EL REFERENDO PETROLERO
Carlos Iaquinandi Castro *
El referendo realizado en Bolivia para definir el futuro de su riqueza en hidrocarburos, ha tenido controvertidas interpretaciones. En ese cruce de argumentos antagónicos, corremos el riesgo de perder algunas claves del proceso.
En primer lugar, constatar que el presidente de Bolivia, Carlos Mesa, que asumió en circunstancias críticas -cuando la rebelión popular provocó la huída del país del ex p residente Gonzalo Sánchez de Losada- ha tenido que convocar el prometido referendo.
El tiempo dirá hasta que punto lo hizo por fidelidad a su compromiso o por dar alivio a la fuerte presión social. Pero lo convocó. Que a pesar de la ambiguedad de algunas preguntas, el resultado representa un mandato bastante claro y difícil de eludir. Que hubo una fuerte abstención, voto en blanco y nulos, pero la elección transcurrió en calma.
La astucia de Mesa y sus preguntas le permitieron sortear la cuestión del referendo. Las convocatorias a impedir las elecciones utilizando formas de violencia no encontraron apoyo popular e incluso en El Alto la votación se realizó en calma. Los hechos revelan que la población boliviana tiene una madurez que a veces sus propios dirigentes desconocen.
La etapa que comienza, exige la cohesión en torno a las voluntades expresadas en las urnas, porque a pesar de las argucias presidenciales, el pueblo boliviano sigue siendo el mismo que volteó a Sánchez de Losada por su intento de malvender el gas y sacarlo por puerto chileno.
Y si bien nadie puede afirmar con certeza lo que pretende y lo que hará Mesa, sí sabemos lo que pretenden las transnacionales y las presiones que desde dentro y desde fuera de Bolivia se ejercerán para que estos intereses no pierdan sus privilegios.
El referéndum no cierra la lucha por la soberanía boliviana sobre sus recursos. Apenas es una etapa de ese largo camino. Bolivia necesita explotar esa extraordinaria riqueza del subsuelo. Pero debe hacerlo garantizando el desarrollo interno, precios justos y el mayor control posible sobre los mecanismos de exportación.
Algunos analistas como Andrés Solíz Rada, la empresa Repsol puede resultar la verdadera vencedora del referendo.
Sin embargo, todo dependerá de las nuevas leyes que se aprueben, y de
que el pueblo boliviano mantenga su capacidad de movilización en defensa
de sus recursos y de sus derechos soberanos.
* Director del Servicio de Prensa Alternativa.