Cuento


RECUERDOS AZULES


Ana María Fuster Lavín *

Al despertar se quedó observando los girasoles azules. Aquel viejo empapelado guardaba tantos misterios, secretos, pasiones. Su juventud había estado llena de excesos, ahora no tenía fuerzas ni para levantarse. Se pasó la mano por los grasientos cabellos, se rascó la barba de varios días y con dificultad se sentó en el borde de la cama. Los recuerdos y el silencio eran ya una tormentosa rutina, que lo mantenían cautivo.

Un maravilloso milagro hizo que sintiera los latidos de su cansado corazón. Las violetas giratorias de las campanitas de viento, colgadas de la ventana, comenzaron a tintinear. El anciano se incorporó  y joven sonriente corrió y se asomó por primera vez en mucho tiempo. Colores y  fragancias del ayer lo deslumbraron. Cerró los ojos y se lanzó hacia la vida.

* Nació en San Juan de Puerto Rico (1-8-67). La época hippie fue su progenitora. Sobrevivió a un colegio católico, luego, pasó a la Universidad de Puerto Rico donde encontró su oasis y destino. En la actualidad es correctora en el Tribunal Supremo de Puerto Rico, el periódico de la Universidad de Puerto Rico y colaboradora y redactora en una editorial española.

regresar a la primera página