México


MARCELO EBRARD, LA CUARTA VÍCTIMA DE TLÁHUAC


René Arturo Bayardo Medrano Ríos Domenzain *

En los últimos meses, los acontecimientos políticos se han acelerado y pareciera que los enfrentamientos entre los gobiernos de México y del Distrito Federal, la capital del país, ocasionaron un desequilibrio tal que pierden el rumbo político del país, lo cual tendría su máxima expresiòn en la destitución del secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubon.

El presidente de México, Vicente Fox, actuó legítimamente al destituir al secretario de Seguridad Pública por ser èl quien tiene la última palabra en el Distrito Federal en seguridad pública, según el artìculo 122 constitucional y el artìculo 34 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

No obstante lo anterior, y recurriendo a la historia política capitalina, el gobierno federal siempre se guió por la prudencia política, absteniéndose de ejercer tales facultades en el Distrito Federal, a pesar de la creciente delincuencia que como capitalinos sufrimos a diario, aunado a la reprochable y constante actitud del Gobierno del Distrito Federal que en principio obstaculiza cualquier esfuerzo de coordinación entre ambos niveles de gobierno sin importar el fondo.

No hay mal que dure cien años..., con los sucesos de Tláhuac se evidenció la falta de coordinación entre ambos gobiernos, se orilló a Fox tomar en sus manos la problemática capitalina y ejercer sus facultades como mando superior de la fuerza pública y ordenar la destituciòn del secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal.

No son los hechos de Tláhuac los que aisladamente son graves, lo grave es lo que representan, ya que reflejan la desesperación de la sociedad que toma la justicia al no encontrar la salida por las vías institucionales, consecuencia de una desconfianza ganada por la policía, el Ministerio Público, los jueces y el sistema de prevención y persecución de los delitos; en Tláhuac se escuchó el grito de los ciudadanos, que sintiéndose indefensos y olvidados por el gobierno dicen: ¡Ya Basta!

Con esto no pretendo ni pretenderé justificar tan penosos, vergonzosos y sobretodo ilegítimos actos, sin embargo busco evidenciar la razón sociológica que impulsó a una comunidad a convertir su entorno en un pueblo sin ley ; considero que el mayor culpable es el Gobierno del Distrito Federal por omisión.

No descarto cualquier otro fin de los incitadores, por lo que deberemos de esperar el resultado de la investigación, sin embargo, Tláhuac fue el detonador de algo evidente para todos, la ineficiencia del Gobierno del Distrito Federal, en erradicar la delincuencia, y la ineficiencia del gobierno federal para coordinarse con las autoridades de la Ciudad de México; ambos bandos perdieron funcionarios; el único que siempre pretende ganar es Andrés Manuel López Obrador buscando ser víctima de Los Pinos .

Como habitante del Distrito Federal repudio los hechos de Tláhuac, aunque reconozco que son producto de la inseguridad en la ciudad de México, aplaudo las acciones del gobierno federal como primer paso para solucionar el problema, sin embargo, sólo las justificaré y apoyaré sí, y solo sí, la decisión es un compromiso con la seguridad pública que vaya más allá del protagonismo político; no me importa quien me proteja; sí el gobierno federal dio el primer paso, enhorabuena.

¿Quién es la verdadera víctima en el Distrito Federal, López Obrador, Ebrard, usted y yo, que todos los días damos gracias por llegar sanos y salvos a casa?

* Asesor del Partido Acción Nacional en la Cámara de Diputados.

regresar a la primera página