FOX Y CASTAÑEDA, EN LA MIRA FUNDAMENTALISTA
En la edición más reciente del influyente medio impreso inglés The Economist se le hace un reproche al gobierno mexicano por su "tibieza" frente al conflicto que vive su poderoso vecino, Estados Unidos. En cambio, en México, el ministro de Relaciones Exterior Jorge Castañeda y el presidente Vicente Fox enfrentan una embestida de los partidos de oposición, los que acusan de "entreguista" al gobierno actual.
Tanto el medio inglés como la oposición en México adoptan posturas extremas. Unos y otros se colocan en el papel de buenos y ven al de enfrente como el "enemigo" Ambos extremos están ciegos de soberbia, porque la postura del gobierno mexicano está lejos tanto de la "tibieza" como del "entreguismo".
Jorge Castañeda, luego de los deslices cometidos con su apoyo incondicional a las "represalias", para luego reivindicarse explicando que ésas deberían ser legales, explicó de manera clara y transparente la posturas del gobierno de México el pasado miércoles, al acudir ante comisiones en la Cámara de Diputados, donde se enfrentó no a un grupo opositor que lo acusara de algo concreto, sino a un grupo fundamentalista que pide leña para quemarlo en la hoguera.
Castañeda precisó que "que quede claro que el decir que el conflicto es nuestro no significa que vamos a la guerra o que vamos a participar militarmente; no nos lo han pedido, no lo hemos ofrecido y no lo vamos a hacer, pero sí vamos a dar todo el apoyo político y diplomático en los términos de la Constitución".
"The Economist" atribuye la "tibieza" de México a los "resentimientos históricos" que se tienen con Estados Unidos, por la pérdida de más de la mitad de su territorio a mediados del Siglo XIX. menciona, por ejemplo, el hecho de que Fox no estuvo presente en el discurso que pronunció George Bush en el Congreso, y cita cómo otros mandatarios latinoamericanos se han hecho presente en la ciudad golpeada por el terrorismo.
Sin embargo, no menciona el hecho de que ninguna instancia de Estados Unidos ha pedido de manera formal ni informal el apoyo militar de México. Es en esas circunstancias donde podría calificarse si el presidente desea inmolar soldados mexicanos en aras de no parecer "tibio" y si el Senado de la República, única institución autorizada por nuestra Carta Magna para permitir la salida de tropas mexicanas al extranjero, exhibe el "resentimiento histórico" mexicano, del que habla "The Economist".
¿De dónde saca el Partido de la Revolución Democrática el "entreguismo" del que se acusa al gobierno de Fox? Castañeda fue más que claro al explicar que ni Estados Unidos ha pedido ayuda militar ni México la ha ofrecido.
¿De qué argumento válido parte el diputado Augusto Gómez Villanueva para cuestionar si México ya ha declarado la guerra a algún país?
La izquierda exhibe un resentimiento irracional en contra de Jorge Castañeda por haber militado éste en el Partido Comunista Mexicano y ahora colabora en el equipo del primer nivel del "derechista" Vicente Fox, sin considerar que el presidente ha sido más que respetuoso de la tradición mexicana sobre política exterior, con los matices que imponen los nuevos tiempos.
Brindar apoyo diplomático al principal socio comercial de México no es entreguismo, sino acto de coherencia, pues no se vale que en los más grandes apuros financieros se le pida dinero al Coloso del Norte y luego regatear apoyo diplomático cuando se requiere.
Castañeda alertó que "sin duda vienen días difíciles; habrá decisiones muy complicadas que va a tener que tomar el gobierno en uso de la facultad exclusiva que tiene de dirigir la política exterior del país". Esto es, en todo momento el Ejecutivo ha mantenido su legalidad y eso es un punto que ignoraron algunos diputados.
Por lo demás, vale la pena reflexionar sobre lo que expuso el
canciller sobre que el conflicto internacional es nuestro "porque no hay
garantía alguna de que lo ocurrido el 11 de septiembre en Estados
Unidos no pueda suceder en México o contra aviones, instalaciones
o propiedades mexicanas en el extranjero".
* Periodista.