YOS
Rolando Lazarte *
La mesa mandálica había despertado temprano, el día de San Celso. Los Beatles cantaban Misery. En el centro, el amarillo oro del aceite de linaza. Un trino nuevo venía desde el piso de arriba.
En la pared del lado que sale el sol, una acuarela anunciaba la frase de 2002: Volvió el camino. Sólo ella habría de bastar. Respiró hondo. El trino ahora venía del maracuyá del fondo.
Somos un rompecabezas, pensó. Y ese somos se refería a su persona. Soy un Ti Co Ti, repitió para sus adentros. O mejor, escuchó desde sí: Soy un modelo para armar. Un laberinto de espejos.
Como el del Parque San Martín. O el prisma de Pink Floyd. O aquellos paisajes de mosaico que mi padre me daba para jugar cuando era chico. Soy una reunión móvil y provisoria. Mutante y cambiante. Un universo en mí.
No hago las estrellas girar a mi alrededor. Soy esas estrellas. Hijo de la estrella. Un silencio, una quietud de eras bajó en el estudio.
Se detenía, venía deteniéndose, un estrépito de eones. A su izquierda contempló el bloc de papel almaço y la lapicera apuntando hacia el mar. Si soy un ovillo, si todo es un rompecabezas, pensó . . .
Si todo es una mandala... enviala... por donde mirara eran indicios, confirmaciones, constataciones, condensaciones. El lobo estepario. Las personas de Pessoa. El puente de Van Gogh.
Las arboledas perdidas de mi infancia, de Rafael Alberti. Un estremecimiento lo recorrió. Y aquél cuadro parido en Pacheco, el cuadro de su vida: YOS. Había nacido para pintar ese cuadro.
Era ese cuadro. El retrato oval. El modelo de Pickman. Esperaría. Love, love me do, cantaban los Beatles. Como en 1962. Otra vez ayer. Edgar Allan Poe descansaba bajo el verde Lobo Estepario.
La caída de (la) casa (de) Usher. Puede haber una luz, una hendidura. La ruleta incesante de los autos. La dulce voz de Lennon se elevaba por el aire: "Baby, it's you." Casi YOS. SOY. OYS. Un juego de palabras.
Los anteojos redondos patas pa'rriba. Era una pila de óleos a la derecha, sobre el lado que da al barranco. El zun zun de las cigarras un tejido perenne en el oído. La cómoda del Sr. Julio adelante.
Las flores de Mamina. De Read, las moscas, el arte. Tenía que empezar. Rememorar. Mi pensamiento deambula. La ruleta incesante de los autos. Tengo mi cuaderno. Hace bien (poder ponerse en una hoja, en una tela). Aflicciones de un eremita en vísperas de un reingresocial.
* Sociólogo y escritor.