Mundo global


CON JESÚS DE NAZARET OTRO MUNDO ES POSIBLE


Xochipilli *

El mundo es peligroso. La gente vive en estado de incertidumbre, desconfianza, temor, y hasta miedo del presente y del futuro. El planeta tierra esta al borde de la destrucción por las guerras, el hambre, el odio y la injusticia. Sé esta agotando la capacidad de carga y los humanos son los responsables de haber llegado a tal situación.

En esta grave situación es preciso preguntarnos cuál es la raíz de todo lo que esta sucediendo, que ha causado lo actual, en que fallamos, cual es el pecado? Al reflexionar sobre estas y otras preguntas, es inevitable concluir que la culpa es de nosotros mismos por ser egoístas, ambiciosos, vanidosos, individualistas, y acomodados en un sistema injusto que lo aceptamos como valido y atractivo impuesto por los dueños del actual poder económico, social, y político.

Jesús comprendió con claridad todo lo que hoy estamos viviendo y por eso nos habla del pan de la vida como un medio para liberarnos de ideologías materialistas contrarias a la naturaleza humana. El pan de vida es la apuesta de Jesús frente a la dominación de pocos sobre la gran mayoría; es el programa político y desafio de Jesús como una nueva forma de ver la realidad del mundo actual. Jesús utiliza la figura del pan como un significado universal y nos habla del pan en diversas formas y significados. El pan es para Jesús símbolo de celebración y amistad entre seres humanos que luchan en la vida. El pan es también para Jesús símbolo de organización entre la gente para la lucha sin fronteras por la justicia y los derechos del hombre y la mujer. Es símbolo de compromiso con la construcción del verdadero reino de Dios según el evangelio y pensamiento critico de Jesucristo en su lucha por la justicia y dignidad humana. Cuando no denunciamos la injusticia por temor al mal de los poderosos, y cuando con nuestras acciones permitimos justificar el mal y la injusticia de los poderes, no estamos haciendo la voluntad de Jesucristo, y con nuestras acciones lo estamos crucificando otra vez. No luchar en contra del pecado de los poderes injustos es un acto de traición en contra de Jesucristo.

La realidad que vivimos es enferma. El mundo se basa en la guerra y destrucción como medio para que el sistema capitalista actual controlado por pocos pueda prosperar.

La globalización, la tecnología avanzada, los adelantos científicos, los viajes al espacio, Internet, y otros avances, no han logrado resolver los graves problemas de la humanidad como el racismo, la miseria, el hambre, la violencia, y mucho más. Se han preocupado por desarrollar sistemas modernos pero no han querido resolver el problema fundamental del hombre que esta relacionado con el verdadero sentido de la vida. Para que estamos en este mundo? Estamos aquí solo para comer, dormir, y hacer otras funciones básicas? No. Nuestra razón de ser esta relacionada con la lucha por la justicia, pero para realizar esa lucha, es necesario tener y entender el amor hacia nuestros hermanos y hermanas. Esto es lo que dará sentido a nuestras vidas porque cuando uno sabe amar con verdadero amor no puede explotar, odiar, oprimir, o humillar en ninguna forma. El amor es más fuerte que el odio de los que nos oprimen con su poder y su maldad.

El sistema capitalista de beneficio solo para unos pocos, nos ofrece como propuesta el consumismo material para lograr la "felicidad" que se mide según la cantidad de productos que compramos y nos dicen que entre mas compremos más "felices" vamos a ser. En el capitalismo, la humanidad se valora según lo material que uno tenga y una forma de expresar esa falsa idea, es decir "cuanto tienes tanto vales, nada tienes nada vales." Los seguidores de Jesucristo debemos de rechazar y repudiar semejante concepto tan superficial, individualista, y consumista. No existe ninguna cantidad que pueda valorar la vida. No debemos permitir que se nos imponga ese bajo e inhumano modo de pensar como si nuestras vidas fueran objeto de mercado. El estudio de la valiente actuación de Jesucristo nos enseña como el se enfrento y desafió los poderes imperialistas del pecado. Jesucristo nos hizo la propuesta de una sociedad libre de pecado basada en la solidaridad y la liberación, y no en la explotación, el consumo, y la destrucción que no respeta la creación de Dios.

Jesucristo anti-imperialista

El anti-imperialismo de su época fue una de las características fundamentales del mensaje y practica política de Jesús de Nazaret. Fue a partir de su firme oposición al imperio romano que construyo las bases de su visión del mundo. Este rasgo particular de Jesucristo la iglesia lo tiene siempre oculto, disfrazado, mediatizado, y es necesario descubrirlo y entenderlo porque es la clave de su mensaje. No debemos olvidar que Jesús nació, lucho, y murió en Palestina que es ahora una tierra usurpada y ocupada militarmente por el imperialismo y el sionismo.

El movimiento político de Jesucristo en su fase inicial no pudo ser cooptado ni asimilado por el imperio ni por las "clases" dominantes, y fue por eso que se decidió su aplastamiento que se inicio con el asesinato de Jesús y la persecución de sus principales seguidores. El imperio de su época no se había equivocado pues el movimiento de Jesús era anti-sistema y revolucionario.

El lenguaje simbólico de la Comunidad de Juan describe la ruptura provocada al interior del movimiento político revolucionario de Jesús por dos razones básicas: La radicalidad social del mensaje de Jesús y su rechazo al dominio del imperio que lo convirtió en movimiento "subversivo" y anti-colonial. El concepto del pan como medio de vida y lucha fue importante para Juan como lo fue para Jesús. La solidaridad de Jesús con los que padecían de injusticia fue el resultado de la organización popular. Jesús camino sobre el agua de la represión del imperio y sin ser capturado o hundirse, estableció que solo los que creen y tienen fe in si mismos podían perder el miedo y pertenecer al movimiento de liberación. Jesús decía que al movimiento de liberación solo se ingresa por el corazón y amor no por el estomago, y que deberá de haber una actitud solidaria y determinación para luchar en contra de la injusticia del mundo.

Jesús quería una organización basada en la fe para luchar por una sociedad libre de explotación e injusticia y compuesta por personas productivas, creativas, y solidarias. Jesús decía: " Yo soy el pan que da vida. El que cree en mi nunca tendrá hambre." Las personas que se entregan a luchar por la liberación -que es el llamado de Jesús- no son dirigidos por el estomago sino por el corazón y el amor. A ese tipo de personas los poderes no pueden controlarlos porque son diferentes y tienen un pensamiento propio y critico. San Ernesto Che Guevara fue un ejemplo de amor en su lucha revolucionaria. El verdadero pensamiento y espiritualidad de Jesucristo fue lo que causo su decisión de luchar por la causa, lo cual asusto a oportunistas que lo seguían confiando en lograr altas posiciones cuando se estableciera el reino de Dios. Los oportunistas no querían hacer sacrificios ni mucho menos sufrir persecución, cárcel, o muerte; tenían miedo de luchar en contra del imperio y miedo a Jesús por su determinación.

Cuando uno decide seguir el verdadero pensamiento de Jesús, deberá de hacerlo con todo el ser entrando en la comunión que solo se alcanza por medio de la lucha en contra de la injusticia. Sólo cuando uno se enfrenta a peligros reconoce que la vida de uno depende de otros que están también dispuestos a dar la vida como lo hizo Jesús por nosotros. Esta será una experiencia que solo se lograra en la lucha por la justicia durante el enfrentamiento con los poderes del mal.

* Latinoamericano residente en España.

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