ASESINOS DE CRISTOS
El veinticuatro de marzo de dos mil dos debería ser una foto
amarilla
del 24 de marzo de 1976.
Pero asesinos de cristos pintan de colores la foto amarilla.
Las renacen.
Deberían ser fotos vencidas por el tiempo. Abortado
el horror por savia y vida.
En su lugar: clic y ojos burbuja de esperanzas.
Clic y caras mapas de almas en víspera.
Clic y certezas de alborozos.
Pero corruptos de dineros requieren de también corruptos represores.
Pasaron veintiséis años del mayor genocidio que hubo en
Argentina.
Y.
Estamos en situación similar pero con la Máscara
de la Democracia.
Con otra cara-máscara y más peligros.
No hay límites para George Bush.
De “profesión”: terrorista.
No hay límites para un gobierno como el de Eduardo Duhalde
de rodillas ante el terrorista.
Y ahí está el riesgo.
Serio, en este momento y cada instante más.
Sin eufemismos, entonces:
- Argentina está en liquidación.
- El plan del Norte es desnacionalizar cada vez más la economía.
- De los argentinos, sólo tienen lugar hoy y aquí los
grandes capitales vernáculos que crecieron con la ¿política?
de Menem-Cavallo.
- Es el momento clave para que, según los planes del Norte,
desaparezcamos como Nación.
- El “proyecto” para Argentina es agudizar el caos y provocar violencia,
de manera de justificar la represión.
- No se piensa en un golpe de Estado al estilo de los '70.
- El intento –lo escribí, lo dije y se acelera- es la ocupación
de nuestro territorio y de los bienes de todos. Lo harían con la
excusa de darnos “ayuda humanitaria” y defensa ante el “desorden”.
- Y entonces nos quedaríamos sin Argentina.
- Argentina: prueba piloto para ocupar también América
Latina.
Dicho todo con información, rigurosa.
Y no quiero causar pánico.
Siempre digo que para poder burlar esto que llaman realidad,
hay que conocerla.
Estamos encarcelados en nuestro ¿propio? país.
El 60% de quienes padecen hoy pobreza, corresponde a la clase media.
Hay casi cinco mil nuevos pobres por día, sólo en Capital
Federal.
La intemperie es el lugar de vivienda de los pobrecitos humanos que
duermen sin abrigo.
No hay música de campanarios que tañan todos los días
por la vida.
Hay fragores de estómagos con hambre.
No hay límites para la maldad.
No hay límites para la concentración de riquezas en manos
de unos pocos.
Entonces, que no haya límites para la fraternidad.
Ni para resistencia en paz.
Ni para la unión, la persistencia y la confianza activa.
Sepamos de una vez por Dios ya es hora
Que todos somos vulnerables.
Y que si tomamos conciencia de esto podremos renacer Nación
Podremos dejar de ser este lugar del mapa hoy sin norte y asediado-humillado
por el Norte.
Entonces nos serán entrañables los ojos niños
de adultos inocentes.
Que inocencia es valor.
Que inocencia es manos abiertas para dar.
Dar. Dar. Dar.
Vivimos en un Estado de Terror.
Porque asesinos de cristos pintaron de colores las fotos amarillas.
El año pasado -cifra redonda: 25 años- de este aniversario
del genocidio.
De la a-juridicidad. Del terrorismo de Estado, con la suma de
Poder
El año pasado, este clamor no sumó tantas
almas.
Por Justicia. Por Verdad. Por libertad.
Por las fotos amarillas que asesinos de cristos transmutan en fotos
de colores.
Vivimos en un Estado de Terror.
Y los medios convencionales –salvo alguna excepción- no informan.
Son negocios y muchos pseudo-periodista, mercenarios.
Y no dudo en decirlo.
No tengo “espíritu de cuerpo” con los cómplices de la
palabra oculta.
“Periodistas”.
“Vamos ganando. Vamos Argentina todavía”.
José Gómez Fuentes.
Malvinas y la masacre de nuestros casi niños enviados a la guerra
etílica.
Basta ya.
Que tengan cuidado los pedagogos de este régimen, desde las
cámaras de televisión.
Alumnos aplicados, explican las “medidas” que saquean almas, cuerpos,
vidas.
Nunca –salvo alguna excepción- hay una crítica seria
Desde los valores.
Desde la Justicia y la justicia.
Pero la memoria del dolor no sabe de clausuras.
Y cuando amanezca al fin, no habrá multimedio poderoso, ni gran
diario argentino alguno que pueda resistir a quienes la ciudadanía
verá como a los Gómez Fuentes del nuevo milenio.
Son días éstos, de crímenes silenciosos.
Se escuchan –o se sabe de- menos balas, proyectiles o como se
llamen.
No sé cuál es el nombre.
Desconozco el lenguaje de las armas.
Sé del poder celeste de la palabra.
Cuando palabra es confianza, nido. Plural.
Cuando palabra no es “yo”, sino “nosotros”.
Pero está la otra cara.
Como la del 24 de marzo de 2002.
Por qué ahora desde América Latina toda, este tumulto
de voces grito desamparo auxilio.
Tumulto desde esta América nuestra, que siempre nos miró
y de la cual tantos compatriotas abjuraron porque Dios era argentino.
Desde esta América Latina que sólo si está
unida, podrá ganar a la locura del terrorista que se sueña
rey del Mundo.
George Bush.
Ruego al Cielo que defendamos la vida.
Y pregunto.
Los asesinos de cristos que pintaron de colores fotos amarillas.
¿Son corruptos?
¿Qué es la Corrupción?
¿Es corrupción el genocidio y el crimen tras las MÁSCARAS?
Sí.
No puedo ser aséptica cuando se trata de la vida de un solo
ser humano en la Tierra.
“Tous les hommes sont l'Homme ...” (Víctor Hugo)
“Todos los hombres son el hombre”
Pero hay muchos “asépticos”. Y quedan muchos “por algo
será”
Basta.
Basta ya.
Si respetamos la vida, respetemos la de todos.
Y si estuviera en nuestras manos la del terrorista George
Bush.
La de esta versión Hitler 2002.
Si tuviéramos la decisión sobre el destino del asesino
imperial, para quien todos quienes nos oponemos a sus crímenes somos
terroristas, exijamos Justicia para él.
Nunca muerte. Jamás tortura. Nunca venganza.
Para nadie.
Ni siquiera para los corruptos de bolsillos a quienes muertes y genocidios
resultan “necesarios”, para expoliarnos la vida.
La corrupción del dinero “ necesita” de asesinos represores.
Y sé que suena fuerte esta palabra escrita.
Pero lo “fuerte” no son mis decires. Lo terrible es el hoy.
Basta.
Basta.
Basta ya de esta dependencia con el Fondo Monetario Internacional.
Ruego al Cielo que no “presten” dinero.
Que sería para pagarles intereses de deuda y abrirles las puertas
para más atropellos a la existencia humana.
El Poder quiere tapiarnos el Cielo
En esta agonía larga donde las personas mueren de Hambre
De Desesperanza. De Estrés. De Cansancio.
De Humillación.
De Injusticia.
El Poder eligió la Banca y nos robó.
El Poder protege el dinero fugado de los poderosos.
La mayoría de las acciones del Gobierno son inconstituciones.
Recordemos por Dios.
La Constitución. La Constitución. La Constitución.
Entonces, si exigimos nuestro derecho a decidir.
Si tenemos siempre brazos abiertos al Azul
No podrán con nosotros.
Sé que es difícil.
Y que a veces tanta es la lucha, que no hay espacio para pensar.
Entonces, recién sabemos cuánto frío pasamos
cuando el calor nos abrasa.
Cuánto hambre padecimos de todas las hambres posibles,
recién con el primer bocado.
Antes, vivimos para resistir.
Como ahora.
Sigamos, por favor. No hay otro camino que el entusiasmo y la unión.
Construyamos una esperanza colectiva.
Para que un día el calor nos abrase.
Para que un día no haya hambre de pan ni de sueños.
Para reinventar la alegría.
Dios no es argentino.
Dios es.
Dios.
Nos mira.
Mi Lucha Armada
¿Qué es corrupción?, decía.
Algunas acepciones, según María Moliner:
“Corrupción
“Del latín corrúmpere.
“- Alterar, descomponer. Cambiar la naturaleza de una cosa volviéndola
mala.
“Particularmente "pudrir": alterar una sustancia orgánica, de
modo que se inutiliza, huele “mal, etcétera.
“- Pervertir. Hacer moralmente mal a las personas o las cosas o estropear
cosas no “materiales.
“Quebrantar la moral en la administración pública de
los funcionarios.....”
¿Los asesinos de vidas y esperanzas no alteran, descomponen,
inutilizan la sustancia orgánica?
¿No estropean o pervierten la vida?
Yo insisto en mi concepto-convicción-certeza.
No hay peor corrupción que el crimen.
Y hablo sin pertenencia nunca a partido político alguno.
Pero con la Gracia de una ideología.
Y porque me es ajeno el grito, la susurro.
La ideología es un sistema de valores, de ideas.
Es aquella "proa visionaria" que insisto en recordar de José
Ingenieros, desde que a mis once años lo leí en
"El hombre mediocre".
Mi ideología es la de la Vida.
Mi ideología es la Belleza para todos los seres humanos de la
Tierra.
Y no tengo miedo a la palabra ideología ni a Fukuyama, ni a
este Alain Touraine de mi Francia amada
(monstruos hay en todos los confines).
A este Touraine, primero seudo humanista, después adherente
–qué
ridículo- al menemismo y ahora supuestamente crítico
de la globalización de indiferencia e injusticia.
Ruego que el dolor humano de Argentina, de la América nuestra,
del
Continente y del Mundo no amaine el deseo de Bien y de Dignidad.
Y pido al Cielo que no amaine mi lucha armada.
Lucha armada de palabras y proas visionarias.
Con ojos en plegaria, ruego que nutra mi fuerza para el siempre
intento de siembra.
Que siempre me grite como me gritó siempre
Que matar la vida es corrupción.
“No son restos. Son semillas”, dijo un día Tencha Allende
sobre los “restos” de su hombre amado.
Por las semillas, entonces.
Por la luz.
* Periodista.