México


¿CUÁL CAMBIO?


Benjamín Rioja Medina *

Sin duda, todos esperábamos que después del triunfo del Partido Acción Nacional (PAN) el 2 de julio del 2000 viniera un cambio como por arte de magia; que todo lo malo desapareciera y en su lugar llegara todo lo bueno que el presidente Vicente Fox nos había prometido en campaña.

Claro que todos deseamos que la realidad del país cambie repentinamente para bien, pero sabemos que esto no podrá realizarse sin la participación decidida de toda la población.

Pero cuidado; existe otro asunto importante que no podemos soslayar. ¿En donde dejamos la transición? (Debe existir esta etapa en el proceso de cambio). Lo que pasa es que estamos tan emocionados en correr que se nos olvida que primero debemos aprender a caminar.

Estos incipientes intentos que estamos experimentando en Mexico, son muy importantes (aunque no los queramos ver), además de que son la plataforma necesaria para catapultar el verdadero cambio que se espera experimentar en nuestro país. Lo que sucede es que definitivamente no estábamos preparados para el cambio.

Para que exista un cambio en la disposición de la sociedad, el gobierno debe demostrar que esta dispuesto a preparar el camino para el verdadero cambio. Por un lado debe transparentar las cuentas y la función de gobierno, a través de distintas acciones efectivas como la nueva Ley Federal de Responsabilidades de los servidores Públicos, el Código de Etica, la Declaración Patrimonial de los Funcionarios .

Por otro lado, el gobierno debe iniciar acciones para la reforma del Estado, como las nuevas relaciones laborales, instituciones de gobierno eficientes, servicios de salud para toda la población.

Se deberán adecuar los ordenamientos legales que definan la nueva realidad y composición de nuestras instituciones, como una efectiva división de poderes, el poder ejecutivo federal pierde el poder de “legislar” que no le correspondía, el poder judicial puede resolver controversias constitucionales en contra del ejecutivo, el poder legislativo tiene todo el derecho de discrepar de las iniciativas presentadas por el gobierno, al tiempo que debe prepararse y comprometerse a hacer mejores leyes para la población.

Estos asuntos son asignaturas pendientes que el gobierno tenía que resolver en algún momento y no podían esperar.

También vemos que el cuarto poder (la prensa) no recibe las históricas cuotas del gobierno, por lo que ahora este gremio esta en libertad de expresar lo que desee, siempre y cuando no caiga en excesos, (y posiblemente caerá; porque antes no se tenía esta libertad.

No hay cambios sustanciales, sólo se están sentando las bases necesarias para el cambio.

* Licenciado en Administración Públlica.

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