REFORMA FISCAL Y FORMAS POLÍTICAS
Qué pena que no podamos ponernos de acuerdo en lo que México requiere para salir, de una buena vez y por todas, del estado de pobreza y desigualdad en que estamos inmersos desde hace ya, varios sexenios.
La construcción de una gran clase media, es a final de cuentas lo que todos los mexicanos desearíamos y es precisamente lo contrario a lo que ha venido sucediendo, ya que hoy tenemos, una clase media pauperizada y atemorizada de empobrecerse cada vez más.
¿Necesitamos una reforma fiscal?
A mí me parece que sí, pero se hace urgente decir para qué la necesitamos, ya que la mayoría de la gente, no lo sabe. El discurso de los políticos, es inaccesible para las mayorías y hoy más que nunca es importante que los ciudadanos sepan claramente hacia dónde iríamos si todos pagáramos impuestos.
La semana pasada tuve la oportunidad de viajar a España a dar una conferencia académica y aproveché también para asistir a la boda de un entrañable amigo el cual es nada menos que duque, la boda se celebró con toda sencillez aunque evidentemente, estaba la crema y nata de la sociedad española.
La mayoría de los invitados llegó en taxi y regresó cada cual a su casa u hotel, caminando en la lluvia y con el termómetro rozando el cero, ya que a las dos de la mañana en sábado por la noche, es imposible encontrar un taxi vacío en Madrid. Este es un ejemplo de cómo en ese país, existe tiene una menor distancia entre clases económicas y sociales.
En México, una boda de alcurnia, es concurrida por millonarios insolentes que muestran su miedo, mediante fabulosos despliegues de seguridad y autos que valen cantidades importantes de dinero, que la gran mayoría de las familias mexicanas, no podrán llegar a ganar durante una vida entera de trabajo esforzado.
Mucho se ha hablado de que el problema de México, no es económico sino político, y probablemente sea cierto, pero entonces qué percepción pueden tener los mexicanos de sus políticos. Si estos no son capaces de dejar a un lado sus intereses electorales, para integrarse al proyecto de nación que todos necesitamos para crecer.
La reforma fiscal está en manos del congreso, pero el ejecutivo no solo debe cumplir con enviar aquella propuesta que a su juicio es la conveniente para mejorar las finazas públicas, sino que debe hacer política para la aprobación de sus propuestas. Al parecer la moneda en curso es la ausencia de políticos en la nueva política mexicana, esto evidentemente resulta ridículo.
El presidente de México, Vicente Fox, ha pedido a los medios que dejen a un lado los asuntos pequeños, como el de las botas de charol, o el tema de Borges o el del castillo de Chapultepec; me parece que don Vicente tiene razón, pero nunca debe el presidente de un país criticar a los medios si lo que necesita son aliados para hacer política y no adversarios.
De los temas relevantes, quisiera saber si no están en los medios porque a estos les parece que los asuntos pequeños son más importantes, o bien si es que la Presidencia de la República, a través de su dirección de comunicación social, o a través de los ministros, no ha sabido comunicar adecuadamente las noticias para que estas ocupen espacios más importantes, desplazando de esta forma a aquellas anécdotas que serían tomadas entonces, solo por aquellos medios que se dedican a la crítica social y las notas chuscas.
¿Dónde han quedado las decisiones necesarias para que las trabas gubernamentales desaparezcan y puedan los empresarios invertir más recursos en el país?
Los hombres de negocios no pueden dirigir su esfuerzo y su patrimonio hacia la inversión productiva, si cada vez que alguien intenta abrir un negocio o iniciar una industria, se tiene que enfrentar a un sistema que está creado para poner todas las trabas posibles.
Es urgente que seamos más los que paguemos impuestos, pero también
es necesario que cada vez existan mayores recursos generados para que estos
puedan ser susceptibles de ser gravados, para esto hace falta un gobierno
facilitador que entienda a la política como instrumento y no como
un fin.
* Periodista.