CUITLÁHUAC, ORO DEL AGUA
Promotores del museo regional comunitario Cuitláhuac *
Introducción
A raíz del hallazgo arqueológico de cinco excepcionales braseros ceremoniales en terrenos ejidales de Tláhuac en 1995 y de la creación del "Museo Regional Comunitario Cuitlahuac" en el 2002, hemos emprendido la tarea de impulsar el estudio y rescate del Patrimonio Natural y Cultural de nuestro territorio, importante reducto de la geografía chinampera que se localiza al sur de la cuenca de México. Agradecemos a la revista electrónica Veneno el espacio que nos brinda para difundir algunos aspectos del proceso histórico de la localidad y deseamos a su director y equipo de investigadores éxito y progreso en su trascendental labor informativa.
El nombre de una comunidad, pueblo o territorio es uno de los rasgos que caracterizan y ayudan a comprender la esencia de su identidad, unidad, ámbito paisajístico, costumbres y tradiciones. Por lo tanto, es fundamental tratar de conocer e identificar tanto el entorno ambiental como las raíces mítico-religiosas y culturales que nos aproximen a las coordenadas de tiempo y espacio del origen y significado de su nombre.
El toponímico de Cuitlahuac adjudicado desde tiempos ancestrales a la isla, localizada al centro del antiguo lago de Chalco, y que ahora conocemos como Tláhuac -aféresis de Cuitlahuac- cabecera de la delegación política del mismo nombre en el Distrito Federal, ha provocado interesante controversia respecto a su significado.
Varios autores describen en forma literal a Cuitlahuac como lugar, que significa
"excremento o excrescencia de los dioses", otros derivan su nombre
de "algas lacustres" o bien "en agua de caca seca dura"
versiones que creemos adolecen del debido análisis e interpretación
dentro del marco conceptual mesoamericano.
Cuitlahuac es un vocablo náhuatl y tratar de entender el sentido profundo
del lenguaje indígena, implica en primer lugar comprender que sus formas
de expresión eran por un lado más de carácter ideográfico
que pictográfico y sus significados sagrados y esotéricos vinculados
a los fenómenos naturales deificados o sagrados. Es decir, toda manifestación
cultural mesoamericana plasmada en la planificación de sus asentamientos,
la arquitectura, pintura mural, escultura, códices, concha, hueso, metal
y cerámica eran manifestaciones de la energía creadora de los
dioses que se desplegaban en forma dual sobre la realidad, en los niveles celeste,
terrestre y del inframundo, así por ejemplo: día-noche, vida-muerte,
sequía-fertilidad, etc., en los que se mostraba su poder benéfico
o destructivo.
Para nosotros siguiendo esa línea de pensamiento, planteamos que Cuitlahuac
proviene de la raíz: teocuitlatl, vegetación u oro; atl, agua;
hua, posesivo, de; y c, locativo, que puede significar "vegetación
nueva", "oro del aguan o "vegetación del paisaje lacustre",
concepto que es contraparte de la época de sequía, tierra reseca,
o sea tierra sedienta de lluvia o de agua.
Para llegar a esta propuesta, se revisaron algunos códices, pictografías
e himnos indígenas que aluden a este concepto, no como excrementó
ni mucho menos a moneda, sino mas bien como la concepción sagrada de
la renovación, nueva capa vegetal o "vegetación nueva",
cuyo ciclo de crecimiento y desarrollo culminaba en los terrenos de cultivo
de temporal y chinampero con el cereal básico de la civilización
mesoamericana: el maíz. "el jefe guerrero ha nacido" como veremos
más adelante.
Bosquejo geográfico cultural
La zona lacustre del sur de la cuenca de México comprendía los
lagos de Chalco y Xochimilco. En el siglo XVI, los espejos de agua de ambos
lagos abarcaba un área de aproximadamente 260 Km. y a causa del caótico
crecimiento urbano, para mediados del siglo XX sólo alcanzaban 9 escasos
13 Kilómetros. En este escenario o paisaje sagrado para nuestros antepasados,
florecieron varios centros culturales al amparo de corrientes de agua permanente
como manantiales, ríos, y lagunas de invaluable biodiversidad.
Para el Horizonte Preclásico (a.C.) existieron importantes asentamientos
humanos localizados en islas y riberas del lago de Chalco, entre los que podemos
mencionar: Tlapacoya, Temamatla, Xico, Tlaltenco, Ixtayopan, Xochimilco y Culhuacan.
Durante los horizontes Clásico y Posclásico (D.C.) se tiene el
registro de asentamientos con rasgos de las culturas teotihuacana, tolteca,
chalca, olmeca-xicalanca, chichimeca y azteca.
De estos grupos se tienen evidencias arqueológicas en; Chalco, Tlalmanalco,
Tlalpizahuac, Xico, Ayotzinco, Mixquic, Tetelco, Tulyehualco, Acatla, Sta Catarina,
Zapotitlan, Cuitláhuac, Tlaxialtemalco, Atlapulco, Acalpixca, Xochimilco
y Culhuacan. En algunos sitios se encuentra una estratigrafía cultural
desde el Preclásico al Posclásico.
La isla de Cuitlahuac -compuesta por cuatro barrios- a mediados del siglo XV
se ve afectada en su emplazamiento durante el dominio azteca y la expansión
de obras agro hidráulicas en los -lagos albarradones, calzadas, acueductos,
puentes y compuertas- entre ellas el dique -calzada de Cuitlahuac-, que la unirla
por el norte con Tlaltenco y hacia el sur con TuIyehualco. Esta obra se realiza
durante el mandato de Moctezuma Ilhuicamina (1440-1469 d.C.). A partir de este
momento, el gran lago del sur de la cuenca de México queda dividido en
Chalco y Xochimilco. Algunas de esas obras estuvieron a cargo del Huey Tlatoani
Nezahualcóyotl, a través de ellas, se trató de evitar inundaciones
en la urbe mexica y sobre todo controlar y mantener buen nivel de las aguas
de los lagos, para garantizar alta hidratación y fertilidad en las chinampas.
El sistema agrícola de chinampas alcanzó mayor desarrollo durante
el Horizonte Posclásico, de esta forma los pueblos del sur de la cuenca
se convirtieron en uno de los estratégicos graneros de maíz, que
vía del tributo abastecían a la gran Tenochtitlan.
Paisaje y origen mítico histórico
En los Anales de Cuauhtitlán o Códice Chimalpopoca -obra que
aborda parte de la historia tolteca, chichimeca y azteca- se refiere que el:
"... Dios Iztac Mixcóatl (serpiente de nubes blancas) se vino a
meter al juncal de Cuitlahuac". Clara alusión al emplazamiento de
la isla rodeada de tules y la referencia de carácter mítico de
su génesis y dios principal de influencia cultural tolteca. (Anales de
Cuauhtitlán, (1975-1962).
En la revisión del Códice Xólotl encontramos que en la
Plancha IV, Cuitlahuac aparece representada por la figura de un círculo,
evidente idea de una isla, rodeada por diez elementos en forma de vírgula
icono de teocuitlatl, vegetación y de diez y seis "chalchihuites"
piedra verde, concepto de sagrado o precioso. Esta imagen se puede interpretar
como isla ceñida de agua sagrada y vegetación.
En las Planchas V,VI,VII y X, únicamente aparece la figura de una vírgula
y ésta rodeada en unos casos, por "chalchihuites" y en otros,
por corrientes o chorros de agua. En estos casos se otorga a Cuitlahuac sólo
el concepto de vegetación, rodeada por agua que brilla con resplandores
de jade, y tal vez las corrientes de agua se pudieran referir a manantiales
que brotaban en las inmediaciones de la misma isla y desde luego a pié
de la sierra Chichinautzin. No hace más de una década que aun
se observaban en algunos barrios de Tláhuac la presencia de "ojos
de aguan.
Cuitlahuac aparece representada en la Tira de la Peregrinación o Códice
Boturini en las Laminas I y II, bajo la modalidad de "calli" casa
o cabecera del asentamiento en una isla y anexa a ésta, posiblemente,
un espacio "atlalli" o terreno flanqueado por una corriente de agua,
lo cual podría referirse a tierra irrigada o tal vez chinampa. Cabe destacar
que en la Lamina I existe una referencia a la fecha "uno cuchillo de pedernal"
(1168 d.C), y en la Lamina 2 sobre la imagen de "calli" se registra
una figura estelar, que puede vincularse a la vía láctea y por
lo tanto a su dios tutelar. En resumen, se tiene como dato relevante le fecha
de 1168 (d.C.) que se correlaciona con el momento del colapso tolteca y la identificación
de Cuitlahuac junto con otros pueblos, frente al grupo mexica durante su peregrinación.
Una de las figuras, tal vez la más conocida sobre Cuitlahuac es la que
se plasmó tanto en la Matricula de tributos como en el Códice
Mendocino. En ellos, se tiene la pictografía de un perfil o corte transversal
de un canal o "apantli" que representa la idea de laguna o río,
de donde emerge una vírgula "teocuitlatl" o vegetación.
Se puede interpretar como la acción del dios solar que irradia su poder
creativo a la madre tierra y junto con el agua -principio de cuanto existe-
brota, emerge la vegetación.
Creemos que la figura de vírgula, que en pictografías indígenas
se usa para representar la comunicación o palabra, es como para el símbolo
de Cuitlahuac una acción para expresar irradiación o energía
creadora.
Ahora nos vamos a referir a un documento conocido como Mapa Yndio, que procede
de San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, población próxima a Cuitlahuac,
y que data del año 1599. En el documento se registra un dato clave para
comprender el significado del glifo de nuestra localidad, ya que aquí
se representa a Cuitlahuac como una planta acuática, posiblemente un
tule, que aparece en la sección central de una figura en perfil de un
canal o "apantli", esto es, en medio de la laguna, la isla como vegetación.
Creemos que esta información gráfica nos ofrece mayor aproximación
al concepto de teocuitlatl como vegetación o como "oro del agua"
forma metafórica como "oro negro" para expresar del petróleo
riqueza y en nuestro caso acción o irradiación del dios supremo
sobre la naturaleza, riqueza divinizada.
Para Fray Bernardino de Sahagun, Cuitlahuac significa "lama de aguan concepción
que viene a reforzar la idea de vegetación y que sus informantes indígenas
le ayudaron a conocer y definir con cierta precisión sobre esta población
del ámbito lacustre. Así pues, para la segunda mitad del siglo
XVI, tanto en el Mapa Yndio (Corona,1990: Lam.3) como en la referencia de Sahagun
(1982:926) encontramos valiosa información que se articula y armoniza
con el pensamiento y raíces autóctonas.
Finalmente presentamos una invaluable referencia de la memoria colectiva indígena
expresada en una bella obra literaria oración o himno sagrado a Xipe
Totec, numen del complejo agrario, que nos ayuda a comprender la riqueza simbólica
que encierra el vocablo Cuitlahuac, que como hemos venido planteando, puede
derivarse de un concepto que subyace en el mundo mágico religioso y esotérico
de nuestros antepasados.
Xippe ycuic totec yoallauan
Himno sagrado náhuatl*
Oh, bebedor nocturno, ¿por qué te haces de rogar por qué
te escondes? Tu vestimenta dorada ¡pontela!
Oh dios, tu agua de jades ya baja por el arroyo El ahuehuete brota plumas de
quetzal
La serpiente de fuego se ha vuelto serpiente quetzal y se aleja la serpiente
de fuego
Que no perezca yo, la tierna planta de maíz De jade es mi corazón
veré el oro del agua Me alegrare si madura pronto "El jefe guerrero
ha nacido"
Mi Dios, haz que haya abundancia de plantas de maíz tu devoto vuelve
su mirada a tu montaña
Me alegrare si madura pronto "El jefe guerrero ha nacido"
Que llueva que la tierra se cubra de vegetación (teocuitlaquemit)
Tu agua sagrada, preciosa descendió
La xiuhcóatl se convierte en quetzalcóatl La sequía ha
terminado ha llegado la fertilidad
Centeotl dios del maíz -advocación del dios solar- ha nacido la
vegetación nueva: ha nacido el maíz.
Invocación para que haya abundante cosecha de maíz.
* (Sahagún,1982:l80 - Interpretaciones de: Barlow, 1963; Tena,1999 y
adaptación de Pedro Ortega Ortiz).
Conclusiones
Cada texto revisado nos traslada a analizar cuidadosamente el contexto de las
representaciones pictográficas o los conceptos ideográficos sobre
el vocablo Cuitlahuac. Así, desde su génesis milico se recrea
el escenario lacustre; luego, tenemos los iconos de circulo o isla, "calli"
y vírgula vinculados al agua sagrada; o bien, la contundente imagen visual
de vegetación plasmada en el Mapa Yndio; o la bella oración náhuatl
-versión metafórica- dedicada a Xipe Totec en el mes de Tlacaxipehualiztli,
donde se invocaba al espíritu de la lluvia para fertilizar la tierra
reseca -xiuhcóatl- y que se convierta en tierra florida -serpiente quetzal-
que cambie la piel de la tierra, que renazca, que se ponga el "vestido
dorado" teocuitlaquemitl o vegetación y que con ella llegue la apotéosis
del rito agrícola: una abundante cosecha de maíz. Con esta acción
se resumía para los pueblos mesoamericanos la resurrección de
la naturaleza.
Así pues, la aproximación al significado de la palabra Cuitlahuac
para nosotros deriva de teocuitlatl vegetación, elemento que surge de
la irradiación de la energía creativa sobre la naturaleza de la
tierra y el agua. De tal manera, que también nos podemos referir a Cuitlahuac
como "oro del agua" o "vegetación del paisaje lacustre"
si el ancestral pensamiento autóctono, consideró como oro o riqueza
a teocuitlaquemitl vestido dorado o "vegetación nueva" componente
básico de la concepción dual sequía fertilidad.
Convocatoria
La Alianza de los Barrios de Tláhuac exhorta a la población que
nos unamos en el rescate de nuestro PATRIMONIO NATURAL Y CULTURAL costumbres
y tradiciones, raíces de nuestra identidad, pues nuestro territorio con
sus espejos de agua, flora-fauna y chinampa son el reducto del espíritu
lacustre de nuestros antepasados. Ellos vieron en la naturaleza la morada de
sus dioses, de ahí que vivían en armonía con el paisaje
sagrado.
Hoy más que nunca, debemos revalorar nuestras tierras chinamperas y
ejidales, herencia de nuestros padres y abuelos. En los últimos cincuenta
años se ha presentado la mayor crisis agrícola en Tláhuac
por la excesiva extracción de agua de los manantiales, esta en riesgo
la extinción la flora y fauna de los lagos y canales, las tierras de
cultivo ahora se riegan con aguas de descarga urbana y cada día la expansión
de la mancha citadina cubre con pavimento y basura nuestro territorio.
Esta es la nueva cara del paisaje siniestro y contaminado de la cuenca de México.
Es urgente tomar conciencia y acciones decisivas para planificar el crecimiento
natural urbano de Tláhuac, detener las invasiones de conjuntos habitacionales,
proteger legalmente el territorio como reserva ecológica estratégica
y recarga del manto acuífero; en resumen, rescatar nuestro patrimonio
Natural y Cultural. Ya no mas desencuentros o confrontaciones con la naturaleza,
pues estamos en la antesala de un inminente colapso urbano y ecológico.
Hace más de diez siglos Cuitlahuac fue un emplazamiento en equilibrio
con la naturaleza, hoy sólo queda el recuerdo de una isla o asentamiento
inexpugnable producto de la magia del agua, heredera de los toltecas y sabios.
Te invitamos a reconstruir el proceso histórico de la localidad en el
Museo Regional Comunitario Cuitlahuac e impulsar estudios, propuestas e investigaciones
que coadyuven en la educación y progreso de los pueblos chinamperos del
sur de la cuenca de México. Hoy alfin podemos si queremos, proteger y
conservar nuestro patrimonio, es la herencia para nuestros hijos.
Obras consultadas
1. Anales de Cuautitlan: Códice Chimalpopoca
México. UNAM,
1975
2. E. Tibble, Charles. Códice Xolotl
México. Edición,
estudio y Apéndice, 1980
3. Corona, Octavio. Datos Históricos y Evolución Arquitectónica
de San Gregorio Magno; Tesis. - - San Gregorio Atlapulco México. ENA,
1990.
4. Orozco y Berra, Manuel. Códice Mendocino Ensayo de Descripción
Jeroglífica: En anales del museo Nacional de México. -- Época
I T. I México. 1877.
5. Fray Bernardino, Sahagun de. Historia general de las cosas de nueva España
editorial. - México. Porrua, 1982.
* Pedro Ortega Ortiz, María Lourdes Aburto Osnaya, Jesús Galindo Ortega y José Luis Galindo Ortega.