CRISTALES DE SAL
Domingo Schiavoni *
En la arena de la playa
vi tres cristales de sal,
mientras los mojaba el agua
el sol los hacía brillar.
Esos cristalitos míos
tu cuerpo parecían ser:
tus dos pezones tan fríos
y tu hondura de mujer.
Cuando los puse en mi boca
queriéndote un beso dar
mi lengua se hizo salar.
Supe así que me pedían,
para no morir jamás,
que los volviera a tu mar.
* Periodista. Playa de Necochea (Argentina, al sur), enero de 2003.