EL ADIÓS
Ariel Vega *
Al remontar el vuelo esperado,
en ojos cerrados por el tiempo,
viento cortante de alas de fuego,
naciendo de nuevo,
en mi espalda doliente,
inmensas alas de rojo incandescente,
mirando al horizonte,
un asfixiante éxtasis de dolor,
llanto de pasión.
Sintiendo en mi corazón,
el volcán dormido haciendo erupción,
envolviendo mi cuerpo de lava,
metamorfosis esperada,
de un capullo de fuego,
que a la lejanía se apreció,
irreconocible a mi mismo,
pues mi cuerpo había cambiado,
gigante como el tiempo,
en plumas se envolvió,
rojo incandescente de fuego devorador,
así, emprendí el viaje sin sentido,
mirando al frente,
comprendí mi destino,
pues a la muerte esperaba,
en soledad ya anunciada,
de el fuego que no muere,
emprendí el vuelo,
cerca más del cielo,
mire atrás, y observe aquella ciudad,
donde mi nido deje,
el ave fénix retomo,
el vuelo que una vez inició,
y así seguirá,
hasta el fin de la eternidad,
sin descansar jamás,
solo el viento, llamara al inmenso canto,
del ave que renació, de las cenizas del volcán,
humano dejo de ser,
y en fénix se convirtió,
volando en el tiempo,
con el fuego de un clamor
* Instructor de fisiculturismo.