México


LA POLÍTICA, ¿UNA MENTIRA?


Fernando Schütte *

Una vez más los mensajes de los partidos políticos están en los medios, saturándonos de promesas y fórmulas mágicas, que aseguran, según ellos, un municipio, estado y país de primer orden. El abuso de la retórica, nos ha llegado a ser molesto, sobre todo cuando detrás de esta no existen planes concretos, para llegar a las soluciones que se anuncian. Es muy fácil saber que es lo que quiere la gente, el marketing ayuda a ello, así como también ayuda a manipular al pueblo, pero lo difícil es saber como llevar a cabo los consensos y amarres necesarios como para lograr lo prometido. Gustave Le Bon dijo: Uno de los hábitos más peligrosos de los hombres políticos mediocres es prometer lo que saben que no pueden cumplir.

El enorme desgaste de la política como la actividad gestora para una vida mejor, nos está haciendo mucho daño como país, ya que no existe otra fórmula pacífica de insertar a los mexicanos en esquemas para un mejor futuro.

Nuestros políticos mienten constantemente, haciendo que la mentira aparezca como una forma lícita de llegar al poder, sin darse cuenta que su legado de ineptitudes y engaños, les será heredado también a sus propios hijos.

La política debería ser privilegiada, pero para ello es necesario que quienes la ejercen de manera profesional, lo hagan también con profesionalismo y responsabilidad.

Hace unos días vi en la televisión un anuncio de la alianza PRI-PVEM, en el que invita a la gente a votar si es que quiere la pena de muerte en los casos de secuestro. Independientemente de mi postura en contra de la pena de muerte, me parece que una vez más la demagogia prevalece, si en realidad estos partidos quisieran instalar la pena de muestre en nuestro país, ya podrían haberlo hecho, ya que cuentan con la mayoría en el Senado de la República.

Los juegos en los que se sigue manipulando a las masas, generando un gran detrimento de toda posibilidad de avance, un ejemplo de ello fueron las marchas campesinas, en las que existieron los apoyos y transgresiones de algunos partidos políticos, sumiéndonos nuevamente en la confusión.

La imagen que se tiene del Congreso de la Unión, no es gratuita. Nuestros congresistas, salvo honrosas excepciones, distan mucho de haberse convertido en representes de las necesidades de los ciudadanos, parece que siempre están primero los intereses partidistas, que los intereses del pueblo. Antes de ver como votan los diputados y senadores, han visto que no les afecte políticamente en el futuro inmediato. Siempre he votado, me he creído parte de la democracia, sin embargo ahora estoy pensando en embargar mi voto, a menos que existan resultados formales en esta legislatura, yo que soy un ciudadano común y corriente, no estoy dispuesto a que me sigan engañando impunemente.

Nada va bien en un sistema político en el que las palabras contradicen los hechos, esta frase que fue pronunciada por Napoleón Bonaparte, hoy cobra una vigencia amedrentadora.

¡Que difícil será para nuestro país salir adelante! Cuando veo la pobreza en el campo, y sobre todo la pobreza urbana, siento una gran impotencia. Todavía creo que México podría mejorar, pero para ello es urgente que nuestros políticos y funcionarios públicos, sean responsables, dejen a un lado la demagogia y se den cuenta, que deben de servir a los intereses de los electores y no de quienes dirigen los partidos políticos. La pobreza de nuestro pueblo, se debe a la pobreza moral e ideológica de quienes nos han gobernado.

* Periodista.

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