Poesía


SIMPLEMENTE SE FUE


Arturo Mora Torres *

Con rabia, coraje y cariño
para ti, Alicia.

El día despertó
blandiendo su espada encarnada,
y rasgando la noche
dio paso a la alborada.
Ella partió.
Sobre la mesa
de matutina comunión
una taza de café
dejó semivacía.
Todo quedo en quietud
su ropa colgada
aún la espera
mientras es refugio
de polvo y olvido.
El silencio pronto reclamó
las páginas de Rubén
Y aquel pobre hombre
abandonado en el jardín del rey
sigue muriendo de frío.
El vino perdió su color
las velas se extinguieron
y tras las ventanas
el viento se asoma con cautela.
A veces lo miran
sentado acariciando el vacío.

* Fracasado recurrente, empedernido soñador.

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