JOSÉ LÓPEZ PORTILLO: HISTORIA
No cabe duda que como México no hay dos. No obstante a que la vida es difícil por la falta de empleo y los bajos salarios -de la mayoría-, el ciudadano no tiene tiempo para el aburrimiento, pues apenas sale de un escándalo cuando ya entró en otro. Ni tiempo hay para digerirlo. El pasado 17 de febrero murió el ex presidente José López Portillo (76/82) y el 18 la policía detuvo al ex titular de la desaparecida -tenebrosa y temida- Dirección Federal de Seguridad, Miguel Nazar Haro.
Los acontecimientos fueron providenciales para la esposa del presidente Vicente Fox, Marta Sahagun, quien fue desplazada por los medios de comunicación, que la tenían bajo intenso fuego, al centrar su atención en el mandatario y Nazar Haro. Vimos el lamentable espectáculo que dieron en el hospital, en el velatorio y en el cementerio, por la avidez de encontrar la nota sensacionalista. A punto estuvieron de armar un escándalo por "el secuestro" del cadáver de López Portillo y de darle carrete a su viuda, Sasha Montegengro, quien hasta pensionada quedó en cumplimiento a la ley.
Para qué buscarle rollos al ex presidente, si cayó por su propio peso. Funerales sin honores, sin discursos que lo ungieran como patriota y héroe y con una asistencia en la que los más, fueron los medios de comunicación. El juicio sobre su mandato estaba expresado: frívolo y derrochador, cuyas consecuencias de su fracaso económico se están sufriendo y se están pagando. Reconocido su conocimiento político y sobre política y su talento y su preparación cultural, lo que deja claro que esa capacidad no garantiza que se sea buen presidente. Los gobiernos siguientes también terminaron en el escándalo y los ejercieron hombres, ya de otro tiempo, preparados en las mejores universidades de Estados Unidos. Tampoco la educación universitaria, de excelencia, de primer nivel mundial, garantiza que se sea buen presidente. Al menos no en México.
López Portillo murió y con ello se cerró una página más de la triste historia de México. Unos dicen que con él murió la Revolución. No. La Revolución murió el día que triunfó y el día que se convirtió en partido y gobierno, binomio que se significó por la corrupción, el populismo y la impunidad y la demagogia y el enriquecimiento sin límite. El ex presidente mexicano siguió la línea equivocada de su antecesor, Luis Echeverría, en cuyo mandato se surgió la guerrilla y la guerra sucia contra guerrilleros, violencia y abuso que continúa López Portillo y por lo que ya no podrá responder ante la ley.
Nazar Haro, subdirector de la siniestra DFS con Echeverría, fue apresado, un suceso importante que puede ser inicio para esclarecer la desaparición de 542 presuntos guerrilleros y hacer justicia a los padres y familiares de las víctimas que debieron ser detenidos y llevados a juicio por atentar contra el orden y las instituciones, pero no haber sido asesinados, como se dice y sospecha, de manera brutal e inhumana. Unos torturados, otros ejecutados de un balazo en la cabeza y otros arrojados al Golfo de México desde un avión, con las manos atadas a la espalda.
Los ex presidentes Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto
Zedillo, tienen responsabilidad también, por no investigar, por cómplices
o por inútiles. Si, López Poritllo también hizo algo bueno,
pero su muerte afloró el autoritarismo y poder del Partido Revolucionario
Institucional (PRI), aquí lo importante de su muerte.
* Periodista.