VENENO CUMPLE CINCO AÑOS DE VIDA
Con la presente edición, corrrespondiente a abril de 2002, Veneno cumple su quinto aniversario; en este ya considerable lapso de actividad, hemos sumado a este proyecto a numerosos colaboradores de prácticamente todos los confines del subcontinente (y ocasioalmente de otras latitudes), hemos consolidado diversos acuerdos de colaboración recíproca con personas y agrupaciones vinculadas con la difusión y el análsis crítico de la realidad latinoamericana, pero sobre todo, hemos contado con el invaluable apoyo y aprecio de los lectores, quienes a un promedio actual de 600 consultas mensuales, le han dado vida a esta empresa cultural desde todos los confines del planeta.
En el transcurso de estos años, la revista se ha enriquecido con nuevos servicios y espacios diseñados con el objeto de ofrecerle a usted, amigo lector, un producto cada vez de mayor calidad; tal es el caso de la adquisición de un dominio virtual, la puesta en marcha de un motor de búsquedas local, el boletín semanal de noticias Venenotas, la realización de encuestas y la creación de una lista de distribución de las novedades de la revista, entre otros.
Con esas herramientas, además de las armas nobles de la razón crítica y la pasión, Veneno es ya una realidad en la ardua tarea de desbrozar una vereda latinoamericana en esta selva informática, que se afianza al comenzar el nuevo milenio como la principal red global de comunicaciones interactivas del orbe.
En esta hora no nos queda más que agradecer sus atenciones y reiterar la vigencia de nuestros principios rectores en materia editorial; "el perfil de Veneno -decíamos en nuestro primer editorial, de abril de 1997- será definido por cada uno de sus colaboradores; no habrá jefe de información o edición que reoriente, adecue o pode las aportaciones. Cada uno de nosotros será su propio censor, corrector de estilo y estratega editorial, determinará lo que debe o no decir o mostrar y, por eso, cada uno de nosotros será pleno y exclusivo responsable de aquello que firme".
"Una empresa de esta naturaleza -agregábamos entonces- obliga a invertir los términos clásicos de la relación prensa-sociedad, por esa razón ésta es también una invitación a una transgresión, a sabiendas que los autores pagarán sus platos rotos a cambio de lo cual tendremos el gusto y la responsabilidad de hacer el periodismo que nuestras conciencias y antojos nos demanden". La aplicación rigurosa de esta filosofía editorial ha permitido que Veneno sea ahora una amplia avenida de visiones y enfoques cuya diversidad y multidireccionalidad es difícil de encontrar en otras publicaciones.
Lo esencial en Veneno, sin embargo, sigue siendo la necesidad
de que usted se una también al debate, exprese sus puntos de vista
y enriquezca la formulación cotidiana y colectiva en la red Internet
de una cosmovisión latinoamericana; por último, en esta ocasión damos la bienvenida a Marylin Bobes, Cristina Castello, Theotonio dos Santos, Erick Villanueva Mukul y Suhail Hani Daher Akel como nuevos colaboradores.