcionar alivio económico a la población menesterosa, apenas fue cumplido durante los primeros 50 años de fundado, la propia crisis que originó su inocente origen, la brutal competencia de la iglesia católica como centro financiero de la Colonia, fueron a que negarlo las piedras angulares de su destino como establecimiento “moderno” que se constituyó en una alternativa diversa a la de los agiotistas, los comerciantes y la clerecía de entonces.
El carácter híbrido de una institución, creada con recursos privados, pero leal a la Constitución de Cádiz, la enfrenta a una nueva crisis a resultas del movimiento independentista, durante el cual: son destituidos algunos de sus directivos, permanece cerrada por un tiempo, cambia la mecánica de los préstamos -se cobra interés, se prohiben los reempeños- para terminar en 1821 jurando observancia al Plan de Iguala y los tratados de Córdoba.
Al igual que en su momento la iglesia católica, prohibió la lectura de los textos bíblicos originales para encubrir en la ignorancia las aviesas intensiones no místicas de algunos de sus ministros, hoy existen personas interesadas en ocultar los orígenes del NMP buscando que se conduzca al margen de cualquier control, pretendiendo en tal intento ignorar que desde su fundación virreinal la Junta Superior Directiva estaba integrada por representantes del gobierno monárquico de entonces, que dieron paso a los del gobierno independiente en la figura de los ministros de relaciones y gobernación. ¿Qué llevo al NMP a convertirse en algún momento en caja chica de la presidencia? ¿Hay alguna relación entre esta realidad político-económica de la institución -que hoy aporta millonarias cantidades a los medios de comunicación- y las instrucciones del emperador Iturbide, para entregar el metálico recibido por las operaciones prendarias a la tesorería del Imperio a cambio de papel Moneda?
¿Qué tan conveniente, por no hacer juicios de valor, ha resultado a la nación, el que los gobernantes en turno pudieran hacer uso de los remanentes líquidos de una institución que se inició con fondos privados y mueve sus recursos a partir de las prendas de los necesitados? Y colocados del otro ángulo del cristal, ¿será justificable, que esos fondos, sean utilizados para hacer política en contra del Estado por particulares, que nada han aportado a no ser su habilidad para disponer de los exiguos recursos de los pobres, que sumados se convierten en riqueza?
La asistencia es a que negarlo un asunto de Estado, Benito Juárez lo entendió con gran claridad, el poder concentrado -sobre todo en manos de clérigos o de personas afines a estos para hacer caridad o asistencia- se convirtió en un riesgo para la república. Su interés en legislar sobre la materia fue, más que una guerra Santa, el intento por consolidar la base de una nación que se había proclamado independiente y merecía ser soberana y crecer sin ataduras socioeconómicas que le impidieran a futuro la plenitud de su vocación de libertad.
Las ONG´s.
El mismo día en que tomó posesión, Vicente Fox, el presidente del cambio desayunó tamales en la sede de una ONG. La improvisada maestra de ceremonias, es hermana del presidente del Partido Verde Ecologista y del rector de la Universidad Ibero Americana. Lucía Ruano tiene una larga trayectoria, hoy con niños de la calle, antes como promotora de vivienda al lado de Enrique Brito y otros hábiles operadores de ONG´s que inician su apogeo justo después del sismo de 85 en la colonia Morelos, ahí, donde Lucía fue anfitriona del mandatario que pretende agregar impuestos al pueblo, en tanto manda señales de la gran liberalidad para la creación de fundaciones nuevas que den becas a cambio de goles y recibos deducibles por dinero que no entra a las arcas de la nación.
Mucho se ha comentado sobre la fuerza que dieron al dirigente zapatista Marcos las ONG´s. En el gabinete plural, se otorgaron algunos puestos a representantes de este sector, incluso a quienes hasta antes de su nombramiento enarbolaron banderas de izquierda. Los llamados grupos de segundo piso –los que reúnen dinero para repartir entre los operativos- han proliferado, la televisión está llena de promociones de Anunciación, maravillas que logra el NMP en su 250 aniversario, invitaciones para entregar su donativo al teletón y entrevistas con paladines de la salud, los niños de la calle y los logros de las mujeres antes golpeadas.
La Asistencia privada
Con el arribo de Porfirio Díaz al poder, se establece una suerte de pacto no escrito entre grupos afectados por las leyes juaristas y el gobierno, con un instrumento que lo garantiza: la Ley de Instituciones de Beneficencia Privada para el Distrito Federal promulgada el 7 de noviembre de 1899. ¿Cuál fue el factor que llevó el tema de la asistencia privada, desde el letargo del dejar hacer y dejar pasar, hasta la turbulencia de la confrontación social y partidaria?
Si nos vamos al plano de los calificativos, podemos hablar de: ambición, vanidad, interés político; si se pregunta por nombres y apellidos casi todo el sector coincide: Víctor García Lizama. Así como 1985, es el parteaguas para las asociaciones civiles hoy concentradas en agrupaciones y redes, 1991 lo es para las IAP´s, antes eminentemente operativas, discretas, ocupadas en el cumplimiento de los objetivos señalados por sus fundadores; hoy multiplicadas, politizadas y organizadas por rubros en donde las denominadas “otros servicios asistenciales” tienen el mayor peso, por su número, el capital que manejan y la poco clara vocación asistencial.
Detrás del proyecto de expansión de la JAP, estaba el interés -por la presidencia de la república- de un ex jefe del Departamento del Distrito Federal; su fracaso y el triunfo de un partido de oposición en la capital, fueron algunos de los elementos para cavar la tumba de un abogado audaz que se creyó inmovible al amparo de una ley que el mismo confeccionó a su medida. Bajo su influencia creció la capacidad de los Monte píos, las fundaciones tomaron conciencia de su potencial financiero, el NMP regaló banderas, hizo del reparto de sus remanentes un sistema de control muy superior a lo que fueron los sectores del ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) en sus mejores tiempos, logró fuertes alianzas con la televisión, a cuyos personeros y fundaciones otorgó dineros provenientes de fundaciones en litigio o de su propia caja chica: el NMP.
Todo poder que se extralimita, tarde que temprano encuentra su fin. Le ocurrió a la iglesia mexicana a mediados del siglo XIX, las caridades europeas surgidas del apogeo industrial, fueron absorbidas por regímenes públicos emanados de toda suerte de revoluciones y la bonanza de la Junta de Asistencia Social (JAP), en apenas una década se derrumbó con la alianza de quienes habiendo apoyado el proyecto camacho-lizamista, se vieron traicionados, por quien no entendió que una tercera reelección era más que 4 millones de pesos otorgados a un familiar cercano del ex-regente hoy perseguido por la justicia.
¿Donaciones o impuestos? ¿Ciudadanización de la
JAP o supervisión gubernamental basada en la ley? ¿Política
social como obligación fundamental del gobierno o abandono, de la
nutrición, la salud y el bienestar general de la población
en manos de intereses privados múltiples? ¿Compromiso democratico
o carencia de políticas y programas de desarrollo? ¿Revisión
subjetiva y con tintes persecutorios del cumplimento de fines y manejo
de fondos o reglas claras que garanticen a todas las partes el mínimo
deseable de equidad y justicia? ¿Respeto a la voluntad de los fundadores
de instituciones operativas o persecución, cuando estas no están
dispuestas a servir de paleros? ¿Estado de derecho o leyes coyunturales
que justifiquen la perversidad de intereses transnacionales cuya inclinación
patrimonialista se vale de ranger´s asesinos, blancos racistas, misioneros
imperialistas y curas hiper reaccionarios o socialistas para despojarnos
de la patria, la cultura, la nación y la vida misma? ¿Ser
o no ser una nación soberana libre e independiente? Respetar el
derecho ajeno para así en paz y con la fuerza moral de la dignidad
exigir también que se respete el nuestro, es esa a juicio
de muchos, la gran disyuntiva.
* Abogada, escritora y periodista.