Venezuela


REFLEXIONES ÉTICAS DE UNA PERIODISTA RESPECTO AL GOLPE DE ESTADO


Magaly Ramírez *

Hace unos tres meses, contrariando la opinión de muchos de mis amigos periodistas, disentía de la forma como se hablaba de la dictadura, de la mordaza, del gobierno frente a los medios de Venezuela.

En esa oportunidad apuntaba un poco lo que hoy señala el profesor Marcelino Bisbal. Se indicaba en ese entonces que los excesos de lado y lado conducirían inexorablemente a un enfrentamiento titánico. No tuve la precisión de prevenir el tamaño del choque, porque no milito en ninguna fila político-partidista, pero intuía y más que prever. La experiencia de casi 30 años de ejercicio profesional y la vinculación que de ella se deriva con la sociedad, me hacían comprender que el trastocamiento de las funciones de cada actor social, ocasionaría lo que al final ocurrió.

Ahora bien, todo el mundo habla de reconstrucción, de diálogo, de reflexiones y frente a este nuevo fenómeno no deja de llamar la atención el planteamiento de forma y no de fondo. Entendemos que la convulsión de los días 11,12, 13 y 14 de abril produce una respuesta igualmente movediza, como respuesta instantánea a las 72 horas más cambiantes que ha vivido el país en los últimos 50 años, algo que como dicen muchos, ni la más fina descripción gabrielmacondiana pudo imaginar. El asunto no es la forma, pedir ahora calma, cordura, que cada quien ocupe su lugar, es importante, más no determinante para que se produzca el cambio.

La voluntad debe colocarse del lado de la revisión sosegada, acompañada de un profundo análisis del papel que ha jugado la academia en la formación de los periodistas, que se les ha inculcado en las aulas, dónde está el espíritu crítico del comunicador, su responsabilidad social, su ética de vida.

Claro está no son las universidades únicas responsables de formar el mejor ciudadano, el componente de vida familiar y personal es importante, y por supuesto el ejercicio profesional, la experiencia, a lo que puede sumar la participación de los gremios y en Venezuela. Este último componente, desvió la acción del gremio periodístico, de consolidación profesional, de carruaje conductor de ideas y participación hacia el camino de la segregación, de adormecimiento total.

Ahora que está tan de moda hablar de la "sociedad civil", en dónde por cierto en nuestro país pareciera que no tiene muchos rostros, los colegios de profesionales o los sindicatos bien organizados en manos idóneas y no partidizadas o ideologizadas, no son la mejor herramienta de una comunidad?

Nuestra situación es triste y lamentable, en la nación hay unos 15 mil periodistas, y sólo hacen vida en los distintos colegios unos dos mil quinientos y cuando hay elecciones el número escasamente sobrepasa a los mil votantes. La preparación, cursos importantes para la investigación, para el aprendizaje de nuevas técnicas del conocimiento, el desarrollo y el contacto con colegios del continente es casi nula, la actualización y por supuesto la participación activa en la vida nacional, al lado de la comunidad, es profundamente reducido.

Me llama la atención que en los grupos de estudio internacionales, solamente aparecen poco venezolanos, ellos son Pascualli y Marcelino Bisbal

Si a la falta de formación densa, se suman unos salarios devaluados (700 mil bolívares mensuales de promedio), más la doctrina del ego y la fama a través de los distintos medios de comunicación, no podemos esperar otro resultado que el obtenido. Algunos reporteros durante meses actuaron, unos de buena fe e ingenuamente, como agentes manera única y exclusiva de la oposición trazada desde los más altos sectores del poder mediático.

No me corresponde en este momento hacer un análisis sociopolítico y cultural de la situación en Venezuela, pero, si cada organización hubiese ocupado el lugar que a cada quien le corresponde en una sociedad, este dar la cara por luchas que no le son propias, hubiesen arrojado resultados distintos.

La presidencia de la república se convirtió en una especie de vengadores de los pobres, la Asamblea Nacional actuó de espaldas a la gente que los eligió que no fueron solamente los más desistidos, por ejemplo en un grupo parlamentario, hay un diputado que representa a los electores de clase media alta y en la práctica el amigo dicta un discurso en el parlamento y ante millones de connacionales, presenta en televisión los casos más perversos de la familia venezolana, conflictos de esos que generan altos niveles de audiencia, a los cuales se les da respuesta en pantalla, sin hacer seguimiento, ni mostrar resultados concretos. Lo que se conoce talk sow. Es coherente eso?

La patronal de Venezuela, Fedecámaras, asumió desde hace dos años el rol de partido político, la CTV entidad gremial de los trabajadores, desprestigiada hasta más no poder, sin ni siquiera lavarse el rostro, que había transitado el camino de aceptar la eliminación de las prestaciones sociales de todos los trabajadores del país, cuando también tiene inscrito solamente el 30 por ciento de la masa laboral de la nación, se montó en un conflicto que la gerencia PDVSA calificó eufemísticamente de meritocrático y no político, cuando que una empresa de esta naturaleza y con el significado que tiene para nosotros, claro que es político, la iglesia negando su actuación reconciliadora y confirmando una vez más el gran poder que ha detentado, detenta y detentará por muchos años, embaucaron a la clase media, -esa que ahora no puede viajar aunque sea una vez al año, esa que genera bienes y servicios cuando tiene una buena capacidad de compra, la que nunca desfila ni siquiera en los colegios y en las fechas patrias, esa que manda a sus hijos a las universidades y cuando nos llegan allí, no saben leer bien, interpretar un texto, que no leen periódico aún cuando estudian comunicación social, que ya olvidaron lo que es una frase, una oración, cual es el significado y el valor del verbo.

En eso se convirtió Venezuela, yo no sé si en 40, 50, 20 ó 10 años, pero eso es que lo tenemos. La Venezuela bonita y buena del esfuerzo compartido, del ahorro, de estudiar para ser mejor, de trabajar para sentirme orgulloso de lo que he ganado y de lo que he comprado, esa se perdió en el camino. Quiénes son los responsables? Muchos o todos nosotros que no hemos sabido ocupar nuestro sitio.

Qué nos queda ahora, aún a unos días de este nuevo sacudón, pensar que es lo que vamos a hacer mañana. Es ahí donde está la dificultad. Creo que seguimos un poco perdidos. Hay gente que sigue pidiendo la renuncia del presidente Hugo Chávez. Hay otros que llaman al referendo, se piden cambios, pero se ponen condiciones y en medio del torbellino, salieron las víctimas de siempre, no sólo quienes murieron físicamente, de quienes por cierto se hacen encendidos discursos políticos para sacar provecho personal, sino los que moralmente quedaron señalados como dictadores, ultraderechistas, fascistas, calificados con esa ligereza propia de un lenguaje rico en expresiones, pero lapidario cuando es mal usado.

El dislate social que hemos debido presenciar se pudo haber evitado. Ahora las piedras en el camino han crecido y se han multiplicado, ojalá no venga el río.

Es tiempo de pensar y de repensar, baje la virulencia verbal, piense en lo que está en juego, son vidas, si le seguimos echando leña a la candela, si la gente sigue ocupando lugares que no le corresponder habrán más muertos y más disloque, entonces dónde queda su lema final. Ni un muerto más.

* Periodista venezolana.

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