CAE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MEXICO EN UN BACHE
Federico Döring *
El 15 de agosto fue entregado por el Jefe de Gobierno del Distrito Federal el Informe de Avance Programático-Presupuestal del primer semestre de 2002. Este informe es una muestra del bache en que ha caído la administración pública local, particularmente desde que está al frente el licenciado Andrés Manuel López Obrador. Explico porque, por que hay un retraso sistemático en el cumplimiento de metas tanto de ingresos como del gasto.
Año | Meta anual | Monto captado | Avnace % |
2000 | 53,146.7 | 29,182.2 | 54.9 |
2001 | 64,506.3 | 31,753.6 | 49.2 |
2002 | 72,410.5 | 32,339.1 | 44.7 |
Tal como se observa, el gobierno local ha tenido una política de ingresos poco prudente que compromete seriamente la capacidad de atención de bienes y servicios básicos.
En cada uno de los años del periodo examinado, el avance al primer semestre en la captación de ingresos ordinarios ha representado cada vez una parte menor de la meta anual, y esto no obedece a simples coincidencias sino a que se está socavando la capacidad de cobro de las contribuciones locales, al no ampliar la base de contribuyentes.
Como resultado, en tan sólo dos años al frente del ahora Jefe de Gobierno, se ha logrado que los ingresos ordinarios que capta el gobierno local sean cada vez menos importantes: de representar casi el 55 por ciento en el 2000 ahora apenas alcanzaron el 45 por ciento de la meta anual, diez puntos porcentuales menos.
Esta desproporción y debilidad de los ingresos, indica que por segundo año consecutivo el Gobierno del Distrito Federal será incapaz de lograr las metas definidas en la Ley de Ingresos.
Según la Cuenta Pública del 2001, el incumplimiento de ese año fue de 2,600 millones de pesos, y esto a pesar de que ya se habían captado al cierre del primer semestre poco más de 31 mil millones de pesos de los 70 mil millones previstos.
El problema es que ahora la meta anual es bastante mayor (78,110.5 millones de pesos) que la de hace un año (10.5 por ciento más), y lo que se ha obtenido hasta hoy, después de 6 meses, según el rubro de ingresos netos es sólo ligeramente mayor (1.8 por ciento) a lo que se había logrado hace un año.
Es decir que esto permite suponer que le faltarán al gobierno en este año unos 3 mil millones de pesos para alcanzar las metas establecidas en la Ley de Ingresos, de los cuales por lo menos la mitad será de ingresos propios que debía generar directamente el GDF. Esto se debe a que con mejores resultados al primer semestre, en el cierre del 2001 no se captaron 2,626.7 millones de pesos, pero ahora el incumplimiento es de 13.5 por ciento y en el primer semestre del año pasado fue de 5.4 por ciento.
| Concepto | 2001 | 2002 |
| Incumplimiento | 5.4% | 13.5% |
| Avance vs meta anual | 44.1% | 40.3% |
| Recursos no captados al periodo. (millones $) | 1,767.2 | 4,899.6 |
| Meta Anual | 70,756.5 | 78,110.5 |
| Incremento meta anual vs año anterior | 10,959.6 | |
| Incremento captación vs año anterior | 2,586.4 | 354.3 |
En realidad el bajo nivel de los ingresos al primer semestre del 2002 es incomprensible para los ciudadanos, pues resulta que a ellos ya se les actualizó el pago de sus contribuciones con un factor de 1.0555 según lo dispuesto en el artículo 31 del Código Financiero, pero según las cuentas reportadas a la Asamblea Legislativa por el Jefe de Gobierno, apenas se ha logrado cobrar un 1.1% más que lo que nominalmente se obtuvo en igual periodo que el año anterior.
Es decir que si se traslada a los contribuyentes el pago de la inflación como lo ha aplicado el gobierno del PRD en el Distrito Federal, se esperaría que entonces la recaudación sería igual a la registrada el año anterior más el 5.5%, es decir que debía haber sido de al menos 32,882.7 millones de pesos en caso de que no se incorporaran nuevas cuentas al padrón. De poco o nada a servido entonces la incorporación de 18,042 cuentas nuevas a los padrones y las más de 80 mil modificaciones efectuadas a los padrones fiscales.
En suma, los resultados son que al término del primer semestre la hacienda local dejó de recibir casi 5,000 millones de pesos, con un incumplimiento de 13.5% que como ya se demostró esta muy lejos de ser un problema de sobreestimación de la captación. Por el contrario, sólo se logró 40% de la meta anual, mientras que el año pasado se había obtenido el 44%, y sin embargo tampoco se cumplió con la meta establecida en la ley de ingresos.
A pesar de que en la disminución de los ingresos estimados por el gdf también influyó la menor aportación de recursos federales, esto obedece a que se dio mayor atención a otras entidades y municipios con mayores carencias, como lo evidencia de manera clara el hecho de que el conjunto de los recursos otorgados a éstos por parte de la federación tuvieron un crecimiento real de 1.2 por ciento respecto al primer semestre del 2001, al llegar a un monto de 241 mil 275 millones de pesos, porque se apoyó el esfuerzo de los gobiernos locales en materia de pensiones, infraestructura y saneamiento financiero, entre otros.
En contraste con los pobres resultados del gobierno local, que se pueden resumir en una caída real de los ingresos netos totales del orden de 3.6 por ciento respecto al 2001 y de 1.3 por ciento en el caso de los ingresos propios, así como un incumplimiento de 13.5 por ciento respecto a la meta financiera del primer semestre; el gobierno federal logró rebasar en 1.4 por ciento los ingresos presupuestarios del año anterior, destacando un crecimiento real de 10.8 por ciento en los ingresos tributarios; y alcanzó el 97.8 por ciento de la previsión en los ingresos del periodo.
El gasto del distrito federal
En el caso del gasto, la comparación con lo realizado por el propio Gobierno del Distrito Federal tampoco resulta favorable ya que el subejercicio de este fue más elevado que el del 2001 y similar al observado en el año 2000 durante el primer semestre.
Año | Monto | % |
| 2000 | 2,372.3 | 8.8 |
| 2001 | 1,875.3 | 7.0 |
| 2002 | 2,636.8 | 8.6 |
En este año, además se registró un avance reducido en términos del ritmo de aplicación de los recursos, pues el gasto acumulado al cierre de los primeros seis meses alcanzó apenas 35.7 por ciento del monto anual del presupuesto autorizado.
Esta cifra se compara de manera claramente desfavorable con la forma en que se habían ejercido los recursos durante el último año de la gestión de Rosario Robles, cuando al mismo periodo ya se había gastado el 40.9% del presupuesto autorizado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Por otra parte es evidente que no sólo la cantidad del gasto se ha reducido, sino que también ha habido un retroceso importante respecto a la calidad del gasto, al destino de los recursos.
Actualmente de cada peso que se gastó, 78 centavos correspondieron a gasto corriente, mientras que en el año 2000, último de la pasada administración esa proporción era menor al situarse en 74.2 por ciento del total ejercido.
Como resultado de este avance del gasto corriente dentro de la estructura presupuestal del Gobierno del Distrito Federal, cada vez se destina un monto inferior al gasto de capital, que es generador de empleos productivos y de una más amplia infraestructura de bienes y servicios. De tal manera, que del total ejercido se destinaron a estos fines el 17.2 por ciento, después de 6 meses; en tanto, que en el año 2000 esa proporción era mucho mayor, del orden de 19.3 por ciento.
Si a estos resultados se suma un problema estructural que se ha venido agudizando en el gasto de la Ciudad, que consiste en que cada vez se pagan más sueldos en el Gobierno local, se tendrá una dimensión más clara del problema y de la falsedad de las propuestas y programas supuestamente promovidos por el Jefe de Gobierno: austeridad republicana y corrupción cero.
No puede haber austeridad en el uso de los recursos públicos cuando el 62.8 por ciento del gasto corriente total que se ejerció en los primeros seis meses de este año, se destinó a pagar los salarios de la burocracia; en tanto que en el año 2000, ese rubro significaba 56 por ciento del gasto corriente. Es decir que en tan sólo dos años se paga casi 7 puntos porcentuales más del gasto ejercido por concepto de remuneraciones a los trabajadores, especialmente a los manos medios y superiores.
Se está alimentando a una burocracia dorada en el Gobierno Local que recibe mucho dinero del erario público a cambio de menores bienes y servicios para la población.
Prueba irrefutable de ello es comparar el gasto que se ha invertido en bienes de capital durante el primer semestre de este año respecto a lo que en el mismo periodo hizo Robles en el año 2000. El gasto total de capital de este año, asciende a 4,796.9 millones de pesos, en igual periodo del año 2000 la cifra erogada en ese rubro fue de 4,719.0 millones de pesos, a precios corrientes.
Es decir que si reduce la inflación al gasto real del 2002 se tendrá que en comparación con al año 2000, el gasto de capital fue inferior en términos reales en 9.5% (casi 500 millones de pesos menos que en ese año, al valor real de los pesos del 2000).
En el otro extremo, el pago de servicios personales una vez descontada la inflación durante este semestre resultó muy superior (20.2 por cineto) al del 2000.
No se puede entender entonces en que consiste el programa de austeridad republicana, que lo único que hace es aumentar el tamaño de la nómina a costa de menores obras públicas. La primera se elevó a precios constantes en 20.2 por ciento mientras que la segunda cayó en casi 10%, en comparación con el año 2000.
Como se ve no existe razón alguna para festejar y aún más resulta insostenible que el Gobierno del Distrito Federal se encuentra en un régimen, cualquiera que este sea, de racionalidad y austeridad en el uso de los recursos presupuestales, de hecho en el Gobierno Federal el gasto de servicios personales creció (8.6 por ciento) casi a la mitad del ritmo del que lo hizo el del GDF (14.9 por ciento) en el rubro de la nómina. Incluso a nivel de todo el gasto corriente, el crecimiento de las erogaciones de López Obrador superó en 1.4 puntos porcentuales al observado en el Gobierno de la República.
Por otra parte, si la disminución del gasto total de capital es preocupante, se puede calificar de grave la disminución que ha mostrado en los últimos años el gasto de obra pública. En este renglón, la caída al primer semestre de este año ha sido impresionante, a precios constantes, el gasto realizado en el año 2002 asciende a la muy pobre cifra de 2,733.2 millones de pesos, que se compara negativamente con la lograda en el 2000, que fue de 3,293.7 millones de pesos. Esto es 17 por ciento menos (560 millones de pesos).
A estos problemas se suma un muy pobre desempeño en los programas de atención a la pobreza a lo largo del primer semestre, como se aprecia en el siguiente cuadro:
Gasto ejercido de los principales programas sociales del Distrito Federal
(Millones de pesos)
| Programa | Monto ejercido | Avance Anual % | Subejercicio | |
Monto | % | |||
| 5 “Infraestructura p/ la Educación Preescolar” | 0.8 | 22.2 | 0.1 | 11.1 |
| 26 “Infraestructura p/ la Educación Primaria” | 0.0 |
0.0 | N.c. | N.c. |
| 27 “Infraestructura p/ la Educación Secundaria” | 0.0 | 0.0 | N.c. | N.c. |
| 77 “Infraestructura p/ la Educación Media Superior y Superior” | 82.2 | 21.7 | 1.0 | 1.2 |
| 38 “Construcción, ampliación y mantenimiento de Unidades de Atención Médica” | 46.8 | 20.4 | 10.9 | 18.9 |
| 42 “Atención y Mejoramiento Nutricional” | 260.8 | 37.3 | 98.4 | 27.4 |
| 45 “Protección y Asistencia a la Población en Desamparo” | 22.6 | 39.8 | 8.4 |
27.1 |
| 46 “Infraestructura Social” | 0.4 | 3.4 | 2.0 | 83.3 |
| 58 “Infraestructura Urbana” | 211.1 | 10.5 | 42.7 | 16.8 |
| 59 “Construcción, Mejoramiento y Apoyo a la Vivienda” | 1,043.1 | 43.9 | 17.5 | 1.7 |
| 61 “Construcción y adecuación para Agua Potable” | 129.3 | 17.4 | 5.9 | 4.4 |
| 62 “Infraestructura para el Drenaje y Tratamiento de Aguas Negras” | 379.2 | 30.8 | 27.0 | 6.6 |
| 73 “Infraestructura para el Transporte Urbano” | 850.2 | 25.4<
/div> | 186.0 | 18.0 |
| Subtotal | 3,026.5 | |||
| Gasto de Organismos de Educación, Salud y Asistencia Social | 1,454.0 | 37.9 | 213.5 | 13.0 |
| To
tal de Programas contra la pobreza | 4,480.5 | |||
| Total GDF | 27,867.0 | 35.7 | 2,636.8 | 8.6 |
Tal como se desprende del cuadro, los programas de educación, salud, vivienda, transporte y atención a grupos marginados, durante el primer semestre de este año, presentaron en su mayoría subejercicios mucho mayores que los observados en el conjunto de la Administración Pública del Distrito Federal, incluso los organismos específicos destinados al desarrollo de programas en contra de la pobreza tuvieron un subejercicio de 13.0 por ciento, que fue superior en 50 por ciento al que se registró en el gobierno local (8.6 por ciento).
Lo cual revela que en la ejecución del presupuesto de egresos no tiene prioridad ni preferencia este tipo de programas, y por tanto, es falso el discurso que desde la campaña manejo el ahora Jefe de Gobierno del Distrito Federal: “Por el bien de todos, Primero los Pobres”. Por que de ser cierto tal eslogan, entonces estos programas debían tener un alto grado de ejercicio de recursos, y aún más dentro de la estructura del presupuesto deberían de ocupar un lugar privilegiado, pero en realidad están relegados a un plano secundario, pues sólo representan, en conjunto, el 16.1 por ciento del gasto total ejercido por el Gobierno del Distrito Federal, durante los primeros 6 meses del presente año.
Esto, sin contar con que varios de estos programas muestran avances muy bajos respecto al presupuesto anual que se les asignó por parte de la Asamblea Legislativa, y que van desde el cero por ciento de avance hasta el 30 por ciento, lo que indica que en general no lograrán erogar los montos autorizados ni cumplir con las metas comprometidas.
Finalmente y a pesar de toda la publicidad utilizada por el Jefe de Gobierno para promover los programas asistencialistas a favor de los más desprotegidos, los resultados son realmente magros, sobre todo comparados con el alcance y cobertura de los programas que en este sentido realiza el Gobierno de la Federación.
El gobierno federal logró incrementar el gasto de desarrollo social en 6.8 por ciento en términos reales respecto al monto del año anterior, con crecimientos muy superiores en la mayoría de los rubros respecto del total que se gastó al cierre del primer semestre.
El gasto de desarrollo social realizado por la federación llegó a significar el 65.7 por ciento del total de los recursos aplicados por la administración pública federal, cifra equivalente a cuatro veces más, de lo que proporcionalmente destina el gobierno del distrito federal a los mismos propósitos, puesto que sólo le destina 16 centavos de cada peso al desarrollo social.
En ningún caso los programas sociales del Distrito Federal lograron
superar el 45 por ciento del monto anual asignado, mientras que en el gobierno
de la república alcanzaron porcentajes de 58 por ciento y 75 por ciento,
y se concentraron fundamentalmente en las acciones de educación, salud
y seguridad social.
* Diputado de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal de México.