México


LAS DOCE NOTICIAS QUE CONMOVERÍAN AL MUNDO


Rafael Luviano *

Luego de casi 90 días de someter a un extenuante cansancio a la opinión pública con el caso del empresario Carlos Ahumada, que no se apaga, se proponen doce estrategias de "marketing" para que otro suceso gane las primeras planas, dejando aquel asunto hecho cenizas, como nuestra primorosa política exterior. Aquí, como en la novela de El Todopoderoso, de Irving Wallace, los protagonistas pueden "fabricar", casi en todos los casos, sus propias noticias y hacerlas aparecer en los principales encabezados. Apúrense a ganarlas.

Que en los "Amigos de Fox" y el "Pemexgate" se descubra todo el entramado, en estricto apego al Estado de Derecho y se castigue a los responsables, bajo la máxima de que nadie por encima de la ley y de que en esta tierra de nadie, no hay ladrones, ni privilegios para ningún fuero y mucho menos impunidad: caiga quien caiga.

Que Jorge Kawaghi, diputado del Partido Verde Ecologista de México, promocione en la tele el trabajo legislativo (como bien dice el reconocido metafísico Roberto Campa, dirigente del Partido Revolucionario Institucional) con su gran espíritu de sacrificio. Con toda la capacidad de servicio, conocimiento y habilidades que debe tener un diputado como él, entregado realmente a dirigir con denuedo y audacia a su fracción, a subir con dignidad a la máxima tribuna para defender causas nobles y justas, a gestionar de la mano del pueblo, a trabajar en comisiones hasta el cansancio y a representar a su Patria con la vida.

En base a ello y a los votos que le compre su papá, pueda ganar en la casa del hermano mayor y que el premio se lo otorgue, en un acto de desprendimiento, al "Niño Verde", su "Big Brother" de farras, como una especie de consolación por no haber podido recibir puntualmente sus dos milloncejos de dólares, debido a la travesura que un videoasta idiota le hizo, con alevosía, premeditación y ventaja, privándolo de una sana compensación que iba a donar para la conservación de los pingüinos en la Antártida.

Que la esposa del presidente de México, Vicente Fox, Martita Sahagún decida renunciar a cualquier aspiración de elección popular en base a las peticiones entrañables de su marido y que por esta razón, un sacrificio de amor, dé punto final a su juguete: Vamos México. Luego entonces decida vivir el resto de sus días entre el rancho y Zamora, para no aburrirse.

Que San-Tihaguito, martir de Covián, decida colgar los hábitos y se retire de toda ambición de poder, prestigio y dinero, como lo hizo en su momento San Francisco, para incorporarse espiritualmente a la orden de los carmelitas descalzos y desde ahí ver, con los ojos del corazón, como se hacen garras de camino al 2006.

Que el jefe del Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, debido a la inhabilitación, decida terminar con sus conferencias mañaneras y empiece a apoyar al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, líder histórico del Partido de la Revolución Democrática, bajo la premisa de que ese era su verdadero gallo, al que no le arrancaron ni una pluma.

Que el presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Roberto Madrazo, y la maestra dedican contraer nupcias, en función de un sencillo argumento: de que más vale malo por conocido, que bueno por conocer y que en realidad descubran lo que sentían: una gran devoción de uno para el otro. Entonces sí, la ropa sucia empezarán a lavarla en casa.

Que Alfonso Durazo, secretario particular de Fox, víctima del síndrome de Estocolmo, regrese al PRI, en función a los indicios de que ahora que los trata todos los días y que habla con ellos cotidianamente por teléfono ha aprendido a conocerlos en su auténtica naturaleza, de que en realidad estaba equivocado y no sabía lo que hacía, que un error "cualquiera lo tiene", al fin que el PAN ya va de salida y no le dio esa candidatura a la que todavía aspira.

Que el PRI pierda su registro como partido político por el Pemexgate y no pudiendo competir en el 2006, lo haga con la matrícula de Convergencia: que es como el PRI pero en chiquito.

Que Madrazo, decida unirse a la campaña de López Obrador, bajo el grito de batalla, de "todos para uno y uno" para Tabasco. Claro, una vez que López Obrador gane el juicio de desafuero poniendo en su lugar a los que invocaron el Estado de Derecho tratando de pasar por encima de él.

Que después de su licencia, el "Niño Verde" ya no regrese al Senado de la República, sino a su verdadera vocación: la farmacéutica y lo veamos despachando en similares circunstancias detrás de un mostrador en 5 de febrero y apoyando al "Dr. Simi" para la Presidencia de la República.

Que los panistas que dicen no querer a la pobre de Martita tan decente y sensata que se ve- rompan su corazón y la inhabiliten para competir hasta por la jefatura de gobierno capitalino; que en su lugar vaya el "Fürer" José Espina Von Reirich, bajo el argumento de que por su origen alemán se impondrá, por la fuerza, la disciplina y su rigor facista, al crimen organizado y a la delincuencia común.

Que las reformas energética, fiscal, política, electoral y todas las demás llamadas estructurales, pasen "fast track" en el Congreso, pero que entonces el presidente de México, Vicente Fox, al ver que la lucha política ya no tiene sentido y que el caldo carece de picante, las atore no reglamentándolas, ni publicándolas en el Diario Oficial. Faltaba más, cómo está eso de quitarle su espíritu a este arte de la guerra, tan peliagudo.

* Analista.

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