México


EDUCACIÓN ECOLÓGICA Y SUSTENTABILIDAD AMBIENTAL


Ariadne Gallardo Figueroa *

Tras el III informe del gobernador del estado mexicano de Yucatán, Patricio Patrón Laviada, en días pasados, se han dado cita en una mesa de discusión y análisis interesados en el medio ambiente, cuya preocupación se centra en la educación ecológica y la sustentabilidad ambiental, que forman parte de una dinámica social y son quehacer cotidiano de un intenso programa que en ocasiones se burocratiza y se pierde en el discurso, señaló el gobernante yucateco, por lo cual es importante verificar sí lo dicho en el informe es palabra puesta en los hechos.

El funcionario convocó a grupos de empresarios, investigadores y representantes de instancias de su gobierno, para dar respuesta de cara al propio secretario de ecología, Luis Jorge Morales Arjona, a cada una de las inquietudes de los participantes.

Se habló de los indicadores que captan de manera general el trabajo emprendido y hubo varios señalamientos contra la falta de indicadores que den la certidumbre necesaria a la ciudadanía y a quienes trabajan en las instancias de gobierno y se topan con cifras maquilladas de informes de administraciones anteriores o de trabajos emprendidos que tuvieron que forjarse un nuevo rumbo por falta de presupuesto o que simplemente perdieron seguimiento por no contar con recursos.

Patrón Laviada aseguró que busca en su gestión que la situación cambie y que sí fuera necesario emprender acciones para que el trazo de los indicadores se estabilicen, se ponga manos a la obra, puesto que sería triste que a la larga todo aquello que se criticaba en el pasado, forme parte del presente.

La sociedad incide y demanda servicios, paga impuestos, genera basura, lo mismo que empleos; y participa en el cuidado de nuestro hábitat. Muchos de los integrantes del foro en las instalaciones de la Secretaría de Desarrollo Industrial y Comercial (SEDEINCO), que dieron escucharon el informe de gobierno en el rubro de ecología y participación ciudadana, se pronunciaron por la búsqueda de métodos no coercitivos que ayuden al cambio de hábitos en la ciudadanía que genera los desechos sólidos.

Hay generadores masivos de basura, comentó el sociólogo Luis Ramírez Carillo, investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán, quien señaló que la ciudadanía debe poner el ejemplo, de lo que se debe hacer y lo que se necesita cambiar, demandó de los jóvenes y adultos que analicen hasta donde se utiliza un doble discurso, puesto que en una asignatura sobre cultura ambiental impartida en las preparatorias y facultades de la máxima casa de estudios en el estado, la mayoría aprobó con 100, pero al trasladarse un grupo de verificación a sus domicilios y acompañarlos en algunas de sus actividades extracurriculares se dieron cuenta de que nada de aquello que en teoría aprendieron a la perfección, lo aplicaban en su vida cotidiana.

Un cambio de hábitos, no solo es posible en base a campañas y carteles alusivos a la conveniencia de no tirar basura, sino que debe ser consecuente con la toma de conciencia del daño que hacemos a nuestro organismo físico y social al no atender el manejo del destino final de residuos sólidos.

Alfonso Escobedo, de la Empresa Ecoturismo en Yucatán, señaló que el uso adecuado del reciclaje y cambios de hábitos que mejoren la calidad de vida en la sociedad yucateca se ejemplifica en lo que hacen las instituciones que promueven la cultura ambiental, ya qye en las reuniones de trabajo utilizan vasos de material desechable que terminan en volumen para el relleno sanitario, circulo vicioso y cuento de nunca acabar. Por una parte se promueve no generar más basura y por otra se busca como destinar los tonelajes diarios a un adecuado reciclaje, pero no toda la basura es de índole re-utilizable y esto es importante de reconocer y atender.

Para los investigadores, emprender una estrategia permanente a favor de la ecología y la educación ambiental ha tenido eco en las instituciones gubernamentales, sin embargo, hay que destacar que se necesitan acciones congruentes para dar seguimiento a las acciones que colaboren con la sustentabilidad ecológica y el desarrollo social.

Alfonso Larqué Saavedra, director del Centro de Investigaciones Científicas de Yucatán, (CICY), destacó el trabajo emprendido por investigadores cuando a las puertas del Estado estaba la posibilidad de que PEMEX se apropiara de la costa yucateca y se tomó en cuenta el trabajo de especialistas y científicos para contestar un documento que no sustentaba la realidad del entorno en el estado, así mismo agradeció la deferencia del ejecutivo estatal por establecer un dialogo entre los investigadores y su gobierno para dar respuesta puntual a las necesidades que en materia ambiental se vienen ejerciendo.

El especialista fue categórico al hablar sobre los verdaderos generadores masivos de residuos sólidos, como las clases adineradas que viven en la urbe emeritense, en contraposición al ámbito rural que maneja su volumen de basura de otra forma, aún cuando el asunto del destino final debe ser parte de una campaña permanente en toda la región.

Al igual que Luis Ramírez, Larqué Saavedra reconoció que no es posible teorizar sobre los mejores métodos de acopio o manejo final de la basura sí la propia ciudadanía no cambia los modelos de consumo establecidos.

Hay capital humano e intelectual en México que puede emprender tareas que merecen ser tomadas en cuenta y a diferencia de las grandes ciudades de los países desarrollados, el país cuenta con un grado de entusiasmo por la vida que han perdido las sociedades más industrializadas y mecanizadas y en ello tenemos la esperanza para cambiar el rumbo al definirnos como un pueblo con alegría por vivir.

El biólogo marino Gerardo Gold, investigador de Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, campus Mérida, (CINVESTAV), expresó su preocupación por el pobre avance en el manejo final de los residuos sólidos, asunto que apenas empieza a tomarse en cuenta en las instituciones estatales y que es incipiente en su porcentaje de avance. La ley contempla la conformación del consejo estatal de asesoría ambiental y ecológica, pero su dinámica es confusa en muchos puntos del Estado y por ello merece que se den recursos para ponerlo al día y adecuarlo a las necesidades y viabilidad.

Sobre los recursos, Raúl Murguía, representante en Yucatán del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, reconoció que hace falta sistematizar información e indicadores, asunto que bien pueden emprender con recursos adecuados los investigadores que son los que utilizan los sistemas de datos para dar certidumbre a las políticas públicas de desarrollo.

Falta ver qué distancia habrá entre la palabra y los hechos.

* Comunicóloga.

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