Mundo global


TERRORISMO, CAUSAS Y EFECTOS


Carlos Benítez *

Terrorismo es el uso de la violencia o amenaza de recurrir a ella, con fines políticos, que se dirige contra víctimas individuales o grupos más amplios y cuyo alcance trasciende con frecuencia los límites nacionales.

El término implica una acción llevada a cabo por grupos gubernamentales o antigubernamentales; ambos operan fuera de los parámetros habituales de las guerras y a veces tienen como objetivo fomentar confusión, pánico, intimidación, coacción, desestabilización, presión o puesta en marcha de estrategias y tácticas militares o paramilitares con fines políticos determinados dentro o fuera de un país.

Para la mayoría de las personas en el mundo, se promueve que más que la realización de fines militares, el objetivo de los terroristas es la propagación del pánico en la comunidad sobre la que se dirige la violencia.

La comunidad se ve coaccionada a actuar de acuerdo con los deseos del gobierno de un determinado Estado-Nación.

El terrorismo extremo busca a menudo la desestabilización de un Estado causando el mayor caos posible, para posibilitar así una transformación radical del orden existente.

Existe también el Terrorismo de Estado, que es el uso sistemático, por parte del gobierno de un Estado , de amenazas y represalias, considerado a menudo ilegal dentro incluso de su propia legislación, con el fin de imponer obediencia y una colaboración activa a la población. Por su naturaleza no es difícil de identificar, aunque los conceptos varían en función del carácter de las épocas históricas, zonas geográficas y características culturales; por ejemplo los regímenes despóticos del pasado utilizaban con frecuencia prácticas de este tipo.

Las democracias modernas condenarían las acciones terroristas, sin embargo, la aplican de manera similar sin realizar una crítica contemporánea rigurosa de los efectos a corto, mediano o largo plazo de ésta clase de terrorismo moderno, un ejemplo de ello es la conjugación de los intereses económicos que se destinan en la práctica de terror desde el poder del gobierno en turno de un Estado y que se ha extendido en el siglo XXI bajo regímenes militares o militarizados en el seno de democracias formales y cuyos efectos se hacen sentir hoy día.

Los regímenes totalitarios (mal llamados democráticos) se caracterizan por un monopolio de los medios de comunicación, por la imposición de una ideología monolítica, por la exigencia no sólo de obediencia sino de participación activa de las fuerzas militares y policiales del Estado, y de un aparato de policía secreta y de campos de concentración para disciplinar e incluso exterminar a los adversarios y disidentes, tal como es el caso de Estados Unidos y el campo de prisioneros de Guantánamo en Cuba donde los líderes potenciales de la oposición al Estado-Partido-Nación son aislados, encarcelados, exiliados o asesinados bajo la psicótica creencia de que los tentáculos del aparato de un "Estado terrorista" se extienden hasta su territorio y atacan a quienes se llaman democráticos.

El terrorismo de Estado también es ejercido por un Estado-Gobierno contra sus propios residentes o comunidades, y se considera también una modalidad de terrorismo. Un sistema supuestamente democrático, aplica el terrorismo de Estado como de vital importancia para la operación y reproducción de la clase dominante en el gobierno y contando con el total respaldo de esa clase dirigente con apoyos económicos billonarios; en efecto, el aparato de terror de un Estado y el partido en el gobierno suelen estar relacionados de un modo indisociable en el aspecto político-económico.

El uso de las instituciones gubernamentales reproducen las políticas explicitas del grupo dominante mediante la intimidación, la desaparición y el asesinato de personas que se oponen a dicho régimen, cometiendo genocidios, etnocidios y aún en contra de sus mismos simpatizantes.

El terrorismo Intra-Estado es otra forma de terrorismo y es también ejercido en complicidad con grupos del mismo Estado-Gobierno-Partido-Nación dominante, es decir, aquellos grupos militares o policiales del Estado promueven la desestabilización de la paz y la seguridad nacional, dicho de otra forma; los intereses políticos-económicos de los grupos dominantes en el poder, promueven el auto-terrorismo al interior de su mismo Estado utilizando las fuerzas militares o policiales para favorecer sus propios intereses.

Los grupos de poder son capaces de atacar las mismas instituciones que les cobijan culpando a grupos opositores al sistema político dominante conformando grupos con características similares a los opositores.

Otra forma de terrorismo es el internacional, que involucra a dos o más Estados cuyas principales diferencias son política-ideológicas pero con bases económicas. En este terrorismo intervienen grupos políticos específicos (partidos políticos) que sustentados con fuertes inversiones económicas, buscan el poder y el control político del Estado-Nación, existen varias denominaciones como los anarquistas, los comunistas, los demócratas, los liberales, los fascistas, entre otras que su base es política, sin embargo, existen otras que son de denominación religiosa y que se conocen como fundamentalistas, cristianos, protestantes, islámicos, judíos, etc.

Los grupos políticos o religiosos, promueven no sólo al interior de su país de origen su ideología, sino que se dispersan a nivel mundial, por lo que causan movimientos denominados revolucionarios o progresistas que van contra el sistema dominante en un momento dado históricamente, haciendo uso de varios elementos que facilitan y hacen más evidente el terrorismo internacional, entre estos se incluyen los avances tecnológicos, la creación de armas más pequeñas pero con mayor poder de destrucción; los medios de comunicación, las amplias conexiones mundiales, la víctimas elegidas previamente dentro de los grupos de poder y la publicidad que genera cualquier ataque terrorista.

Se da una división entre países e incluso continentes, es decir, aquellos países y sus aliados contra el terrorismo se hacen llamar democráticos o cristianos o de occidente y aquellos que son terroristas o por denominarlos más específicamente, islámicos, fundamentalistas, comunistas o antidemocráticos o de oriente e incluso por denominaciones personales como franquismo, marxismo, leninismo, maoísmo, budismo o desde posiciones de "derecha o de izquierda".

Pero no solo es cuestión de ideología religiosa o política, sino también de reproducción de los intereses económicos de grupos internacionales de poder que invierten grandes sumas de dinero para desestabilizar a aquellos Partidos-Estados-Nación que no van de acuerdo con ellos, como ejemplo de ello son aquellos grupos de un mismo país aliado que en determinado momento son pagados por gobiernos aliados a estos para atacar al gobierno en turno, estos grupos se confunden y hasta se denominan como terroristas o narcotraficantes o grupos subversivos o crimen organizado o mafias.

La mayoría de las veces, el gobierno (partido político) en el poder se vale del ejército o las fuerzas policiales para frenar el avance de los grupos subversivos o terroristas, lo que se convierte en muchos casos en guerras civiles o intestinas, sin embargo, no para allí todo, pues en ocasiones se extralimitan más allá de sus fronteras alcanzando así proporciones internacionales que legitiman su triunfo y su lucha y obtienen el control del gobierno o espacios políticos concretos desde donde ejercer el poder.

Caso concreto son aquellos grupos que no solo dentro de su país ejercen una influencia decisiva en la población, sino que controlan el destino de otros países de acuerdo a su ideología dominante, como por ejemplo el llamado neoliberalismo que se opone a toda cuestión de desarrollo social que no convenga a sus políticas ideológicas y a la reproducción del capital de los grandes grupos o consorcios transnacionales que pretenden el control estratégico de países, regiones y hasta continentes a través de guerras internas o de proporciones mundiales para garantizar un "nuevo orden mundial con bases democráticas" tendientes a una globalización, que se ha venido utilizando para describir los cambios en las economías nacionales, cada vez más integradas en sistemas sociales abiertos e interdependientes, sujetas a los efectos de la libertad de los mercados, las fluctuaciones monetarias y los movimientos especulativos de capital.

Los ámbitos de la realidad en los que mejor se refleja la globalización son la economía y la innovación tecnológica; para tal efecto el Estado-Partido-Gobierno "democrático" aplica el terrorismo institucional que no es otra cosa más que la reproducción de las políticas extranjeras y nacionales dominantes hacia las masas populares con el fin de dominarlas.

Un caso concreto de lo anterior, es el que se aplica a los migrantes latinos o hispanos hacia Estados Unidos que son perseguidos, violados sus derechos humanos como son el derecho a la salud, a la educación, a una vivienda y a un pago igual a los estadounidenses.

En este tipo de terrorismo participan instituciones estadounidenses y de los países expulsores de migrantes; por un lado, las instituciones estadounidenses a través de su oficina de migración persigue, encarcela, expulsa y, en algunos casos indirectamente a través de grupos organizados de su sociedad, asesina a aquellos que ingresan a su territorio; por otro lado, las instituciones de los países expulsores se someten a las políticas designadas por el gobierno de Estados Unidos quedando así limitadas sus acciones a su territorio o, en muy pocos casos, por ejemplo, las pocas organizaciones civiles no gubernamentales que llevan a cabo acciones en los estados de la frontera sur de Estados Unidos se encuentran limitadas a proporcionar servicios legales, educativos y de salud y hasta donde les es permitido de acuerdo a las leyes para tal efecto.

Hay quienes no se encuadran a los límites de las políticas para los migrantes (que de entrada son discriminatorias) son calificados de terroristas y por consecuencia son perseguidos e incluso se fuerza a los países como México a incluir dentro de las sus políticas de migración, boquear, perseguir, encarcelar y expulsar a migrantes centroamericanos para impedirles que puedan llegar a Estados Unidos y, queda claro que el no hacer esto el gobierno mexicano será considerado como un gobierno-Estado-Nación que promueve el terrorismo; así las instituciones nacionales reciben grandes sumas de dinero no solo del erario federal para la aplicación de sus políticas propias, sino también del gobierno de Estados Unidos para que apoyen sus políticas "democráticas" contra el terrorismo internacional, el fluir de los recursos monetarios se hacen a través del la creación y puesta en marcha de programas "sociales" encaminados al supuesto combate al narcotráfico, o la seguridad nacional o al combate de la pobreza y hasta la creación de empleos y construcción de vivienda popular que, pretenden evitar el descontento popular y la organización de grupos que no están de acuerdo con la aplicación de éstas políticas y entonces se les denomina como subversivos o terroristas.

El terrorismo es entonces, causa-efecto de oposiciones y contradicciones entre cuestiones ideológicas, políticas, económicas y religiosas de grupos que se disputan el poder de un Estado, país, región, continente y del mundo. Esto no es nuevo en la historia de la humanidad y definitivamente no terminará pronto, pues el terrorismo en sus diversas modalidades se asocia con la violación de los derechos humanos más elementales, la persecución política, religiosa y social, con los genocidios y los etnocidios específicos.

* Antropólgo.

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