Educación
DESAPARICIONES DESEABLES EN LA EDUCACIÓN ESCOLAR
Juan Manuel Ortega Jordá *
Advertencia: la lista que sigue no se refiere a una ciudad o país; a un nivel o modalidad educativa y menos aún, a una escuela en particular.
Como no está terminada, se expone para que quien la lea, agregue otros factores. Toda mejora parte del reconocimiento de que hay problemas.
A las cosas que quitemos, corresponderán sistemas sustitutos. Unos, ya han sido creados y probados. Otros están por pensarse y someterse a experiencia.
Es deseable la desaparición...
DE LAS CLASES, como rituales basados en la exposición detallada que el maestro hace de temas que no interesan al alumno (y tampoco al maestro) pero que hay que memorizar para el examen.
DE LA DISCIPLINA, como medio de control externo de la conducta de los alumnos, basada en la coacción física y moral, para preparar a los seres dóciles que los poderosos necesitan.
DE LOS CONCURSOS de lo que sea, como distractores de tiempo, energía, formación y dinero. Productores de un dudoso prestigio institucional y de frustración para la mayoría de los alumnos que en ellos participan (uno gana, los demás pierden).
DEL AUTORITARISMO en el aula, en el pasillo, en la cancha o en el estacionamiento de la escuela, como expresión del miedo que el adulto tiene a los alumnos, niños o jóvenes,
DE LA SIMULACIÓN de la sabiduría, de la posesión de la razón, del cariño, de la aceptación y la tolerancia: de directivo a maestros, entre maestros y de todos ellos hacia los alumnos.
DE LOS UNIFORMES como expresión de la intención (fallida) de emparejar, igualar y domesticar el cuerpo y la mente de los alumnos. Publicidad gratuita (y fuente de ingresos ilícitos para los directivos escolares) disfrazada de economía familiar e identidad institucional.
DE LAS AULAS como único lugar de aprendizaje de los alumnos, sentados en filas, aislados del tiempo y del mundo. Receptores pasivos de quien se para al frente y en lo alto y habla fuerte, para darle valor a sus palabras.
DE LOS ALUMNOS, como material moldeable, en quienes los aprendices de educadores dejan su huella imborrable de ineptitud, prepotencia y corrupción.
DE LA EDUCACIÓN VIRTUAL, como virtual educación que confunde los medios tecnológicos como los fines educativos de los alumnos.
DEL MAGISTERIO, como gleba del Estado, recurso líquido de la administración pública y línea de contención de los alumnos.
DE LAS LISTAS DE ÚTILES INÚTILES que apoyan más a las papelerías y editoriales que a los alumnos, cautivos sus padres en un mercado.
DE LOS CONOCIMIENTOS CHAFA seleccionados en cantidad, administrados por oleadas, presentados sin dinamismo y evaluados sin aplicación práctica.
DE LOS EXÁMENES, como recurso privilegiado (o único) para la calificación de los alumnos. Diseñados al vapor, revisados impersonalmente, se confunden con evaluación, porque son cómodos y falsamente objetivos.
DE LOS DIRECTORES DE escuela, como administradores de una escolarización en la que no reflexionan, pero que reproducen con economía para el dueño, sea en estado, las congregaciones o los empresaurios de la educación.
DE LAS MESAS DIRECTIVAS de las sociedades de padres de familia, integradas por invitados incondicionales de la dirección, sin mas iniciativa que la obediencia y sin otro propósito que controlar a los demás papás legitimando las decisiones de la administración escolar.
DE LOS CONSEJOS integrados por entes que ofrecen aconsejar sobre lo que no saben y que, lamentablemente, a veces cumplen.
DE LAS CUOTAS "VOLUNTARIAS" que las escuelas imponen a los alumnos y a sus padres, a la menor provocación, con cualquier pretexto, cobradas por la vía de la coacción y sin transparencia en su aplicación.
DE LA CORRUPCIÓN en el manejo de los medios de facilitación: tiempo, materiales, espacios, personas e información, supuestamente al servicio de los alumnos.
DE LOS SINDICATOS de maestros, personal administrativo e intendentes, como protectores de flojos, escalafón de políticos light, mercado de plazas de trabajo y fuentes de masas de acarreados para los actos oficiales y partidistas.
DE LOS SECRETARIOS DE EDUCACIÓN nacional y locales, aspirantes permanentes a "la grande", equilibristas del poder, ocupados más en servirse del puesto que mejorar el futuro de todos a través del desarrollo de los alumnos.
DE LOS HORARIOS extensivos y extenuantes que confunden cantidad con calidad, que agotan a maestros y fatigan a los alumnos; que "justifican" colegiaturas y que no mejoran la educación.
DE LOS PREFECTOS como policías escolares que reprimen a los alumnos, que en sus tiempos "libres" espían a los maestros y emiten reportes de ambos.
DE LOS LIBROS DE TEXTO únicos como recurso manipulador de conciencias, encubridor de la ignorancia de los maestros, difusor de ideologías y fuente de ingresos ilegítimos.
DE LOS "EXPERTOS" en educación, aristos posgraduados en maestrías y doctorados de banquillo, ayunos de curiosidad intelectual, pero ávidos de reconocimientos, cargos y becas.
DE LA ESCUELA como ejecutora de la labor enajenante, esterilizante y robotizante que el Estado impone cínicamente al alumno.
* Educador y sociólogo.
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