ODA A ERNESTO "CHE" GUEVARA
Ernesto Con *
Noble fue su espíritu,
a Bolivia a morir fue;
Ernesto era su nombre,
el mundo le llamaba "Ché".
Valiente y temerario
con Rocinante se encaminó;
a su cita con la muerte
a la que siempre desdeñó.
Apresurábase su paso
a su destino inevitable,
al compás de los cascos
de su fiel Rocinante.
La adarga en una mano,
en la otra, una flor;
de Machado los versos
cantaba el trovador.
Le aguardaba allí la muerte
luciendo su infame hoz;
reíase de su suerte,
enmudecía su noble voz.
Y en un atardecer sombrío,
en una peña bajo el sol:
caía un paladín eterno
con su adarga y su flor.
* De Letanía de una tarde de invierno.