INVERSIONES SÍ, PERO EN TERRITORIO NACIONAL
Víctor Manuel Barceló R. *
La semana que culminó nos dio nuevas muestras de lo enredada que está la política nacional. Tambien nos mostró, otra vez, los penosos caminos que recorremos en nuestra relación con el exterior. Ambas rutas llevan a posibles escenarios no deseables. En los dos está en juego la nación, su estabilidad para la ruta del progreso y bienestas social; también, su viabilidad, empecinados que estamos en ser sólo amanuences del imperio.
La presión al interior de los partidos no cejó. En ésto, tanto el gobierno como grupos interesados en desbarrancar las candidaturas, más que probables, en el PRI y en el PRD, siguen intentando mutilar personalidades, sacar “trapitos al sol” de parientes y vecinos. Intentan demostrar incapacidades mil. Todo con afán de que lleguemos, al momento de las definiciones en las urnas, con el candidato oficial -oficializado al alimón- convertido en una “blanca paloma” y sus contrincantes surgidos de los sótanos del infierno. Pero los ciudadanos no se “chupan el dedo”. Entienden el afán incotrolado de la ultraderecha para repetir la dosis del 2000, a un pueblo que ya aprendió de sus mañas para seducir el voto.
Por otra parte, en Mar del Plata, Argentina, “se juega con fuego”, en la insistencia de conformar un ALCA -que nació muerto y hoy se repudia su cadáver, por sus implicaciones en la vida de la región- y al que pretende México (hay que admitirlo) darle vida artificial, aunque sea mutilada, con la incorporación de unos cuantos paises, que al son de sus compromisos monetarios y de otra índole, no les queda más remedio que acceder a las pretenciones del imperio. Lo cierto es que hemos sido víctimas, desde siempre, de esta “política norteamericana”, sobre todo por nuestra inconsistencia, y el actuar de mexicanos, enemigos de nuestro destino, como “Estado-Nación”.
En ese evento, se propuso un Acuerdo Energético con Centroamérica y parte del Caribe, que sería positivo, si respondiera a los requerimientos internos, sobre todo por las ofertas de una refinería y una hidroeléctrica. Las dos son urgentes, pero en territorio nacional. Al exportar petróleo crudo, estamos mezclando aceites muy ligeros, extraídos de Tabasco y alrededores, que requieren urgentemente ser procesados en la región. Actualmente importamos gasolina de Estados Unidos, si suspenden el envió nos paralizan. Evitémoslo con una refinería en Tabasco. Esa refinería daría como subproducto el combustóleo que puede suplir al gas natural -que también importamos de EU- para producir energía eléctrica. Romperíamos la dependencia peligrosa, que ahora tenemos, y los 22 años en que no se instalan refinerías en el país. Quien quita y hasta logremos terminar con los altos precios de los energéticos -los más altos del mundo, según estadísticas- que pagamos los mortales mexicanos, y que afecta costos y precios de lo poco que aún producimos en el país.
Sólo con ese tipo de inversiones hubiera podido cumplir el PAN con el 7% del PIB que ofreció -apenas llegamos al 1.6%- dejando un empleo formal sin cambio, desde que entró el presidente Vicente Fox.. En tanto, el empleo informal -con mercancía robada o de contrabando- crece 7%, acumulado. O le entramos a un nuevo esquema de crecimiento, que atienda las urgencias nacionales, o los 400 mil mexicanos que al año abandonan el país por carecer de empleo, seguirán incrementándose, desangrando a la nación de su gente más decidida a luchar por una existencia digna, aunque nunca la logren por aquellas tierras, en que a veces, sólo encuentran la persecución o la muerte.
Sigamos la voz del imperio, hagamos lo que ellos, pero no en situaciones tan penosas como el ALCA. Allá se inconformaron con una oferta china para comprar una importante refinería y, de manera contundente, el voto en la Cámara de Representantes de EU señaló que el gas y el petróleo son “activos estratégicos” y que la compra de la empresa por parte de la firma estatal china interesada, “amenazaría con perjudicar la seguridad de Estados Unidos”. Acrecentemos los activos estratégicos nacionales con una nueva refinería en el sureste y una termoeléctrica, que desde muchas décadas es una propuesta regional, sobre el río Usumacinta. Sería la puerta al nuevo país (Ciudad de México, 6-Nov.-2005).
* Profesor y Licenciado en Economía. Se ha desempeñado en el Servicio Exterior, el Gobierno del Distrito Federal, la Secretaría de Gobernación y el Gobierno del Estado de Tabasco, entre otras responsabilidades.