SITUACIÓN POLÍTICA, ECONÓMICA Y SOCIAL
CEG *
Queremos compartir con los lectores de Veneno algunos de los puntos que definen la situación en Guatemala en los ültimos meses
El Gobierno
El país atraviesa por una grave crisis política, económica y social, provocada por la falta del cumplimiento de las promesas electorales de Portillo, la falta de rumbo económico, los altos grados de corrupción, los altos índices de inseguridad, la confrontación interna y externa del gobierno y el incumplimiento de los Acuerdos de Paz.
El gobierno del Frente Republicano Guatemalteco (FRG) ha implementado una política económica restrictiva, con énfasis en la reducción del déficit fiscal, mediante la reducción del presupuesto general y la inversión social, en detrimento del cumplimiento de los Acuerdos de Paz, lo que ha contribuido al alejamiento de la cooperación internacional, que ha puesto como condición para la reanudación del apoyo la reforma fiscal y el cumplimiento de los compromisos de la agenda de la paz.
A finales del año pasado el gobierno asumió la recalendarización de los compromisos de los Acuerdos de Paz cuyo cumplimiento está pendiente, para realizar éste en el periodo 2000-2004; sin embargo, no ha tenido la voluntad política de actuar en consecuencia. Si en este año no se impulsa por lo menos la agenda legislativa de la paz, prácticamente se perderá la oportunidad de hacerlo durante la actual administración.
En el ámbito social, la conflictividad en algunas zonas del país es grave, la polarización comienza a ser parte del panorama cotidiano, los linchamientos, tomas de tierras y las confrontaciones en algunas comunidades tienen como actores a miembros de las formalmente disueltas Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), cuyas acciones tienen características similares a los del tiempo de la guerra. El gobierno no tiene la intención ni la capacidad de resolver los conflictos.
Un aspecto preocupante en el tema de seguridad es que están regresando las prácticas del pasado, como las ejecuciones extrajudiciales de delincuentes -la llamada limpieza social-, ejecutadas por grupos que actúan con la complicidad del gobierno o que son parte de éste; han asesinado a delincuentes fugados y otros. Estas acciones cuentan con el apoyo de sectores del poder económico y han consolidado al mayor Byron Barrientos como ministro de Gobernación.
A partir de los atentados en Washington y Nueva York, el gobierno del FRG acató dos decisiones de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC). Una de ellas es la creación del cargo de coordinador interinstitucional de seguridad (comisionado presidencial antiterrorista) y el nombramiento del general retirado Miguel Ángel Posadas; la otra es el envío de tropas a Afganistán. Con lo anterior se demuestra una vez más que decisiones políticas las siguen tomando militares.
El enfrentamiento entre el Confederación de Cámaras y Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras) CACIF y el gobierno tiene como consecuencia el aumento de la polarización en el país y el desgaste del segundo, como resultado de una campaña desestabilizadora expresada especialmente como una confrontación entre la prensa y la televisión. Tal desgaste se ha acentuado por la corrupción y la falta de coherencia en la gestión gubernamental.
En junio se produjo una aguda crisis, producto de la falta de liquidez (recursos) del gobierno por el mal manejo de fondos y la falta de apoyo internacional (por el incumplimiento en los Acuerdos de Paz). El gobierno ha perdido la confianza para conseguir dinero por la vía de los impuestos (por la percepción de corrupción), lo que fue aprovechado por el CACIF para lanzar una "cruzada nacional" contra los impuestos y presionar al gobierno aún más para lograr aumentar su influencia en las decisiones gubernamentales.
Con la combinación del malestar popular por el aumento a la tasa del IVA y la posición del CACIF contra el paquete fiscal impulsado desde el Ejecutivo y aprobado por el Congreso, se realizó una gran protesta nacional que incluyó un paro comercial y grandes marchas realizados el 1 de agosto, fecha en que la confrontación gobierno-CACIF llegó a un punto crítico.
El poder económico tradicional logró reducir la influencia de los grupos del poder económico emergente, por medio de la salida de Luis Rabbé del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (MICIVI), debilitando la influencia del monopolio de la televisión; con la remoción de funcionarios bajo las órdenes de Francisco Alvarado Macdonald, incluyendo a los hijos del banquero; con la intervención de sus bancos; con la entrega del MICIVI a la Cámara de la Construcción del CACIF; con el apoyo financiero para los cafetaleros; y con la imposición del alza del IVA.
El CACIF, en los aspectos principales salió ganando en este conflicto, lo que se demostró con su actitud pasiva tras las protestas y las acciones cuestionables del sector comercial (el más confrontativo, por las aspiraciones presidenciales de Jorge Briz, presidente de la Cámara de Comercio), que ha aprovechado la situación para incrementar los precios del 15% al 20%.
Estos hechos significan un golpe al proyecto político del FRG, ya que por un lado perdió el ministerio que puede redituar políticamente más beneficios, por la obra social que podría realizar, y por otro, el aumento impositivo más impopular le representará un alto costo político. Incluso, al interior del FRG hay claras muestras de descontento por estas acciones.
A lo anterior se suman los procesos legales contra diputados eferregistas, entre ellos el presidente del Congreso y secretario general del FRG, Efraín Ríos Montt, y el vicepresidente de la República, Juan Francisco Reyes López. En el primer caso, los diputados fueron exonerados por el fiscal y el juez, pero el FRG y el sistema de justicia -incluida la Corte de Constitucionalidad- perdieron aún más El FRG tratará de compensar el alto costo político que está pagando y ha exigido cuotas al Presidente para controlar secretarias y ministerios. Además, incluyó en el paquete fiscal reformas para castigar con más severidad delitos fiscales y la creación de un impuesto adicional a las bebidas gaseosas, bebidas alcohólicas y cigarrillos, para que el CACIF pague algún costo económico en la confrontación.
Sin embargo, ni siquiera las pocas reformas a leyes fiscales que el gobierno impulsó las ha podido mantener y está nuevamente perdiendo la negociación con el CACIF.
Ante la crisis actual, el FRG pretende tomar el control total del gobierno de aquí a diciembre, para realizar una estrategia preelectoral, por lo que se prevé la salida de muchos funcionarios que no pertenecen al partido, como el general Eduardo Arévalo Lacs, ministro de la Defensa; Édgar Gutiérrez, titular de la Secretaría de Análisis Estratégico (SAE); y Otilia Lux, ministra de Cultura y Deportes, entre otros.
Las fuerzas políticas
En general existe una crisis global en el sistema de partidos políticos, con una deficiente ley electoral y sin un financiamiento adecuado a los partidos para su funcionamiento. Las organizaciones partidarias no han logrado una verdadera relación de intermediación entre la sociedad y el Estado, por lo que es urgente fortalecer ese sistema, tratando de mantener la institucionalidad y no debilitarlo, como lo hacen algunos sectores nacionales e internacionales.
El Partido de Avanzada Nacional (PAN). Está tratando de ser el elegido del CACIF y convertirse en una de las expresiones políticas que se beneficiaría de un eventual rompimiento institucional. Para la población en general es una fuerza política de derecha en extinción, por su actuación en el pasado y los señalamientos de corrupción.
Este partido en su reciente asamblea nacional reeligió como su secretario general al diputado Leonel López Rodas, aliado de Oscar Berger, el frustrado candidato a la presidencia de la República en las elecciones de 1999. Rodas incorporó al PAN a los presidenciables, empresarios: el licorero Alejandro Botrán y el banquero Eduardo González, además del periodista José Eduardo Zarco y el general Luis Enrique Mendoza García. Tales adhesiones han causado malestar en la militancia.
El Frente Republicano Guatemalteco (FRG). Uno de los factores de poder dentro del gobierno, se encuentra debilitado y dividido. La absolución del general Ríos Montt en el caso de la alteración de una ley parecía que daría a este partido nuevos espacios de poder en el gobierno; sin embargo, el desgaste del gobierno ante el CACIF ha limitado las posibilidades de incidencia del FRG, y, por el contrario, está pagando un gran costo político y social por impulsar el aumento del IVA en el Congreso. No obstante está en un proceso de tomar el control del Ejecutivo.
La Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). Va superando sus problemas internos, a partir de depuraciones que le dan solidez, con la realización de su primer congreso y su segunda asamblea nacional. Ha definido su estrategia y su unidad interna está a prueba. El grupo que dirige este partido ha renovado la confianza de su militancia, y se espera que sea capaz de construir e impulsar la alternativa de izquierda en Guatemala.
Ha lanzado iniciativas para salvar el proceso de transición a partir de retomar la agenda de la paz, propuesta que ha sido de las pocas alternativas para salir de la crisis y no caer en el juego del sector recalcitrante del CACIF, que va por el rompimiento institucional.
El Movimiento Transparencia. Agrupación con presencia de Alfonso Cabrera Hidalgo -ex miembro clave de la Democracia Cristiana- y empresarios vinculados al gobierno. La figura visible es José María Comas, gerente de la empresa telefónica Comcel. Ha empezado una campaña de medios, especialmente en la televisión; pareciera que tiene una estrategia electoral de largo plazo y muchos recursos y vínculos con Luis Rabbé.
Convergencia Socialdemócrata. Es una nueva agrupación política donde participan intelectuales y miembros de la socialdemocracia guatemalteca que puede ser parte de un esfuerzo amplio por lograr una alianza de izquierda.
El Partido Patriota. Del general Otto Pérez Molina. Ha estado activo y se podría perfilar como una figura protagonista en el corto plazo. Se le vincula a políticos serranistas y se dice que recibe financiamiento del empresario Dionisio Gutiérrez, quien está promoviéndose para ser presidenciable, por el CACIF.
Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Grupo político que encabeza Álvaro Colom, que aspira convertirse en partido político. En su surgimiento se le unen cuatro diputados unionistas y uno de la Alianza Nueva Nación (ANN); su fuerza principal está en el Congreso. Su acercamiento con la derecha ha restado fuerza a Colom. Tiene simpatías dentro de grupos del PAN, FRG y el DIA. Esta fuerza política no se define.
Partido Unionista. Grupo que salió del PAN y encabeza Gustavo Porras. Reúne a parte de la tendencia del ex presidente Álvaro Arzú dentro del PAN que rompió con Berger en las pasadas elecciones. Arrastra todo el peso político del partido de derecha derrotado a partir de las privatizaciones y los actos de corrupción durante la gestión panista. Hay algunos miembros del grupo de Arzú vinculados en negocios con Rabbé, por lo que no habría que descartar algunas alianzas políticas en el futuro.
Unión Democrática. Grupo político que encabeza el empresario Rodolfo Páiz y presenta uno de los posibles candidatos del empresariado moderno para la próxima contienda electoral. Ya tiene alguna presencia en la prensa escrita.
La comunidad internacional
La comunidad internacional sigue con preocupación la situación de Guatemala, porque no hay avances en el cumplimiento de los Acuerdos de Paz y la violencia política pareciera un fantasma que vuelve a aparecer, d irigida por grupos del pasado oscuro. Esto ha provocado una retirada de la ayuda internacional a Guatemala.
La disminución de recursos destinados a las organizaciones sociales es preocupante, ya que se vive en medio de una situación de crisis de gobernabilidad, de señales y amenazas del retorno de personajes del pasado represivo y autoritario, como el ministro de Gobernación. La debilidad para enfrentar esta situación pone en peligro los avances que se lograron con el apoyo de la comunidad internacional, incluso el proceso de paz.
Los apoyos internacionales al gobierno provienen casi sólo de Estados Unidos y Japón, apoyos muy condicionados por los intereses del gobierno norteamericano, lo que ha generado una preocupación en los gobiernos europeos, los principales impulsores de la agenda de la paz, ya que el interés de Estados Unidos es convertir esta área en una zona de su influencia estratégica, lo cual no apoya Europa.
Con la llegada del gobierno republicano de Bush incluso se recortaron los programas de incidencia que estaba apoyando la AID para organizaciones de derechos humanos, así como los recursos destinados a la divulgación del informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH) a centros educativos en el país.
A partir de los lamentables hechos del 11 de septiembre, Estados Unidos lanza nuevamente su Doctrina de Seguridad Nacional y define a su nuevo enemigo: el terrorismo (antes eran los comunistas). Ahora, el respeto de los derechos humanos y a la vida es secundario, lo importante es la seguridad. Esto esta influenciando muy negativamente en países como Guatemala que intentan salir de la transición del autoritarismo a la democracia y con un débil proceso de paz, ya que los aliados de esas doctrinas son los civiles y militares contrainsurgentes y represivos.
La sociedad civil
Recientemente destacaron importantes marchas campesinas, encabezadas por la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC), la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC) y el Movimiento de Trabajadores Campesinos, en demanda de solución al problema la tierra, del cumplimiento de acuerdos con el gobierno y de solución a la situación que viven trabajadores de la caficultura ante la crisis del sector. Asimismo, la marcha conmemorativa de la Revolución de 1944 y la protesta de maestros en demanda del pago de sus salarios.
La designación de monseñor Rodolfo Quezada Toruño como Arzobispo Metropolitano abre una esperanza en el papel que debe jugar la Iglesia Católica en medio de la crisis, además el liderazgo indiscutible que necesita la sociedad civil para empezar a concertar políticas y acciones en la dirección de la paz verdadera.
Hace falta una coordinación y articulación de las organizaciones que componen la sociedad civil. Los problemas originados por protagonismos de sus dirigentes, la falta de representatividad y legitimidad de algunas organizaciones o dirigentes, son parte del diagnóstico. Hace falta encontrar mecanismos más democráticos y participativos que vayan resolviendo estas debilidades de este importante sector.
Se debe trabajar en la dirección de un plan de acción conjunta y coordinado, trabajar en función del proyecto de nación y dejar de lado las divisiones. La sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales tienen un potencial enorme en sus cuadros y bases; su valor radica en el recurso humano, con experiencia, capacitado, lo que hace falta es que las organizaciones se pongan a trabajar coordinadamente y en armonía.
Conclusiones
Guatemala está enfrentando una de las más serias crisis de gobernabilidad en los últimos años. La disputa del país como botín entre el poder económico tradicional y el emergente está produciendo un caos a nivel nacional. La confrontación la está ganando el CACIF, asunto que no beneficia al país. La institucionalidad del Estado ha estado en peligro.
El aparecimiento de la violencia política, la intimidación y algunos hechos contra organizaciones de derechos humanos, populares y sindicales son indicadores y muestra de que algunos sectores recalcitrantes del pasado tienen capacidad de realizar acciones con impunidad, lo que vulnera el proceso de paz y amenaza la reconciliación. Esto se agrava con el despliegue de la doctrina de seguridad nacional norteamericana que distorsiona el actuar de las fuerzas armadas.
El CACIF ha ganado espacio en las decisiones gubernamentales y ha logrado la desaparición de las influencias del monopolio de la televisión y de Alvarado Macdonald en el gobierno, así como la resolución favorable al FRG en el caso de la alteración de la ley del impuesto sobre la distribución de bebidas ha disminuido la presión sobre el gobierno, lo que permitiría terminar el período presidencial, mientras las luchas por el poder político se han pospuesto para la campaña electoral.
En el escenario electoral se prevén tres corrientes políticas:
1.- La tendencia del CACIF, que pretenderá retomar el control del próximo gobierno, apoyándose en partidos y personalidades afines de la derecha empresarial. Habrá que observar si logra unificarse o irá dividida. Los precandidatos serían: Eduardo González, Alejandro Botrán, Dionisio Gutiérrez, Jorge Briz, Fernando Montenegro y Rodolfo Paíz.
2.- El continuismo a través del FRG o del grupo de Rabbé, que tratará de dar fuerza al proyecto político actual (que se encuentra en crisis). Los precandiatos serían Luis Rabbé, José María Comas y Arístides Crespo.
3.- La que conformará la izquierda a partir de sus fuerzas dispersas; la coyuntura la favorece, ya que hay una decadencia de los proyectos de derecha empresarial y militar. No tiene precandidato, eso es una ventaja para lograr conformar primero una fuerza amplia con un programa y un proyecto, antes de amarrarse a un caudillo, como en otras fuerzas políticas.
La sociedad civil debería involucrarse en un movimiento amplio para exigir al gobierno cambiar el rumbo, transparentar la gestión pública y retomar los Acuerdos de Paz como la agenda nacional. Eso se puede lograr con presión nacional e internacional.
Es fundamental la participación en la política activa y la movilización, para que la crisis que hoy se padece se pueda transformar en una nueva agenda nacional tomando como base los Acuerdos de Paz y así avanzar en la senda del desarrollo y la construcción de una verdadera democracia.
Guatemala tendrá que definir su rumbo a partir de lo que hagan
las fuerzas políticas ante este nuevo reto, transformar un país
y una sociedad que aún no sale de la transición política
ni termina de consolidar la democracia. Los Acuerdos de Paz son nuevamente un horizonte y una bandera de esperanza,
unidad y cambio.
* Centro de Estudios de Guatemala.