EL JEFE DEL GOBIERNO DE LA CUIDAD DE MÉXICO POLITIZA LA JUSTICIA
José Espina *
La omisión a una suspensión de obras en el paraje "El Encino", ha provocado que el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, sus subalternos y diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de México en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal comiencen a politizar la justicia.
El 23 de enero de 2002, el séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del primer circuito, confirmó que López Obrador violó la suspensión definitiva en torno al paraje ubicado en la colonia Santa Fe, en el occidente la ciudad de México.
Ahora, corresponde al poder legislativo a través de la Cámara de Diputados valorar los elementos del expediente, particularmente, las resoluciones del juez encargado de seguir el caso y las investigaciones que son base en esas resoluciones que ha llevado a cabo la Procuraduría General de la República (PGR).
Lo que más preocupa por ser verdaderamente grave, es que el jefe de gobierno no asuma las consecuencias de sus decisiones y actos. López Obrador está convencido de que el fin justifica los medios y no le importa la preservación del orden constitucional, la vigencia del Estado de Derecho y el respeto a las instituciones del Estado mexicano.
El jefe de gobierno debe ser el primero en cumplir la ley para después exigir a los habitantes de esta ciudad el cumplimiento de la norma más sencilla. Si él demuestra que no le importa la vigencia del Estado de Derecho y el respeto a las leyes, no podrá exigirle a ningún ciudadano que cumpla las normas que regulan la ciudad de México.
Aunque se considere "un rayo de esperanza", tiene la obligación
de cumplir el marco jurídico vigente y nada lo exime de su cumplimiento.
* Coordinador de los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).