México


¿HASTA CUÁNDO Y DÓNDE?


Lilia Cisneros *

Más allá de la visión apocalíptica, es un hecho natural documentado científicamente, que cuando tienden a desaparecer, todas las especies alteran los esquemas de relación que les permitieron mantener una situación de equilibrio entre y sí y con su entorno. Por siglos, la especie humana, mantuvo una lucha hacia lo positivo, privilegiando, los anhelos, ilusiones y aspiraciones de cada una de las comunidades que le conforman, al grado de lograr un cierto consenso sobre valores universales, como lo es el respeto a la vida y la dignidad de las personas, -incluido en esto la salvaguarda del derecho a mantener creencias religiosas y posturas políticas propias- el reconocimiento de la pluralidad étnica y cultural, el cuidado de la biodiversidad y el rechazo, no necesariamente violento, por todo lo que implique abuso, atropello y pedantería.

En el país auto-proclamado -por George Bush padre- líder de la democracia global, con la justificación de la lucha antiterrorista en los aeropuertos, cualquier persona vestida de uniforme y armada de placa. Inter-comunicador de seguridad e implementos de tortura autorizados como gases y electrodos, comete tropelías en contra de la población usuaria, amén del clima de terror que han implantado al transferir los actos mediáticos de gobierno a los medios masivos, cuya pretendida acción arbitral -en algunos extremos hasta cínica- ha llevado a grados insospechados de manipulación que harían ver a Adolfo Hitler como un torpe aprendiz de brujo. ¿Es por este bombardeo subliminal, que autoridades morelenses detienen autobuses para catear pasajeros? ¿Adónde pretende llegar una propaganda que por un lado privilegia al norte como la tierra prometida y por el otro aniquila a los incautos a quienes primero utilizó como esclavos?

Y a propósito del tema laboral, es pertinente  reconocer que la mayoría de los líderes, están no sólo fuera de tiempo, forma y ubicación, sino lo que es más grave padecen de una total ignorancia de la situación de millones de trabajadores en el país que les está sirviendo de modelo a la propuesta de modificación a la ley de la materia, pues en Estados Unidos el promedio de ocupación es de 30 horas a la semana, pagadas a 6 dólares cada una, con lo cual el ciudadano medio apenas está en el límite de abonar las tarjetas de crédito, el coche, la casa y los seguros.

Se sienten privilegiados aquellos a los que llaman a trabajar hasta 48 horas semanales o más, cuando es temporada de ventas sin que exista por supuesto el pago doble o triple que aun la legislación mexicana defiende y eso sin olvidar que los seguros médicos los cubre cada usuario, que los fondos sociales de Welfare están también en vía de extinción y que la justicia se aplica como en el rancho, solo en los bueyes del vecino: El ejemplo más reciente es la aceptación condicionada de la corte internacional de justicia penal, tema que por cierto se ha convertido en la última trampa puesta por el canciller Jorge Castañeda, a otro de sus colaboradores.

* Periodista.

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