Póesía


LA PROCESIÓN


Jaime Fariña Morales *

Con una vela en la mano siguen despacito a María.
En su mes, el recogimiento también desanima a los alegres
Y los peregrinos caminan seráficos y nostálgicos.
Los de tozudo corazón marchan sólo para Jesucristo.

Al que lleva más años de servicio en esta ceguera
Lo ponen en primera fila con cara de comisario.
Los practicantes deslucidos de última hora,
Sin chistar se formarán al final.
La obnubilación se premia en grande.
Las almas obcecadas danzan sólo para el Redentor.

Y aunque María los ausculta con unos oídos tapados que
No existen, insisten en cantarle y rezarle
Con las fibras de Sansón y terrenal convicción.
No hay peor acto que aquel que no se efectúa.
Los majaderos confían sólo en la Santísima Trinidad.

Si te levantas y les gritas:
¡Todas las plegarias y peticiones serán llevadas
Sólo a Jesucristo sin copilotos o añadidos!
Entenderás apesadumbrado que la iglesia católica
No tolera la doctrina apostólica no profanada.

De tantos rezos, concentos y ditirambos
Que no parecerían idolatría,
Algunos desubicados tienden a desatender
Al primer hijo de María.
Los cristianos anémicos sólo le cantan al Nazareno.
Para llevar a las personas al Salvador,
El Espíritu Santo no requiere de un lugarteniente
O impulsos externos.

Almas decrépitas que acumulan bazofia y contradicciones
Guardan la máscara para la próxima presentación,
La próxima procesión a María,
La diosa tapada con aire puro.

Si te levantas y les gritas:
¡Todas las caminatas deben ser sólo para Cristo!
la tierna feligresía te remitirá
a la unidad de cuidados intensivos
del hospital más lejano.

Con el claro propósito de evitar que los párrocos
Sean linchados por la multitud,
El papa les prohibió con un revolver vociferar
Lo que la Biblia opina de estas procesiones.

Clérigos oyen desde sus parlantes internos:
“es tarde para dejarse dominar por el nuevo pacto puro”,
“la vacuna ocasionará más daño que cancerígeno catolicismo”,
“no hay salida para la petrificada idolatría romana”.

La única verdad, estampada en los santos evangelios,
Armaría una revolución de tal magnitud,
Que los bautizados terminarían salvos y felices y advertidos.
El creyente caradura ora al Padre
Mediante Jesús de Nazareth
En el ministerio del Espíritu Santo,
Sin más contribuyentes.

(Referencias bíblicas: Deuteronomio 4:15-16 ; Deuteronomio 11: 16 ; Salmo 81:9 ; Salmo 36:7).

* Escritor chileno; tomado de su poemario inédito El Ocaso del Avemaría.

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