México


LA FISCAL DEL CASO DIGNA OCHOA


Renato Consuegra *

Los familiares de Digna Ochoa insisten en que fue asesinada y el miércoles exhibirán ante los medios de comunicación diversos documentos, con los que, aseguran, se puede concluir que la abogada fue victimada. Ese mismo día presentarán un recurso de amparo contra la resolución de la fiscal Margarita Guerra, que mañosamente comenzó a filtrar el resultado para que permeera en el ambiente y no tuviera un efecto de rechazo al darlo a conocer de manera oficial.

El 26 de octubre de 2002 esta columna destacó que "para saber si la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal va a revelar el misterio sobre la muerte de Digna Ochoa, ocurrida el 19 de octubre de 2001, primero debemos conocer qué clase de intereses existen detrás del crimen. Y también, estar seguros que las autoridades capitalinas lo quieran resolver". Parece que no, sea por incapacidad o por intereses.

Hay una pista que no ha sido seguida a fondo: la del ex alcalde de Petatlán, Rogaciano Alba Álvarez, pistolero de Rubén Figueroa, y cuya motivación habría sido la defensa que la abogada veracruzana hizo de los campesinos ecologistas de Guerrero, Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera. Quizá Ochoa descubrió la verdadera actividad de Rogaciano, la tala de los bosques o el narcotráfico, y no la ganadería que es su fachada en Guerrero.

La otra vertiente fue la del suicidio, desechada por la Procuraduría General de la República y que obligaba a ser más quisquillosos a la hora de pretender una resolución de este tipo. Sobre todo, cuando Jesús Ochoa, hermano de la abogada asesinada, denunciaron intimidaciones, presiones, amenazas y toda serie de subterfugios utilizados por los ayudantes de la Fiscal Especial, Marina Margarita Guerra y Tejada, con el fin de encaminar la investigación hacia la vertiente del suicidio o, denunció esa ocasión el familiar de Digna, hacia la posibilidad de acusar como homicida a alguien de la familia.

Pero, para entender por qué de la resolución, debemos saber quién es la fiscal Guerra y Tejada.

Fue la jueza a quien el 19 de febrero de 1985 le presentaron en el Juzgado Cuarto Penal a la artista Nellie Campobello. Ese día el abogado Enrique Fuentes León y sus defendidos Claudio Niño Cienfuentes y Cristina Belmont, acusados de privación ilegal de la bailarina, sólo enseñaron a la anciana porque dos guaruras del litigante se la arrebataron por la fuerza, la cargaron y llevaron, pese a que Guerra debió pedir auxilio de la fuerza pública. No se volvió a ver con vida a Campobello. Fuentes León fue aprehendido en junio de 1999 y entonces su hijo Enrique Fuentes Ladrón de Guevara aseguró que la detención de su padre se debió a una venganza de Margarita Guerra, quien en ese entonces se desempeñaba como subprocuradora A de Procedimientos Penales. El agente del Ministerio Público en el caso era Sergio Valdez Tortieyo ( magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal).

A fines de los 80 a Margarita Guerra le tocó decretar el auto de libertad a Elías Guindi hijo, quien mató a su padre. El delegado de la policía en Miguel Hidalgo era Federico Ponce Rojas, quien habría perdido el arma que permitió la liberación del presunto homicida.

Más tarde investigó la muerte de quien fuera su jefe, Abraham Polo Uscanga, y tampoco llegó a resultados concretos, pese a la detención y posterior liberación de "El Grandote" Adolfo López Villanueva y el ex chofer de Polo, Cuauhtémoc del Río. Todo quedó en el aire y con la impresión del suicidio "asistido".

Para Margarita Guerra tampoco existió duda en la responsabilidad de los 15 policías del agrupamiento de la Montada acusados de violación, abuso sexual y privación ilegal de la libertad en contra de tres mujeres -dos de ellas menores de edad- en el cuartel general de Tláhuac. Las mujeres eran prostitutas, una de ellas armó el teatro, y por ello más tarde la mayoría de los policías obtuvo su libertad.

La fiscal del caso Digna Ochoa antes quiso ser presidenta del TSJDF y titular de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, pero aquí la bloqueó Enoé Uranga. A diferencia de Digna Ochoa, quien realmente luchó por causas justas y que le llevaron a entregar su vida porque sin duda no atendió a presiones, Margarita Guerra ha sido más institucional que profesional. Y ya se prepara para ser presidenta del Tribunal Superior de Justicia del DF después de "planchar" el presente "trabajito".

El Centro de Estudios Estratégicos del Sector Privado (CEESP) advierte que "una de las tareas para elevar el crecimiento es completar, corregir y complementar las reformas estructurales llevadas a cabo desde hace una década", pero también la aplicación de "políticas públicas activas para lograr crecer, tales como la seguridad jurídica, el estado de derecho, el combate a la informalidad, la piratería y el contrabando, así como el avance en la desregulación y la eliminación de la burocracia excesiva". Parece que todo mundo se da cuenta, sabe lo que necesita el país, menos el Presidente de la República y su "gabinetazo"…

* Periodista.

regresar a la primera página