México


EL PRESUPUESTO NACIONAL Y SU TRANSPARENCIA


Víctor Manuel Barceló R. *

Finalmente el Congreso de la Unión, concretó el Presupuesto que será ejercido el año entrante. Se mantiene la conformación del mismo, sus partidas etiquetadas y el sostenimiento de su reparto, que pone en manos de la Federación, la “parte del león” (80%) y apenas sí un 16% para los Estados y lo restante (4%) para los municipios.

Pero esos asuntos, por ahora, no pueden ser reformados, muy a pesar del clamor en la provincia, para que una parte creciente del pastel financiero, pueda ser adjudicada a estados y municipios, tanto por que allí se realizan casi todos los acontecimientos nacionales, importantes para la mayoría de la población, como porque de esa manera podrá darse validez -finalmente- a la alharaca del municipio libre. Este solo será realidad, cuando las finanzas de cada entidad federativa y en especial municipal, dependan más de sus propias recaudaciones, productos y aprovechamientos, que de la magnanimidad, ejercida fundamentalmente por la Secretaría de Hacienda, asumiendo poderes extracurriculares.

Pero ya aprobado el Presupuesto para el 2006, lo que interesa ahora es ampliar sus linderos de transparencia, para que la representación nacional y la sociedad, corroboren y sancionen el adecuado y sano uso de los montos asignados. Algunas organizaciones y centros de investigación de la Academia, se han dado a la tarea de, en base a una serie de datos e informaciones cruzadas -agrupadas en seis variables- para un grupo de países, conformar el ITP -Índice Latinoamericano de Transparencia Presupuestaria-

Este esfuerzo académico-práctico permite contar con elementos reales, para evaluar que tan transparentes son las prácticas presupuestarias en los países, por ahora, incorporados al estudio: Argentina, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México y Perú. Al recoger la información correspondiente, se definen en cada caso las tres variables mejor evaluadas, así como las tres peor consideradas.

Las variables aplicadas a los países tiene que ver con: desempeño en información sobre criterios macroeconómicos; calidad de la información; pertinencia de las estadísticas; cambios en el Presupuesto; participación ciudadana en el Presupuesto y control, sobre los funcionarios públicos involucrados en el mismo. Los resultados obtenidos no otorgan premios a los países, caracterizándolos jerárquicamente. En su base se formulan recomendaciones, mismas que, sin fuerza coactiva, se vienen sucediendo durante los tres años en que se aplica este instrumento de medición.

Diversas recomendaciones se han hecho a los países. Estas van desde considerar la promoción del debate legislativo sobre el proyecto de ley de Presupuesto, hasta el mejoramiento del sistema de información aprovechando, principios internacionales en uso. Es de interés fundamental el fortalecimiento de la imagen y capacidad de respuesta de gobiernos locales, con vías a desplegar un federalismo actuante.

Se desconoce si los expertos que realizan las mediciones, están en condiciones de ofrecer la asesoría correspondiente, en cada caso. Al menos, saber sí tienen dentro de sus atribuciones, la posibilidad de ofrecer un abanico de rutas para la corrección de las fallas detectadas. Siempre con el afán de dar fortaleza democrática a las instituciones, se hacen las recomendaciones que en el año que corre, correspondieron a México.

Con tal criterio se recomendaron a las autoridades nacionales, dos elementos, que coinciden con preocupaciones que se plantean en la academia, pero también en algunos círculos políticos, a fin de llevar por mejor camino el buen uso de los recursos presupuestados. El primero de ellos tiene que ver con elementos sustanciales para que la ciudadanía, organizada, sea incorporada a la discusión legislativa. Claro se aprecia que en los análisis realizados, se ha detectado el divorcio existente, entre los integrantes de las Cámaras legislativas y las organizaciones sociales, aunque en este caso se centre la preocupación en la revisión del Presupuesto.

Por otra parte, las investigaciones realizadas en nuestro país, no les han permitido a los investigadores, localizar información válida, relacionada con el impacto que tiene el gasto público, en la vida toda de la nación. Sin duda que el conocimiento de los sectores a que afecta dicho gasto, permitiría tener un referente definitivo, para valorar su nivel de efectividad, así como la eficiencia terminal en el proceso económico y social. Esta información permitiría a los gobiernos, en todos sus niveles, redondear con la que ya se posee, el nivel de transparencia de nuestras instituciones democráticas, consolidando el tan llevado y traído, Estado de derecho... Al menos en este aspecto (Villahermosa, Tab. 20 de Nov. del 2005).

* Profesor y Licenciado en Economía. Se ha desempeñado en el Servicio Exterior, el Gobierno del Distrito Federal, la Secretaría de Gobernación y el Gobierno del Estado de Tabasco, entre otras responsabilidades.

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