EL AMIGO AMERICANO
José Merino del Río *
Cuando en vísperas de la agresión a Irak, Harlan Ullman le propuso a su jefe, Rumsfeld, secretario de Defensa del presidente de Estados Unidos, George Bush, el concepto de "impacto y terror" para iniciar las operaciones de castigo contra el pueblo iraquí, no sabía que su fórmula sería copiada por Bob Zoellick para aplicarla a la guerra comercial que Estados Unidos lleva a cabo en diversos lugares del planeta.
Ullman, del Centro de Estudios Estratégicos y hombre de confianza de Rumsfeld, recomendó lanzar en pocas horas un ataque selectivo y demoledor sobre puntos estratégicos de Irak, cuyo impacto ocasionaría el terror generalizado entre la población y la caída del régimen iraquí. Impacto y terror se concibió así como el binomio destinado a matar y con el horror de la muerte extender rápidamente el pánico y la rendición.
La estrategia comercial de la administración Bush está supeditada a la dominación militar y económica de Estados Unidos, tal como reza en el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (PNAC), convertido tras el golpe de Estado que llevó a Bush al poder, en la política oficial estadounidense. Todos los fundadores y firmantes de las declaraciones del PNAC, controlan el gobierno de Estados Unidos. Zoellick es "uno de los nuestros", dijo la Administración cuando defendió su nombramiento en la secretaría de Comercio. Es un equipo ultraderechista con pocas fisuras en su seno; como en los tiempos de Monroe o de Theodore Roosevelt, creen fervientemente que el mundo es para los americanos, y que el destino manifiesto necesita del gran garrote.
Así que cuando Zoellick llegó a Zapote e irrumpió en el despacho del presidente Abel Pacheco, con la amenaza de que si Costa Rica no se retiraba del G-20 constituido en la cumbre de Cancún y no privatizaba sus telecomunicaciones quedaba fuera del Tratado de Libre Comercio (TLC), fue como si hubiera arrojado la madre de todas las bombas, para desatar inmediatamente una campaña de guerra psicológica, dirigida a provocar el miedo y la pronta rendición.
Asistimos desde entonces a una campaña feroz que pretende descalificar y aislar mediante el insulto y la manipulación a los diversos sectores sociales del país que expresan críticas al TLC, mientras se elogia sin mesura las supuestas bondades de un tratado cuyo texto permanece escondido y se anuncia una catástrofe nacional si Costa Rica no cede a las presiones del gobierno de Bush.. Se trata de una política de intimidación y chantaje que busca quebrar las posiciones del Estado y de la sociedad costarricense en temas clave como telecomunicaciones, energía, agua, seguros, finanzas, hidrocarburos, producción de alcohol, salud, educación, agricultura y biodiversidad, y radicalizar las políticas neoliberales de privatización, liberalización y desregulación de nuestra economía y nuestros recursos, incluidas las funciones del Estado democrático en cuanto a sus responsabilidades frente a las necesidades de desarrollo soberano de la nación.
Paul Kennedy, historiador y profesor emérito de la Universidad de Yale, comentaba que un reciente sondeo del Proyecto Pew de Tendencias Globales, con una muestra de 38 mil personas en 44 países y 16 mil entrevistas en 20 países, colocaba a Bush como la persona más impopular de la Tierra.
"El sondeo es asombroso -concluía Kennedy- porque mide el espantoso alcance del miedo y el odio que inspira la Administración Bush en todo el mundo".(El País, España, 19/6/2003). La Directora del Informe sobre Desarrollo Humano 2003 de la ONU, Sakiko Fukuda, y el economista de la Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs, publicaban también un artículo conjunto en el que denuncian cómo la globalización se ha convertido en un "bastión de los ricos", y critican duramente las políticas egoístas de los países ricos, en la que destacan el caso de Estados Unidos, donde la ayuda proporcionada a los países pobres es la más baja de todo el mundo donante en función de sus ingresos, el 0.1 por ciento del Producto Interno Bruto.(El País, España, 6/8/2003).
Sirvan las referencias anteriores para ilustrar la catadura del gobierno con
el que ¿se negocia?, un tratado de libre comercio. Y hablamos del gobierno
y no del pueblo estadounidense. Detrás del TLC están las transnacionales.
Precisamente la política de Bush ha llenado de dinero los bolsillos de
los más ricos, y ha batido las marcas de pobreza, desempleo, déficit
y gasto militar de las últimas administraciones.
* Colaborador de la Agencia Latinoamericana de Información.