Poesía


LLUVIA POR LA PAZ


Ana María Fuster Lavín *

Sigue lloviendo.
Quizás un viejo amante recuerde mi espalda
mientras bocabajo yo pintaba duendes en la tierra
que besaban mis dedos cansados de luchas infinitas
cuando se pierde más por no amar que por esconderse a soñar
cuando se pierde más por callarse que por mojarse en libertad.

Sigue lloviendo.
Aun así,
amé más allá de estas cataratas de estrellas negras
y mis ojos se perdieron abandonados en las constelaciones,
pero ya no tengo sed, hay esperanza
y las palabras colman mis sueños.

Sigue lloviendo.
Los espejismos invaden la noche
y las sombras me invitan a volar sobre la ciudad
embriagar a los pueblos enfermos de tantas guerras
de muertes sin sentido, de niños huérfanos de futuro.
del reino de los buitres del poder,
de la locura aberrante de buscar la paz con la guerra.

Sigue lloviendo
Y me arranco estos harapos de princesa de los silencios
peregrino desnuda por calles vacías de amores
ungiendo de sándalo vaginal el vértigo estéril de una nación podrida
que drena la sangre y cuerpo de sus hermanos por las cunetas globalizadas
y fecundo de versos a un pueblo que se levanta unido, solidario.

Sigue lloviendo,
quizás mañana diluvie
o, mejor aún, vivamos en paz.

* Nació en San Juan de Puerto Rico (1-8-67). La época hippie fue su progenitora. Sobrevivió a un colegio católico, luego, pasó a la Universidad de Puerto Rico donde encontró su oasis y destino. En la actualidad es correctora en el Tribunal Supremo de Puerto Rico, el periódico de la Universidad de Puerto Rico y colaboradora y redactora en una editorial española.

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