México


LA AGENDA DE EQUIDAD Y GÉNERO


Leticia Burgos *

En el escenario nacional, la causa de las mujeres en México sigue siendo una agenda pendiente, si bien es cierto que avanzamos un trecho con la aprobación de la ley que crea el Instituto Nacional de las Mujeres en el Congreso de la Unión y en la inclusión del derecho a la no discriminación en el marco de la aprobación de la Ley indígena, nos encontramos en un momento en el que la lucha por nuestros derechos puede tener graves reveces.

Las fuerzas de derecha y más conservadoras han venido cobrando fuerza en nuestro país, tanto al interior de los partidos políticos, como desde la Iglesia y en el gobierno de Vicente Fox. El Congreso de la Unión no podría ser la excepción.

A la luz del próximo parlamento de las mujeres mexicanas y teniendo como telón de fondo la concreción del Plan Nacional de Desarrollo, se viven momentos de suma complejidad (entre otros por el cuestionado proceso de aprobación de la Ley Indígena y la iniciativa a debate de la reforma fiscal foxista) que demandan de nuestro movimiento la intensificación del diálogo, la concertación, el establecimiento de alianzas y el impulso de acciones comunes y permanentes entre nosotras pero también hacia los otros actores de la sociedad civil organizada que luchan por sus propios derechos y que se mantienen al igual que nosotras por el sendero del verdadero cambio en nuestro país.

Nos anima la existencia de estos espacios, como otros que se han creado en pro del empoderamiento de las mujeres, como la Red Nacional de Mujeres “No al IVA en alimentos, medicamentos y libros” que en la coyuntura retoma el camino de la lucha en la calle para defender nuestros derechos y de los demás, evitar los retrocesos de la agenda afirmativa y colocarla en todos y cada uno de los espacios de toma de decisiones y de debate nacional, en conjunción a los demás espacios de coordinación que se mantienen activos inclusive antes de la Asamblea Nacional, desde la campaña “ganado espacios” y posterior al Congreso de Mujeres realizado en septiembre del 2000.

Nuestra lucha nunca ha sido fácil, se requieren de la mayor unidad y solidaridad para avanzar en estrategias comunes y complementarias desde los diversos espacios en que nos encontramos. A manera de autocrítica las mujeres perredistas y creo que también con ello el movimiento feminista y amplio de mujeres ha sufrido un descalabro en la lucha por ganar mayores espacios. En un segundo intento por elevar el sistema de cuotas al 50-50 en las listas de candidaturas fuimos derrotadas en el VI Congreso Nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y aunque ahora la diferencia opositora fue menor debe de preocupar y alertarnos. Estos actos como otros que se han venido suscitando en la vida nacional como el caso Paulina, el caso Nuevo León, las cientos de mujeres asesinadas y violentadas de sur a norte, nos debe de llevar a una profunda reflexión e insistir en la necesidad de un alto en el camino para revitalizarnos en el debate y la acción.

El parlamento de las mujeres mexicanas viene a cobrar suma relevancia toda vez que se encuentra por lo menos frente a dos grandes retos en la actual coyuntura, incidir en la definición de las políticas públicas y presupuestarias, así como el de lograr establecer los mecanismos y normas jurídicas para la viabilidad y permanencia institucional del Parlamento de las Mujeres en México.

A manera de conclusiones y propuestas

Rescatemos el Parlamento de las Mujeres Mexicanas de la propia inercia de los partidos en el Congreso de la Unión y vayamos al parlamento con el mayor espíritu unitario, tolerante e incluyente, firmes y claras en la reivindicación de los propósitos y expectativas originales de 1998, producto y conjunción de voluntades diversas del movimiento amplio de mujeres, del movimiento feminista, y también de las dirigencias de los diversos partidos que sin ser parte activa de dichos movimientos, sí han sido solidari@s con la causa por la equidad y el género en el país.

Crear entre nosotras equipos de trabajo por cada una de los temas del Parlamento y uno más sobre resolutivos especiales, para proponer las estrategias y acciones que habremos de defender en los trabajos del 8 y 9 de junio.

Trabajar como resolutivos especiales entre otros lo relacionado con el pronunciamiento del Parlamento de las Mujeres frente a la Reforma Fiscal, el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y la no discriminación en el marco del presupuesto del 2002, el Parlamento de frente a la política internacional en materia de integración para el desarrollo, sus implicaciones hacia las mujeres y el parlamento de las Mujeres frente a la Ley indígena.

En relación al estatuto del parlamento conformar una comisión de trabajo de compañeras de las organizaciones civiles,  de las coordinadoras y redes de mujeres, legisladoras de los diversos partidos para trabajar una propuesta, tomando en cuenta las propuestas que hasta ahora existen en el seno de ambas comisiones de equidad y género.

Una de las prioridades de la agenda afirmativa para el periodo habrá de contener entre otros temas el de la definición de políticas, metas y proyectos del Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y la no discriminación de las mujeres, mismo que podrá ser resultado de los trabajos del Parlamento de las Mujeres y el que habrá de proponerse al Plan Nacional  de Desarrollo por parte del Instituto Nacional de las Mujeres, ya que dicha facultad le otorga la Ley. Tema que habrá de abordarse en la mesa de la Institucionalización de la perspectiva de género, mesa 1.

Una segunda prioridad de igual importancia que la anterior es el pronunciamiento por parte del Parlamento de las Mujeres en contra de la Reforma Fiscal propuesta por el Presidente Vicente Fox y a favor de propuestas alternativas. Que habremos de impulsar para que sea resolutivo de la mesa sobre presupuesto desde la perspectiva de género.

Una tercera prioridad es el presupuesto para el 2002 con visión de género. Para lo cual se propone se convoque a un Encuentro Nacional por un Presupuesto con rostro humano, para más tardar el mes de noviembre.

En relación a la agenda legislativa del próximo periodo es una prioridad entre otros puntos avanzar en la elaboración del presupuesto del Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y la no discriminación de las mujeres, en la elaboración de la Ley Reglamentaria del derecho a la no discriminación, misma que se trabaja por parte de nuestra representación en coordinación con la Comisión para la equidad y la no discriminación, nombrada recientemente por la presidencia de la República, en la discusión sobre la Ley del derecho a la información en proceso de elaboración y en la revisión de los Tratados y Convenios internacionales desde el impacto hacia las mujeres y las mujeres trabajadoras en la maquila. 4. El impulso de la aprobación de la Ley contra la violencia familiar hacia las mujeres en todos los Congresos Locales, así como su seguimiento y vigilancia de su aplicación.

* Senadora mexicana.

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