Periodismo


¡PARA LA LIBERTAD DE PRENSA SÍ EXISTE UN PARA QUÉ!


Manuel Higueros *

En estos inicios del tercer milenio sigue manifestándose en vigencia la máxima que anima la lucha de Reporteros sin fronteras: sin libertad de prensa, no hay libertad; y sin libertad, basada en el respeto de los derechos humanos, no hay pleno desarrollo de los pueblos. Libertad y derechos que no deben ser sólo individuales. Un concepto de libertad individual a secas se quedaría corto y lindaría con el egoismo individualista, propio de los sistemas ultraliberales, en deterioro de la igualdad y la solidaridad, propias de los sistemas comunistas, que a su vez, las oponían a la libertad.

La libertad de prensa es la llave de acceso y mantenimiento de esos derechos tan poco respetados, que podrían resumirse en los de todo pueblo e individuo a la libertad en igualdad fraternal y solidaria. Y esos derechos han estado inmersos por los dos grandes bloques ideológicos, capitalista y comunista, con sus derivaciones políticas, económicas, sociales y militares, que compitieron a lo largo del todavía cercano siglo XX, hasta la caída estrepitosa del capitalismo.

El comunismo, que buscaba, como quería Marx, el reino de la libertad tras el de la necesidad, degeneró en un imperio de la necesidad (y necedad) sin libertad. El capitalismo, en su afán de buscar libertad, ha demostrado ser el sistema mejor para ahondar la desigualdad, para producir ricos en el mundo pobre y pobres en el mundo rico. Y, en su versión neoliberal globalizada, ya sin contrapeso igualitario comunista, países cada vez más ricos a costa de países mas pobres.

En nuestro afán de combatir por la libertad de prensa, lo hacemos también por los demas derechos, porque si no estaríamos proponiendo un mundo cojo y ciego renqueando al borde del abismo de la violencia. A través de la libertad de prensa pueden y deben expresarse las demas libertades políticas y los derechos primarios básicos a la vida, al cobijo, el alimento, el vestido, y los no menos básicos a la integridad física, a la salud, la educación.... y tambien los derechos a la paz y a la igualdad solidaria y fraternal entre los seres humanos.

Al garantizar la posibilidad de expresión de las ideas y hechos respecto de todos los derechos humanos, la libertad de prensa constituye a eliminar o a dejar en descubierto las barreras que se oponen a su respeto.

Pero esa libertad de libertades no rige hoy para la mayoría de los países del mundo. Sólo en un tercio de ellos hay libertad de prensa teórica y prácticamente, aunque sea con algun reparo, mientras en un segundo tercio sólo en teoría existe y en un tercero ni teórica ni prácticamente se admite. En estos últimos bloques, donde viven dos tercios de la humanidad, imperan la censura, el secuestro, el cierre de medios de comunicación o, peor, la imposibilidad de que existan. A esto se añaden trabas al ejercicio de la misión informativa, amenazas, agresiones, detenciones, secuestros, encarcelamientos, torturas, asesinatos de periodistas, con la intención exlcusiva de forzarles a la autocensura y al silencio informativo. y cada vez que se silencia a un periodista, depositario profesional de la libertad de información, se está amordazando, cegando o ensordeciendo a una parte de la sociedad a la que informaba.

Como afirmaba Shakespeare en aquella terrible definicion de la vida como "esa fábula llena de ruido y de furia, contada por un loco y carente de sentido" seamos los periodistas de todo el mundo fabulosos empeñados, a un riesgo de perder nuestra vida o libertad en los intentos de ganárnosla o ejercerla, en contar o ayudar a contar libremente, sin fronteras físicas ni mentales, la realidad de los lejanos pueblos pobres, sin eludir la de nuestros cercanos y a veces pobres pueblos.

En estos albores del siglo y de milenio contribuyamos firmemente a troncar el ruido y la furia de la violencia, la injusticia y la insolaridad por el diálogo, la equidad, la fraternidad, la tolerancia; a cambiar los fusiles por las plumas, las cámaras, los micrófonos; a quitar las sordinas informativas que se ponen al clamor silenciado de los pobres y a dar un sentido a sus vidas. Y a las nuestras.

Porque para la libertad de prensa sí existe un para qué!

* Periodista.

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